El trabajo formal se deteriora por casi un año consecutivo y ya se habla de “crisis estructural”

Un informe de CP Consultora confirmó que se perdieron 230 mil puestos de trabajo registrados entre 2023 y 2026, con 11 meses de desplome consecutivos. Además, analizó el impacto de la reforma laboral en el mercado generador de trabajo.

Viernes, 31 de julio de 2026 10:57

Un informe elaborado por CP Consultora encendió señales de alerta sobre la situación del mercado laboral argentino al sostener que el empleo formal atraviesa una crisis de características estructurales, con una dinámica similar a la observada durante períodos de fuerte inestabilidad económica, pese a que actualmente no existe una devaluación abrupta ni un escenario de crisis macroeconómica aguda. “La economía enfrenta dificultades para ofrecer una expectativa de mejora para el sector productivo y el mercado laboral”, concluyó el reporte.

Bajo el título “La crisis del empleo formal: ¿del cambio al ajuste estructural?”, el trabajo señala que la economía acumula una pérdida de más de 230 mil puestos de trabajo registrados entre 2023 y 2026, una magnitud comparable a la registrada durante la crisis de 2018 y 2019. Según el análisis, el deterioro del empleo formal se extiende de manera ininterrumpida desde hace once meses y no responde a un proceso de transformación productiva en el que sectores emergentes reemplazan a actividades en retroceso. Por el contrario, los investigadores sostienen que la economía atraviesa un proceso de ajuste estructural que afecta de manera generalizada a la mayor parte de las ramas de actividad.

El informe destaca que incluso los sectores que muestran mejores desempeños económicos han reducido sus planteles de personal. A esta tendencia se suma una disminución en la cantidad de empresas activas, una mayor cantidad de cierres y una caída en la creación de nuevas firmas. De acuerdo con CP Consultora, la tasa de apertura de empresas se encuentra en niveles comparables a los registrados durante la crisis de 2001 y 2002, lo que refleja una economía con escaso dinamismo y pocas perspectivas de crecimiento.

Sin recuperación

El estudio también cuestiona la capacidad del actual programa económico para generar una recuperación sostenida de los ingresos. Según el relevamiento, la desaceleración de la inflación no se tradujo en una mejora significativa del poder adquisitivo, sino que derivó en un escenario de estancamiento. Entre los factores que explican esta situación, el informe menciona el incremento del endeudamiento de los hogares y el mayor peso de las tarifas y servicios públicos dentro del presupuesto familiar, elementos que continúan presionando sobre los ingresos disponibles.

La consultora advierte además que la pérdida de empleo formal tiene consecuencias directas sobre los salarios. Los trabajadores registrados que quedaron desempleados y lograron reinsertarse en actividades informales sufrieron una caída promedio del 14 por ciento en su poder adquisitivo. En tanto, quienes optaron por el trabajo independiente o el autoempleo registraron una reducción cercana al 28 por ciento en términos reales.

Para los autores del informe, este proceso alimenta un círculo vicioso en el que la destrucción de empleo registrado profundiza la crisis de ingresos y, a su vez, la expansión de la informalidad contribuye a sostener una economía de bajos salarios.

Impacto de la reforma laboral

Otro de los puntos abordados por el documento es el impacto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Según CP Consultora, en un contexto marcado por la caída del consumo y las ventas, una mayor facilidad para despedir trabajadores tiende a acelerar los procesos de reducción de personal. El informe sostiene que la flexibilización laboral funciona como un mecanismo que incrementa la rotación de trabajadores y que, en una economía debilitada, termina favoreciendo la destrucción neta de puestos de trabajo.

En ese sentido, los investigadores comparan la dinámica actual con los procesos de reestructuración y flexibilización que caracterizaron a la década de 1990. Aunque reconocen que la inflación se redujo respecto de los niveles registrados en 2024, señalan que el fenómeno no desapareció completamente y continúa erosionando los ingresos, especialmente entre quienes dependen de salarios fijos.

Finalmente, el informe plantea interrogantes sobre la sustentabilidad social del actual esquema económico. Según la consultora, la combinación de empleo en retroceso, salarios debilitados y escasas perspectivas de crecimiento genera tensiones crecientes sobre la tolerancia social frente al ajuste. En sus conclusiones, CP Consultora sostiene que la economía enfrenta dificultades para ofrecer una expectativa de mejora para el sector productivo y el mercado laboral. Además, advierte que “las limitaciones de la política monetaria, las tensiones fiscales y la evolución de la política salarial colocan al Gobierno ante desafíos cada vez más complejos para sostener su programa económico sin profundizar el deterioro del empleo y los ingresos”.