La dirigencia nacional del gremio ATE se reunió luego de participar del inicio del plan de lucha de las tres centrales obreras, y resolvió llamar a un nuevo paro nacional con movilización al Ministerio de Economía en reclamo por un “aumento salarial de emergencia” y contra el vaciamiento de organismos públicos y despidos en el Estado. La cuestión salarial se puso en el eje del debate, ya que el ajuste libertario golpeó especialmente a los sueldos públicos. “Nos han asaltado”, fue la síntesis elegida por la asamblea para marcar el impacto de esta política.
La decisión fue tomada en reunión de Conducción Nacional realizada en el Hotel Quagliaro del sindicato. La movilización será el próximo lunes 3 de agosto, y coincidirá con el inicio del ciclo lectivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y algunos otros distritos del país, tras el receso de invierno. En este sentido, se evalúa la posibilidad de marchar junto al sindicato docente CTERA, el gremio docente nacional.
“Los salarios de los estatales tendrían que ser más del doble de lo que son ahora. Al recorte aplicado en la paritaria de más del 45 por ciento hay que agregar que los servicios públicos aumentaron en más de un 900 por ciento desde que asumió Javier Milei. Con la complicidad de UPCN, en dos años y medio se destruyeron los bolsillos de todos los trabajadores del sector público. Nos han asaltado, han conformado una asociación ilícita para robarnos el dinero que es de nuestra propiedad”, señaló Rodolfo Aguiar, titular de ATE Nacional.
Pérdida salarial y endeudamiento
Uno de los principales motivos que reaviva la conflictividad en el sector público es la pérdida del poder adquisitivo a partir de las paritarias firmadas a la baja. En lo que va del 2026, los incrementos llegaron a 12,9 por ciento en la Administración Pública Nacional hasta el mes de junio, mientras que la inflación en ese mismo periodo fue de 16,9 por ciento. Además, en lo que va de la gestión de Javier Milei, los servicios ya aumentaron un 919 por ciento, mientras que el poder adquisitivo en el sector público cayó un 45 por ciento en ese mismo periodo.
En esta línea, el dirigente apuntó: “Es alarmante el altísimo nivel de endeudamiento de los trabajadores estatales. Además, las formas de endeudamiento son múltiples. Ya se han superado instituciones formales como los bancos, mutuales, billeteras virtuales y lo más peligroso es que ahora han llegado a endeudarse con prestamistas en los barrios, y esta forma de endeudamiento hasta pone en riesgo la integridad de quienes toman esos créditos”. “Todos los días el presidente pierde popularidad, pierde aceptación social y eso tiene que ver con la conflictividad que hasta aquí en los últimos dos años y medio hemos podido garantizar. Tenemos que lograr que Milei se vaya lo antes posible. Están dadas todas las causales para avanzar institucionalmente en su destitución”, sentenció Aguiar.
Plan de lucha
En referencia al rol del gremialismo, en el cual algunos dirigentes han mantenido reuniones formales con funcionarios de la Casa Rosada, el referente de ATE evaluó: “Los sindicatos están para mejorar la vida de los trabajadores, y no para disputar las migajas del sistema. Hay una sola manera de recuperar nuestro lugar y es no parar de confrontar”.
“Es una premisa falsa la de que quieren destruir el Estado. Es mentira que no hay un Estado presente. Hoy el Estado está presente pero no para la gente, sino para garantizar los intereses de los grandes grupos económicos nacionales y las transnacionales que tienen el camino más allanado que nunca para venir a saquear nuestro país”, concluyó Aguiar.
En esta línea, el sindicato alertó nuevamente sobre el intento de “cierre, desmantelamiento y vaciamiento de organismos”, y despidos en el Estado Nacional, poniendo en riesgo la normal prestación de servicios para la sociedad. La profunda crisis que denuncia ATE también se ve reflejada también en los sectores productivos, con el cierre de más de 28 mil empresas y la pérdida de más de 341 mil puestos de trabajo en los últimos dos años y medio. Es en este escenario que la desaprobación al gobierno de Milei ya supera el 58,2 por ciento, siendo el nivel de menor aprobación en lo que va de su gestión.