El discurso del Gobierno nacional sobre la supuesta recuperación del consumo vuelve a chocar con la realidad de las fábricas y los trabajadores. Mientras el presidente Javier Milei insiste en que la economía atraviesa una etapa de recuperación y asegura que el consumo está creciendo impulsado por una supuesta mejora del salario real, en la planta de Valot S.A. de Quilmes denuncian un fuerte recorte de personal asociado a la caída de la producción y la contracción de la demanda.
En una reciente entrevista con Luis Majul, el mandatario volvió a defender el rumbo económico de su gestión y afirmó que cumplió todas sus promesas de campaña. Al referirse específicamente al consumo, sostuvo: “El consumo para arriba, ¿sabe por qué? Porque está mejorando el salario real y cuando la inflación cae, mejoran las jubilaciones. Con lo cual tiene un shock positivo desde el consumo”.
Sin embargo, los indicadores más recientes del mercado muestran un escenario muy diferente al planteado por el Presidente. Un informe de la consultora Scentia registró una caída del 2,7% interanual del consumo masivo en junio y un retroceso del 2,4% respecto de mayo. Con ese resultado, el sector acumuló siete meses consecutivos de bajas y cerró el primer semestre del año con una contracción del 2,9%.
La caída tampoco se limita a las grandes cadenas comerciales. Según el mismo relevamiento, los kioscos y almacenes de barrio sufrieron una baja interanual del 4,6% y un descenso mensual del 4,4%, luego de varios meses en los que habían mostrado un desempeño relativamente mejor frente a otros canales de venta.
El escenario descripto por los datos de consumo ayuda a explicar el impacto que la retracción de la demanda tiene sobre el entramado productivo. Las familias continúan restringiendo sus compras y priorizando los gastos esenciales, un comportamiento que se encuentra lejos del "shock positivo desde el consumo" al que hizo referencia Milei.
Más de 20 despidos en dos semanas
En ese contexto, uno de los trabajadores despedidos por la reconocida empresa que produce productos para baños, identificado como Nicolás para preservar su identidad, denunció ante Data Gremial que la empresa realizó un fuerte recorte de personal en su planta de Quilmes.
"Hubo un recorte brutal en la empresa Valot S.A. de Quilmes. Echaron a más de 20 operarios en dos semanas, yo entre ellos", relató Nicolás, quien además envió a este medio la carta documento mediante la cual fue notificado de su desvinculación.
El trabajador aseguró que la situación no fue sorpresiva y que la producción venía cayendo desde hacía tiempo. Según explicó, durante el último mes se había iniciado una reducción de personal que alcanzó a diferentes sectores de la planta.
"Yo mismo vi con mis propios ojos cómo cayó la producción", afirmó.
A pesar de haber perdido su puesto de trabajo, Nicolás fue enfático al aclarar que no responsabiliza a la compañía por la situación. "Que se entienda que no culpo a la empresa porque con ellos estoy muy agradecido. Mi bronca es con el proyecto de país que destruye a la industria", sostuvo.
La explicación de Valot
La carta documento enviada al trabajador, fechada el 29 de julio de 2026, atribuye la desvinculación a una "falta o disminución de trabajo no imputable a Valot S.A.", en el marco de lo establecido por el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
En el documento, la compañía sostiene que atraviesa una crisis económica y financiera que se profundizó durante los últimos meses, pese a los esfuerzos realizados para sostener la actividad.
Entre los motivos mencionados aparecen la contracción de la demanda, la retracción de la comercialización de los productos, la disminución del volumen de ventas y el incremento de los costos financieros, factores que, según la empresa, afectaron su capacidad para mantener los niveles de producción y empleo.
La compañía también afirma haber implementado distintas medidas para intentar revertir la situación, como la optimización de compras e inventarios, la revisión de procesos productivos y la búsqueda de nuevos canales comerciales. Sin embargo, sostiene que esas acciones resultaron insuficientes frente al escenario económico.
La propia explicación empresarial, de este modo, vuelve a poner en el centro la caída de la demanda y el deterioro del mercado interno como factores que impactan sobre la actividad industrial.
"Era solo cuestión de tiempo"
En una publicación realizada en sus redes sociales luego de recibir la carta documento, Nicolás describió el proceso de reducción de personal que, según su testimonio, venía desarrollándose en la planta.
"Hace ya tiempo viene cayendo la producción y desde el mes pasado se está haciendo una fuerte reducción de personal en todos los sectores. Era solo cuestión de tiempo para que mi cabeza sea la siguiente", escribió.
El trabajador aseguró que la semana anterior habían sido despedidas 14 personas y que, al momento de su desvinculación, él era el cuarto trabajador despedido dentro de una nueva tanda de cartas documento que la empresa ya tenía preparadas.
También publicó imágenes de los depósitos de la compañía y señaló que reflejaban el impacto de la caída de la actividad.
"Así como se ve en la foto, así están los depósitos de Valot hoy. No es culpa de la empresa para nada y al contrario, siempre voy a estar eternamente agradecido con ellos. Es una realidad a nivel nacional que cada día se siente más fuerte", describió sobre la realidad que se vive en la plata del parque industrial La Bernalesa.
Su testimonio vuelve a mostrar la distancia entre el relato oficial sobre la recuperación del consumo y las dificultades que atraviesan las empresas vinculadas al mercado interno. Mientras desde el Gobierno se habla de una mejora del poder adquisitivo que estaría generando un impulso sobre las compras, los datos de consumo y el testimonio de trabajadores despedidos reflejan un escenario de contracción que impacta directamente sobre la producción y el empleo.
"Hoy no queda otra que aceptar rápido lo que pasó y tratar de salir a buscar algo lo más pronto posible en una realidad cada vez más difícil", escribió Nicolás. Y agregó: "Duele porque ni siquiera voté esto, no estoy de acuerdo con destruir la industria, pero me toca pagar los platos rotos de las decisiones de los demás".