La Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió excluir de las elecciones del Sindicato de Empleados de Comercio de la Capital Federal a la Lista Celeste-Verde, luego de analizar las irregularidades detectadas sobre los avales presentados por la agrupación opositora.
La decisión judicial modifica el escenario electoral del gremio mercantil y deja a la Lista Azul, que encabeza Armando Cavalieri secundado nuevamente por Carlos Pérez, como única nómina habilitada para participar de los comicios. De esta manera, el histórico dirigente sindical quedará en condiciones de ser reelecto al frente del sindicato sin oposición.
El requisito de los 1.504 avales
El conflicto judicial se originó a partir de la discusión sobre los avales necesarios para oficializar una lista. El Estatuto del Sindicato de Empleados de Comercio establece que las agrupaciones que pretendan participar de las elecciones deben contar con el respaldo de al menos el 3% de los afiliados activos al día con la Tesorería.
Para estos comicios, ese porcentaje representaba un piso de 1.504 avales válidos.
La Lista Azul había presentado más de 15.000 avales, mientras que la oposición inicialmente presentó 1.649 firmas. La diferencia con el requisito estatutario, sin embargo, quedó comprometida durante el proceso de revisión.
La intervención de peritos calígrafos detectó irregularidades en 1.238 firmas. La propia Junta Electoral reconoció que, aun después de las presentaciones realizadas por la agrupación opositora, persistía un déficit respecto del piso estatutario y que las observaciones no habían sido subsanadas en su totalidad.
La Junta Electoral había habilitado la participación opositora
Pese a esa situación, la Junta Electoral había decidido permitir la participación de la agrupación opositora mediante una “interpretación amplia” del requisito de los avales.
Ese criterio fue cuestionado por la Lista Azul ante la Justicia y finalmente rechazado por la Cámara.
Para el Tribunal, la exigencia del 3% es clara y no admite interpretaciones destinadas a exceptuar a una agrupación de su cumplimiento. La sentencia consideró que la Junta Electoral no estaba facultada para eximir a una lista del piso mínimo establecido por el Estatuto.
De esta manera, la Cámara hizo lugar al planteo de la Lista Azul y dejó sin efecto la oficialización de la agrupación opositora.
1.238 firmas bajo la lupa
La pericia caligráfica fue determinante para el desenlace de la disputa electoral.
El análisis realizado sobre los avales detectó irregularidades en 1.238 firmas. Como consecuencia de esas observaciones, la cantidad de respaldos válidos quedó por debajo del mínimo necesario para participar de la elección.
La Lista Celeste-Verde cuestionó el procedimiento y puso en duda las facultades de la Junta Electoral para ordenar las pericias. Sin embargo, la Cámara rechazó esos argumentos y remarcó que la reforma estatutaria que habilitó esas atribuciones se encuentra vigente.
El fallo también señaló que la agrupación opositora no recurrió oportunamente la decisión que había desestimado sus cuestionamientos sobre los avales. Por esa razón, la determinación respecto de la insuficiencia de los respaldos quedó firme.
Ante la proximidad de los comicios, el Tribunal resolvió revocar la oficialización de la lista y estableció que sus integrantes no se encuentran habilitados para participar del acto electoral.
Las oposición, fuera de juego
La agrupación que finalmente quedó fuera de la elección había presentado a Sabrina Paredes y Valeria Rodríguez como sus principales candidatas para disputar la conducción del poderoso sindicato mercantil.
La exclusión judicial terminó de modificar una elección en la que la oposición tampoco aparecía, según los sondeos y tanteos previos, con alguna chance mínima de imponerse en las urnas.
El antecedente de Ramón Muerza
El antecedente más fuerte de una disputa interna contra Cavalieri se remonta a 2022, cuando Ramón Muerza, con el respaldo del moyanismo, encabezó una lista opositora.
En aquella elección, Cavalieri se impuso con 14.547 votos contra 6.482 de Muerza y alcanzó alrededor del 70% de los sufragios. El comicio registró además una participación récord del 45,5% del padrón de afiliados.
Cuatro años después, el escenario es completamente diferente. Con la principal lista opositora fuera de carrera, Cavalieri tiene el camino despejado para renovar su mandato y extender una conducción que se consolidó en el tiempo.
Una elección con todo el poder gremial en juego
Los comicios definirán la conducción del Sindicato de Empleados de Comercio de Capital Federal durante los próximos cuatro años.
Además de la Comisión Directiva, los afiliados elegirán vocales titulares y suplentes, integrantes de la Comisión Revisora de Cuentas y representantes ante la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y la Confederación General del Trabajo (CGT).
También se elegirán delegados al Plenario Nacional de FAECYS y los integrantes de la nueva Junta Electoral.
Se trata, por lo tanto, de una elección que no sólo define quién conducirá al sindicato durante el próximo período, sino también quiénes ocuparán espacios de representación dentro de la estructura nacional del movimiento obrero mercantil.
Los afiliados votan hasta las 22
La elección se desarrolla este jueves 3 de septiembre, entre las 9 y las 22, en los distintos establecimientos habilitados en la Ciudad de Buenos Aires.
La resolución judicial sobre los avales terminó de definir un proceso electoral que ya tenía a Cavalieri como favorito.
Con la exclusión de la Lista Celeste-Verde, el histórico jefe mercantil quedó como único candidato habilitado para la conducción del sindicato. Así, a más de 40 años de su llegada al poder gremial, Cavalieri se encamina a extender nuevamente su liderazgo al frente de una de las organizaciones sindicales más importantes del país por cantidad de afiliados y peso dentro de la estructura del movimiento obrero.