Al respecto, el dirigente señaló: "El PAMI, en plena pandemia y con prohibición de despidos por parte del Ejecutivo Nacional, ya echó a 256 compañeros trabajadores".

El sindicato pidió la reincorporación de los despedidos, quienes están afiliados a distintos gremios de la institución a nivel nacional. La UTI, al ser el gremio mayoritario, se ve principalmente afectado.

Los trabajadores desvinculados están lejos de ser funcionarios del ex Gobierno de Macri. Entre los despedidos hay personas con 30 años de antigüedad en el PAMI. Del listado, apenas unos 20 son trabajadores por fuera del convenio, los demás son empleados de planta que ingresaron mediante un acuerdo paritario de 2015 con el Gobierno kirchnerista. Osvaldo Barreñada agregó: "La Dirección Ejecutiva ha desplazado a trabajadores con más de 30 años de servicio de sus cargos, con el  fin de generar espacio para designar personas afines".

Mientras el sindicato demanda una mesa de diálogo para la reincorporación de los despedidos, se suma la situación crítica de las paritarias: "Se ha dado un incremento salarial del 7% emulando la pauta del estado nacional, desconociendo el carácter jurídico del instituto, el cual es un ente público no estatal", concluyó el dirigente.