Con la intervención de la ex ministra de Trabajo de la Nación, Kelly Olmos, y el sociólogo brasileño, Emir Sader, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) organizó el conversatorio “Democracia en disputa: las derechas y los desafíos del campo popular” en el Salón Felipe Vallese de la Confederación General del Trabajo (CGT).
En el encuentro moderado por el periodista Gustavo Ramírez, el secretario general de la CATT, Juan Carlos Schmid, advirtió sobre las implicancias del giro a la derecha en la región y sostuvo: “Hay una extrema derecha que intenta consolidarse y que pone en jaque el sistema democrático, porque no se trata únicamente de la forma, sino que se trata de una deriva autoritaria en la región”.
En ese marco, y en referencia al gobierno de Javier Milei, añadió que “por eso no pagan a los jubilados, por eso las sanciones a los sindicatos, por eso gobernar de espaldas al Congreso”.
A su turno, Olmos planteó que “estamos viviendo un proceso a nivel mundial inédito de concentración económica y de polarización social”, donde se presenta a “la justicia social como un delito”.
Al profundizar sobre este escenario, expresó que “todo lo que le detraiga algo al capital es un delito”. “El capital tiene todos los derechos y el ámbito del trabajo debe subordinarse, de un modo esclavizante, a los designios del capital”, agregó.
En esa misma línea, la exministra también advirtió que ciertos “personajes como Peter Thiel aspiran a una autocracia donde el ejercicio del poder sea estar por encima de la ley” y sentenció: “La discusión es, para mí, liberación o dependencia, explotación o justicia social”.
“Tenemos que rescatar al Estado”
Por su parte, Sader declaró que “estamos viviendo un período histórico fundamental”, ya que “el siglo pasado, siglo XX, fue un siglo norteamericano, pero este es el siglo del declive o la decadencia de la hegemonía norteamericana en el mundo”. A partir de ese diagnóstico, aseveró que “este siglo pasó a ser un siglo latinoamericano, es la única región del mundo que tiene gobiernos antineoliberales”.
En ese sentido, el sociólogo brasileño también llamó a “democratizar nuestros Estados” y opinó: “Tenemos que rescatar ese Estado, tenemos que democratizarlo, tenemos que hacer con que sea el instrumento de la construcción de un mundo posneoliberal”.
Al referirse específicamente a la situación de los trabajadores, Sader fue contundente: “Lo que hay en nuestra sociedad ya no es ni trabajo, es superexplotación del trabajo. La disminución de la jornada, se está haciendo en Brasil, es lo mínimo que hay que hacer”.
En consonancia, Olmos remarcó la dimensión regional del desafío: “Sin unidad de América Latina no hay construcción de nuestra emancipación, y sin emancipación no está el acceso a esa felicidad que anhelamos. El desencuentro histórico entre los movimientos populares de Brasil y Argentina ha sido la principal causa de nuestros retrocesos. Eso es lo que tenemos que revertir. Tenemos que consolidar nuestra unidad”.
Finalmente, Sader se refirió a la situación de Cristina Fernández de Kirchner y aseguró que “Cristina presa es una expresión de odio de clase”. “El odio al peronismo es odio de clase”, concluyó.
Del conversatorio participaron María Adela Antokoletz, vicepresidenta de Madres de Plaza de Mayo; Aníbal Fernández, exjefe de Gabinete y exministro de Justicia y Seguridad; Jorge Ferraresi, exintendente de Avellaneda; Graciela Aleña, secretaria general de STVyARA; Roberto Coria, secretario general de Guincheros; Néstor Segovia, secretario general de Metrodelegados; Hugo Godoy, secretario general de Dragado y Balizamiento; Javier López, secretario general de SEAMARA; Juan Pablo Brey, secretario general de Aeronavegantes; Omar Pérez, miembro de la Comisión Directiva de Camioneros; Carlos “Pancho” Gaitán y Felipe Solá, exgobernador de la provincia de Buenos Aires.