A pesar de que los gremios denuncian no haber sido consultados para tomar la decisión, desde el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires ratificaron que el ciclo lectivo comenzará el próximo 17 de febrero.

En el marco de una conferencia de prensa realizada ayer por la mañana, el Ministro Quirós declaró: “Siempre dijimos que queremos revincular a los niños con el espacio escolar y sus compañeros para evitar un daño irreparable. Es la posición que ha tenido el Ministerio de Educación y la posición que tiene este Ministerio de Salud, que es la de acompañar porque buena parte de ese daño hace al ámbito del neurodesarrollo del niño y su salud mental y afectiva”.

Asimismo, el funcionario detalló que las clases tendrán una dinámica de presencialidad y se requerirán protocolos adaptados al momento epidemiológico que se viva a la hora de arrancar las clases. Consultado por un eventual rebrote, Quirós respondió: “El gobierno porteño ya comunicó que la Ciudad quiere empezar las clases de manera presencial adaptada a las condiciones epidemiológicas de ese momento”.

Por el otro lado, los gremios docentes denuncian no haber sido tomados en cuenta para llevar adelante esta decisión. Mariano Denegris, referente de la Unión de Trabajadores de la Educacipon (UTE) sostuvo: “El único objetivo que tiene este planteo de la vuelta a clases, no sabiendo cuál va a ser la realidad epidemiológica de febrero, es hacer marketing en los medios”.

En esta sintonía, Jorge Adaro, Secretario Adjunto de la Asociación Docente de la Ciudad de Buenos Aires (Ademys), consideró que “la ratificación de un inicio del ciclo lectivo adelantado no cuenta ni con consultas ni con consensos con ningún sector”, y agregó que “para hacer un inicio de clases y hacerlo tan pronto deberían garantizar cosas que no han resuelto como la falta de personal auxiliar y las condiciones edilicias de las escuelas”.

“Para adelante es necesario pensar en un sistema dual por nuevas olas de contagios, que requiere inversión presupuestaria para que no nos encontremos como sucedió este año con alumnos sin computadoras y docentes sin conectividad”, concluyó el dirigente.