Casi 9 de cada 10 trabajadores del sector público de todo el país permanecen endeudados, según un relevamiento que llevó a cabo la Asociación de Trabajadores del Estado, la cual acusa al gobierno de Javier Milei por la alarmante situación.
Precisamente, es el 87% de los estatales, el 73% con múltiples entidades y el 40% las usa para pagar urgencias médicas, gastos en educación y el pago de alquileres o expensas, mientras que el 37% las usa para pagar más deuda, comida y ropa.
La encuesta relevó a trabajadores del Estado Nacional (47,8%), Estado Provincial (41,7%), Estado Municipal (5,8%), Empresas Estatales (2%) y otros ámbitos (2,7%), cuyo promedio de edad es de 45 años.
El 55,4% aseguró tener más de un trabajo para complementar ingresos o asegurar mayor estabilidad económica. De esa porción, el 56% son mujeres y el 34% de ellas trabaja entre 8 y 12 horas diarias para mantener los gastos del hogar.
Además, el 43% dejó de participar en política por cansancio físico y mental, por falta de tiempo y de recursos económicos.
El impacto en la salud mental
El relevamiento también arrojó las estrategias que usaron los trabajadores del Estado para evitar mayor endeudamiento. La más común fue recortar actividades recreativas como talleres, cursos y salidas (39,22%), seguida de dedicar más tiempo a buscar precios y promociones (29,57%) y de asumir tareas antes delegadas, como la limpieza del hogar (22,91%).
Los resultados además evidenciaron un grave impacto en la salud mental: el 85,4% de los estatales consultados reportó un deterioro en su bienestar emocional y psicológico en el último año. El 19,5% reportó ansiedad, el 17% angustia y agotamiento, 16% desánimo y 15% insomnio.
“El Gobierno es el único responsable”
Al respecto, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar remarcó que “el resultado del trabajo es categórico” y enfatizó: “El alto nivel de endeudamiento precariza la vida y enferma a los trabajadores”.
Y acusó que “el Gobierno es el único responsable porque se está tomando deuda para tapar la caída del salario real”.
El dirigente sostuvo que “con techos a las paritarias y negociaciones a la baja, el crédito reemplaza al salario real”, al tiempo que recordó que “antes la deuda era un mecanismo de inversión, ahora es para sobrevivir”.
Sin embargo, advirtió que “hoy existe un endeudamiento permanente para cubrir necesidades básicas y no para invertir”.
En este marco, aseguró: “El Estado es el verdadero responsable porque ataca al poder adquisitivo y luego ofrece deuda como solución. El Estado es quien facilita los créditos, en vez de atacar la inflación y los precios. Más de la mitad de quienes toman deuda no conoce la tasa de interés. La desregulación financiera ha generado una absoluta falta de control sobre la usura”.
Recalcó que “hay que tener en cuenta que el proceso de endeudamiento frena la economía”, así como alertó que “los trabajadores dejan de consumir y gastar en otros rubros porque la mayor parte del salario se va en cancelar deudas todos los meses”.
Posteriormente, graficó que “los recursos que se están transfiriendo de los bolsillos de los trabajadores a los bancos, a las financieras y a las tarjetas de crédito son multimillonarios”. “Cada cuota que se paga deja de ir al consumo o para sostener la salud y la educación”, sumó
También, afirmó: “El endeudamiento también genera algo que pocos están advirtiendo y es la baja en la participación política, en la militancia colectiva. No es casual que eso beneficie al Gobierno”. “No podemos aceptar una clase trabajadora con ansiedad, angustia y desánimo”, concluyó.