La crisis financiera desatada por la intervención de Ueno Bank en Paraguay comenzó a tener consecuencias directas sobre los trabajadores de una empresa tecnológica vinculada al grupo empresario. Kaitel SRL Sucursal Argentina comunicó suspensiones por 30 días sin goce de haberes para una parte de su personal, mientras que otros empleados recibieron instrucciones para continuar trabajando desde sus domicilios. En paralelo, trabajadores denunciaron que no se acreditaron los salarios que esperaban cobrar durante la jornada.
La situación encendió la preocupación entre los más de 900 empleados que integran el hub argentino de ITTI, la compañía que brinda servicios tecnológicos a unas 40 empresas vinculadas al grupo de Ueno Bank. La oficina funciona en el piso 12 de un edificio ubicado en La Pampa 1445, en la Ciudad de Buenos Aires, y quedó alcanzada por las consecuencias de la intervención de la entidad financiera paraguaya.
La empresa envió dos comunicaciones internas con distintas instrucciones para su personal. En una notificó la suspensión temporal de trabajadores, mientras que en la otra estableció las condiciones de continuidad laboral para quienes quedaron fuera de esa medida. Ambos mensajes justificaron las decisiones por las restricciones financieras y operativas derivadas de la intervención del banco.
Suspensiones por 30 días y sin cobrar salarios
Uno de los correos, titulado "Notificación de suspensión por fuerza mayor – Kaitel SRL Sucursal Argentina", informó una suspensión sin goce de haberes entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre de 2026, inclusive.
La compañía ligada al renunciantes presidente paraguayo, Santiago Peña, atribuyó la decisión al "procedimiento de resolución e intervención de Ueno Bank dispuesto por el Banco Central del Paraguay (BCP) y comunicado públicamente el 3 de noviembre". Según explicó en la notificación, esa situación provocó una "afectación grave" en la disponibilidad de los recursos financieros necesarios para sostener el funcionamiento habitual de sus actividades.
El correo agregó que las restricciones operativas y financieras "han afectado los mecanismos habituales de financiamiento de la Compañía, provocando la paralización temporal de sus actividades".
Durante el período de suspensión, los trabajadores alcanzados quedarán relevados de prestar tareas, aunque la relación laboral continuará vigente. La firma estableció que deberán retomar sus funciones el 5 de diciembre, "salvo comunicación expresa en contrario". También informó que mantendrá la cobertura de medicina prepaga de cada empleado y de su grupo familiar adherido, bajo las condiciones actuales.
La medida no alcanza a toda la plantilla. Según explicaron trabajadores consultados, algunos recibieron las notificaciones de suspensión, mientras que otros fueron convocados a continuar con sus funciones. Hasta el momento, no se precisó cuántas personas quedaron comprendidas en cada situación.
Los considerados esenciales deberán trabajar desde sus casas
El segundo correo, titulado "Continuidad de su prestación laboral – Kaitel SRL SEE", estuvo dirigido a los empleados que no fueron incluidos en las suspensiones. La compañía les comunicó que mantendrían sus tareas habituales y que continuarían a disposición ante eventuales requerimientos operativos y administrativos.
La empresa justificó esa decisión en el carácter esencial de las funciones que desempeñan esos trabajadores para atender necesidades inmediatas y realizar gestiones durante el período excepcional.
Sin embargo, la continuidad laboral tendrá una modificación: "La totalidad del personal que continúe prestando servicios desarrolle sus tareas de manera remota desde su domicilio", estableció la comunicación. La modalidad, según indicó Kaitel, mantendrá las condiciones habituales de trabajo y los canales de comunicación existentes.
El mismo mensaje reconoció las dificultades para cumplir con las obligaciones salariales. "La Compañía se encuentra realizando todas las gestiones y esfuerzos a su alcance para obtener los recursos económicos necesarios que permitan afrontar el pago de los salarios correspondientes al mes de octubre", señaló. También aseguró que busca "regularizar dicha situación a la mayor brevedad posible".
La firma anticipó, además, que continuará gestionando los fondos para procurar garantizar el pago de los haberes de noviembre. Sin embargo, los trabajadores consultados señalaron que durante la jornada no recibieron los depósitos correspondientes a octubre, ni en las cuentas bancarias locales donde perciben parte de sus remuneraciones en pesos ni en Deel, la plataforma utilizada para abonar un adicional.
La situación también afecta a los trabajadores en Paraguay
El impacto de la intervención bancaria también llegó al personal radicado en Paraguay. Según relataron empleados de la compañía, allí los salarios llegaron a acreditarse, pero el dinero habría permanecido disponible durante apenas tres horas antes de que se bloquearan las cuentas asociadas a la entidad financiera.
En la Argentina, en cambio, los trabajadores aseguraron que los depósitos directamente no se realizaron.
La crisis se originó luego de que el Banco Central del Paraguay dispusiera la intervención de Ueno Bank, en medio del deterioro de su solvencia y de las dificultades que atravesaba la entidad. La decisión alteró el funcionamiento financiero del grupo empresario y ahora repercute sobre una de sus compañías tecnológicas con presencia en el país.
En sus comunicaciones internas, Kaitel no precisó cuántos trabajadores fueron suspendidos ni estableció una fecha concreta para cancelar los salarios pendientes de octubre. Se limitó a señalar que informará oportunamente cualquier modificación de las medidas adoptadas.
Mientras tanto, los empleados enfrentan un escenario de incertidumbre: una parte quedó sin tareas y sin ingresos durante 30 días, mientras que otra deberá continuar trabajando a distancia sin tener garantizado el cobro de los salarios adeudados.