“Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”: el palo de la UIA a Caputo mientras el sector acumula casi 100.000 puestos perdidos

La Unión Industrial Argentina cuestionó el rumbo económico mientras el sector acumula cesantías masivas y 4.020 empresas manufactureras menos. Un informe de CEPA advierte que la caída coincide con la apertura importadora, el aumento de tarifas y el desarme de herramientas de promoción y financiamiento productivo.

Miércoles, 02 de septiembre de 2026 15:36


La Unión Industrial Argentina (UIA) aprovechó el Día de la Industria para lanzar fuertes cuestionamientos contra las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei y advertir por el deterioro que atraviesa el sector manufacturero.

El vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, fue particularmente duro al referirse al rumbo económico y apuntó directamente contra la conducción libertaria. “Esta gente no conoce el país y segundo no conoce lo que es una industria. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”, afirmó en clara alusión al ministro de Economía Luis Caputo.

Las declaraciones fueron realizadas durante un encuentro que reunió a unos 200 industriales y que tuvo lugar en territorio bonaerense. Allí también estuvo el presidente de la UIA, Martín Rappallini, quien planteó una mirada crítica sobre la evolución de la actividad.

Rappallini reconoció que la estabilización macroeconómica es necesaria, pero sostuvo que la economía no puede evaluarse únicamente a partir de la evolución de la inflación. “Tenemos que mirar la actividad”, planteó, al advertir que existen sectores “muy golpeados” y empresas que trabajan con niveles de utilización de capacidad por debajo de sus posibilidades.

Casi 100.000 puestos de trabajo perdidos

Uno de los principales datos expuestos por la UIA fue el impacto del deterioro industrial sobre el empleo.

Según señaló Rappallini, desde agosto de 2023 la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados.

El dato se suma a un escenario más amplio de retroceso del entramado productivo. De acuerdo con el informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 puestos de trabajo registrados en unidades productivas industriales, equivalente a una reducción del 8%.

En el mismo período, además, dejaron de existir 4.020 industrias manufactureras con trabajadores registrados. La cantidad de establecimientos pasó de 49.622 a 45.602.

El deterioro también se refleja en la producción. Durante el primer semestre de 2026, la actividad manufacturera acumuló una caída interanual del 1,9% y se ubicó 8,1% por debajo del promedio registrado entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

Cuatro de cada diez máquinas están paradas

La caída de la actividad tiene su correlato dentro de las fábricas.

En junio de 2026, la utilización de la capacidad instalada alcanzó apenas el 59,1%, lo que significa que alrededor de cuatro de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar.

El indicador se ubicó 9,5 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en junio de 2023.

Entre los sectores que exhibieron las mayores caídas se encuentran la metalmecánica, con un retroceso del 30,9%, y los productos minerales no metálicos, con una baja del 30,4%.

Para el empresariado industrial, estos números reflejan que el problema excede a determinados sectores y alcanza a una parte importante del entramado manufacturero.

Importaciones récord y presión sobre la producción nacional

El informe de CEPA también pone el foco en el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo.

Durante los primeros seis meses de 2026 ingresaron al país productos por USD 5.362 millones, el mayor registro para un primer semestre desde que existe la serie. Si se consideran los últimos doce meses, el volumen alcanzó los USD 11.496 millones.

El avance fue particularmente marcado en sectores que compiten directamente con la producción nacional.

Frente al primer semestre de 2023, las importaciones de electrodomésticos, baterías y lámparas crecieron 109,2%; las prendas de vestir, 86,3%; las motos, bicicletas, yates y otros equipos de transporte, 67,6%; los productos alimenticios, 51,9%; y los farmacéuticos, 27%.

En conjunto, estos cinco sectores explicaron el 45,5% de las importaciones de bienes finales durante el período analizado.

Para CEPA, la combinación de apertura comercial, caída de las ventas internas y mayor ingreso de productos extranjeros genera una presión adicional sobre las empresas nacionales.

Argentina, entre los países con peor desempeño industrial

El retroceso de la producción argentina también queda expuesto cuando se compara su evolución con la de otros países.

Según CEPA, la industria argentina cayó 7,9% entre 2023 y 2025, lo que representó el segundo peor desempeño entre las 56 economías analizadas. Sólo Hungría tuvo una evolución más negativa.

En el mismo período, Brasil creció 3,5%, Chile 5,2%, Perú 6,5% y Uruguay 3,7%.

La comparación refuerza el planteo de quienes cuestionan que el deterioro de la industria argentina pueda explicarse exclusivamente por factores externos o por una dinámica global desfavorable.

Despidos, cierres y plantas paralizadas

Los números agregados tienen su correlato en conflictos concretos dentro de las empresas.

El Observatorio de Conflictividad de CEPA registró 180 casos vinculados con empresas entre enero y agosto de 2026. El 54,4% correspondió a PyMEs, el 26,7% a grandes empresas nacionales y el 15% a conglomerados extranjeros.

Los sectores más afectados fueron alimentos y agroindustria, con el 21,1% de los casos; industria metalúrgica y automotriz, con el 20%; y textil, calzado y cueros, con el 18,9%.

En cuanto al tipo de conflicto, se registraron 53 casos de despidos y 46 cierres de plantas. También hubo 28 situaciones clasificadas como crisis, además de concursos preventivos, plantas paralizadas y suspensiones.

Entre los casos relevados aparecen Will Der, que cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores y despidió a 120 trabajadores; Cabot, que cerró su planta de Campana después de más de seis décadas y dejó a más de 150 personas sin empleo; y Citroën, que confirmó el final de la producción del utilitario Berlingo en El Palomar y anunció que el mercado será abastecido con modelos importados.

El cuestionamiento al cambio de modelo

Para CEPA, el deterioro de la industria está directamente relacionado con las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional desde diciembre de 2023.

El informe menciona entre las principales medidas el aumento de las tarifas de luz y gas, la derogación de la Ley de Compre Nacional y del PRODEPRO, la reducción de aranceles de importación y el desarme de herramientas de crédito productivo para PyMEs.

También señala la eliminación de las políticas de Licencias Automáticas y No Automáticas y modificaciones en los aranceles de productos como heladeras, lavarropas y neumáticos.

A esto se sumaron cambios en el régimen antidumping que, según el centro de estudios, podrían reducir las herramientas disponibles para enfrentar situaciones de competencia desleal.

Menos recursos para organismos productivos

El ajuste también alcanzó a organismos vinculados con la política industrial y el desarrollo tecnológico.

Según CEPA, el INTI perdió 854 trabajadores desde fines de 2023, con un impacto sobre áreas como asistencia técnica a PyMEs, transferencia tecnológica y desarrollo de normas de calidad.

En agosto de 2025, además, el Gobierno dispuso el cierre de la Secretaría PyME.

El recorte aparece también en la ejecución presupuestaria. A julio de 2026, el gasto real respecto del mismo período de 2023 cayó 49,9% en el INTI y 77,3% en la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo.

Una industria cada vez más golpeada

El escenario que describen la UIA y CEPA muestra una industria que llega al Día de la Industria con menos producción, menos empresas, menos trabajadores y una capacidad instalada muy por debajo de los niveles previos a la llegada de Milei.

Mientras las importaciones de bienes finales alcanzan niveles récord y el mercado interno pierde fuerza, los empresarios advierten sobre las dificultades para sostener la actividad y el empleo.

La discusión, en definitiva, excede los números de un sector puntual y vuelve a poner en el centro el debate sobre el modelo productivo argentino, el rol del Estado y las condiciones necesarias para sostener la industria y los puestos de trabajo.

La industria manufacturera representa alrededor del 18% del PBI y concentra aproximadamente la mitad de la inversión empresarial en investigación y desarrollo, de acuerdo con el informe de CEPA.

En ese contexto, la frase de Moretti sintetizó el malestar expresado durante el Día de la Industria: “Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”.

 

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