La conducción del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) lanzó un programa de beneficios para sus trabajadores que incluye descuentos en comercios y un gimnasio, presentado como una iniciativa de “salario emocional” para compensar las dificultades que atraviesa el personal ante el deterioro de sus ingresos.
La situación fue revelada por El Destape, en una nota publicada este miércoles por el periodista Mariano Martín. Según el artículo, el organismo cuenta con unas 400 personas en su sede central de Mar del Plata y más de la mitad percibe salarios por debajo de la línea de pobreza, de acuerdo con un relevamiento interno realizado por la seccional local de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
La situación adquiere especial relevancia porque se trata de un organismo integrado mayoritariamente por científicos, técnicos y profesionales especializados, muchos de los cuales desarrollan tareas vinculadas directamente con la investigación y el monitoreo de los recursos pesqueros del país.
Un descuento en un café y otro en un gimnasio
De acuerdo con la información publicada por El Destape, el programa fue comunicado al personal por el área de Comunicación y Relaciones Institucionales del INIDEP bajo el nombre #SomosInidep.
La iniciativa contempla acuerdos con comercios cercanos al lugar de trabajo y fue presentada como una propuesta destinada a mejorar el bienestar del personal, sin generar erogaciones presupuestarias para el organismo.
Entre los beneficios anunciados aparecen un 10% de descuento en La Fonte D’Oro, un café ubicado en Playa Grande, y un 15% de descuento, abonando en efectivo, en los planes del gimnasio Criminal, también de Mar del Plata.
La conducción del instituto definió estas ventajas como una forma de “salario emocional”, entendido como un conjunto de compensaciones no monetarias destinadas a mejorar el bienestar de los trabajadores.
El mensaje enviado al personal también presenta el programa como una herramienta de “employer branding”, con el argumento de que permitiría fortalecer el sentido de pertenencia, retener trabajadores y hacer más atractiva a la institución para futuros profesionales.
Sin embargo, la propuesta aparece en un contexto de fuerte deterioro de los salarios estatales, con trabajadores que denuncian que las actualizaciones paritarias quedaron sistemáticamente por debajo de la inflación.
Más de la mitad cobra por debajo de la línea de pobreza
El dato salarial que expone el conflicto es contundente. Según el relevamiento realizado por la representación local de ATE y citado por El Destape, más de la mitad de los trabajadores del INIDEP cobra menos de $1,5 millones de bolsillo, cifra necesaria para que una familia tipo no quede por debajo de la línea de pobreza.
El deterioro alcanza a un plantel compuesto en buena medida por científicos y técnicos que requieren una formación especializada y que, en algunos casos, realizan tareas a bordo de embarcaciones de la flota pesquera comercial.
Para los trabajadores, la problemática no se limita al nivel de los ingresos. También pone en discusión la capacidad del Estado para retener profesionales especializados en organismos estratégicos.
El INIDEP tiene entre sus funciones el monitoreo de las pesquerías marinas y el asesoramiento al Estado nacional para el desarrollo de políticas vinculadas con la actividad pesquera, procurando compatibilizar los criterios económicos con la protección del medio ambiente.
ATE viene denunciando el deterioro salarial
Desde la organización sindical vienen señalando los problemas salariales y laborales que atraviesa el instituto. De acuerdo con la publicación de El Destape, el atraso de los salarios en el organismo forma parte de una problemática más amplia que afecta a la administración pública nacional.
El artículo señala que la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores estatales alcanzó al menos el 40% como consecuencia de paritarias que quedaron por debajo de la inflación.
En ese marco, la aparición de un programa de descuentos comerciales como respuesta institucional al deterioro salarial expone una fuerte contradicción: mientras los trabajadores reclaman una recomposición de sus ingresos, la respuesta de la conducción apunta a beneficios que no modifican el salario de bolsillo.
Una conducción cuestionada
El INIDEP quedó bajo la conducción de Gonzalo Bacigalupo, designado por el Gobierno de Javier Milei en marzo de 2024.
Según la información publicada por El Destape, Bacigalupo proviene del sector privado y tiene antecedentes laborales vinculados con empresas dedicadas a la comercialización de pescados y mariscos.
Su designación también fue cuestionada debido a que, según el artículo, no cumpliría con el requisito establecido por la normativa para encabezar el organismo, que contempla como condición contar con un título universitario en una disciplina vinculada con las ciencias del mar.
Desde su llegada se sucedieron conflictos vinculados con los salarios y las condiciones laborales. ATE también denunció episodios relacionados con la vigilancia de la Prefectura Naval durante asambleas realizadas por los trabajadores.
El conflicto por los salarios estatales
El caso del INIDEP se suma así a una serie de conflictos protagonizados por trabajadores de organismos públicos nacionales que denuncian el deterioro de sus ingresos y la pérdida de profesionales especializados.
Para las organizaciones sindicales, los beneficios complementarios no pueden reemplazar una recomposición salarial acorde con la inflación, especialmente en áreas donde el Estado necesita conservar personal altamente capacitado.
La discusión excede, de esta manera, el descuento en un café o la cuota de un gimnasio: pone en debate qué lugar ocupan los salarios de los trabajadores científicos y técnicos dentro de la política del Estado nacional y qué consecuencias tiene el ajuste sobre organismos estratégicos.