Todos los datos marcan que la industria en general y la metalúrgica en particular están en un momento complicado, una crisis que tiene especial impacto en los círculos industriales del AMBA. El distrito de La Matanza es un ejemplo, donde los efectos del modelo libertario pueden verse cada día. Al respecto, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) del partido más grande del país, Esteban Cabello, advirtió sobre el complejo panorama que atraviesa la actividad en uno de los principales polos fabriles del país. En una entrevista radial, afirmó que la mayoría de los establecimientos metalúrgicos “enfrenta dificultades productivas”, por lo cual cuestionó la política económica del Gobierno nacional y destacó el trabajo realizado por el sindicato para sostener prestaciones de salud sin costo adicional para los afiliados.
Cabello explicó que La Matanza concentra alrededor de 810 talleres y establecimientos metalúrgicos, aunque aseguró que la mayor parte atraviesa problemas derivados de la caída de la actividad económica. Según señaló, “apenas un reducido grupo de empresas logra sostenerse mediante la reconversión de su producción o incorporando insumos importados, mientras que otros rubros tradicionales muestran un marcado retroceso”. De acuerdo con el dirigente, la sustitución de materiales metálicos por plásticos y otros insumos de menor costo “refleja las dificultades para competir en el actual contexto económico”.
"La mayoría está sobreviviendo como puede. Muchos tuvieron que cambiar lo que fabricaban porque ya no tienen mercado", sostuvo. Cabello también manifestó preocupación por el impacto que podrían tener eventuales tensiones comerciales entre Argentina y Brasil. En su opinión, la industria automotriz mantiene una fuerte dependencia del mercado brasileño y cualquier deterioro en ese vínculo podría afectar seriamente la producción y el empleo del sector. Asimismo consideró que las terminales automotrices ejercen una fuerte presión sobre la cadena de proveedores al fijar márgenes de rentabilidad y condiciones de producción.
Crisis de ingresos
Otro de los ejes de la entrevista estuvo centrado en la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. El secretario general de la UOM La Matanza sostuvo que las negociaciones paritarias “se encuentran limitadas por las dificultades para homologar acuerdos salariales superiores a los parámetros fijados por el Gobierno nacional”.
Según explicó, esa situación provoca un deterioro constante de los ingresos frente al incremento del costo de vida. "Hay trabajadores que utilizan la tarjeta de crédito para pagar el transporte o financiar la compra de alimentos", afirmó. Además cuestionó la metodología utilizada para medir la inflación y consideró que los indicadores oficiales no reflejan el impacto real que tienen los aumentos sobre el consumo cotidiano de las familias trabajadoras.
Realidad social
Cabello vinculó la crisis económica con cambios en la realidad social de los trabajadores metalúrgicos. Indicó que la seccional “registra actualmente entre cuatro y cinco nacimientos mensuales entre las familias afiliadas, una cifra que, según recordó, resulta muy inferior a la de décadas anteriores”. A su entender, muchas familias postergan la decisión de tener hijos debido a las dificultades económicas.
El dirigente también relató una experiencia ocurrida durante las vacaciones de invierno en el teatro que posee la UOM La Matanza en San Justo. La organización ofrece espectáculos gratuitos para los afiliados y sus familias, pero este año observaron un fenómeno diferente. Según explicó, en las filas para retirar entradas había una presencia mucho mayor de adultos que en temporadas anteriores. Para Cabello, esa situación refleja la falta de espacios de recreación accesibles para muchas familias en el actual contexto económico.
Uno de los anuncios más destacados de la entrevista estuvo relacionado con la cobertura sanitaria. Cabello explicó que el sindicato decidió eliminar el cobro de bonos en los dos policlínicos que la organización posee en La Matanza. La medida surgió luego de que un trabajador relatara que había tenido que afrontar múltiples pagos adicionales durante la atención médica de su hija. A partir de esa situación, el sindicato implementó un nuevo esquema de financiamiento para garantizar que los afiliados puedan acceder a consultas, estudios y prestaciones de alta complejidad sin abonar coseguros. "Hoy cualquier metalúrgico de cualquier punto del país puede atenderse en nuestras clínicas de La Matanza sin pagar bonos", aseguró.