La sucursal del supermercado mayorista Diarco de Junín de los Andes, provincia de Neuquén, cerró sus puertas y se transformó en el cuarto punto de ventas que es desactivado por la empresa en menos de dos meses. Como correlato, genera incertidumbre en los trabajadores y profundiza el recorte de la estructura que la compañía aplica en el mercado interno.
El negocio estaba ubicado en la Colectora 9 de Julio 1125 y su fin golpeó fuertemente a la economía local. Pero sobre todo a una docena de empleados.
Este cese de operaciones se suma a la reciente baja de persianas del local ubicado en Jáuregui, en el partido de Luján. Instalada a la altura del kilómetro 72 de la vieja ruta 5, la sucursal había comenzado a funcionar a principios de 2021 en plena pandemia de COVID-19.
La historia empezó con el pie izquierdo luego de recibir reclamos de vecinos y comerciantes locales ante el Concejo Deliberante, quienes afirmaban que la llegada del autoservicio afectaría duramente las ventas del comercio de cercanía.
Funcionó a lo largo de cinco años, pero el tiro de gracia que recibió fue la pérdida de cerca de 30 puestos de trabajo directos.
Anteriormente, la empresa había aplicado medidas similares en Zárate y Tres Arroyos. En el microcentro de Zárate, Diarco cesó las actividades de un local inaugurado apenas seis meses antes, debido a que la facturación inicial de 2026 no alcanzó a cubrir los costos operativos de la plaza, aunque mantuvo en funcionamiento un local central.
Asimismo, en Tres Arroyos, el viernes 21 de agosto la compañía interrumpió de forma sorpresiva las operaciones de su boca de ventas sobre la avenida San Martín, lo que interrumpióp la continuidad de al menos una docena de empleos.
En este último ejemplo, la decisión se tomó de forma abrupta, con las góndolas aún repletas de mercadería y apenas notificada vía carteles de "Cerrado al público" en los accesos. Asimismo, la determinación no fue comunicada con anticipación a los sindicatos del sector ni mediante comunicados de la firma, pese a que el local figuraba activo en sus canales digitales.
La conclusión de operaciones en Junín de los Andes, Jáuregui, Zárate y Tres Arroyos se contextualiza en un proceso de achique que la compañía inició tiempo atrás con la clausura de sucursales en Lanús Oeste, Gualeguaychú y Concordia (ambas en Entre Ríos), Sáenz Peña (Chaco) y la localidad tucumana de Concepción.
El contexto económico
Asimismo, en el sector mayorista no descartan que se registren nuevas interrupciones de actividad antes de que concluya 2026 ante la falta de recuperación de la demanda.
En ese sentido, informaron que los cierres de locales obedecen a que registran menor nivel de facturación y un alza sostenida en sus costos de funcionamiento.
En ese marco, las unidades de negocio pasaron por fuertes cambios: en Tres Arroyos, por mencionar un caso, el local inaugurado en marzo de 2020 migró con el tiempo desde la venta mayorista tradicional hacia la atención directa al público en general para intentar sostener la facturación. Igualmente, la empresa no precisó el destino final de las nóminas del personal afectado en cada punto.
También, la extinción de los grandes salones de venta coincide con un deterioro general de los datos de actividad del rubro. En base a lo informado por el INDEC, las ventas en autoservicios mayoristas registraron una caída del 3,1% interanual en el mes de junio.
En tanto, la medición acumulada para el primer semestre de 2026 cerró con una contracción del 3%, mientras que el dato desestacionalizado mostró un retroceso del 1,4% en la comparación contra mayo.