Luis Barrionuevo pasó de ofrecerle a Javier Milei recursos, estructura y fiscales para llegar a la Casa Rosada a convertirse en uno de sus adversarios sindicales. Ahora, el Gobierno llevará a la Corte Suprema la pelea por el control de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), luego de que la Justicia laboral ordenara reconocer la elección que en diciembre pasado consagró un nuevo mandato para el histórico dirigente gastronómico.
La Secretaría de Trabajo prepara un recurso extraordinario contra ese fallo. La consecuencia inmediata es que Barrionuevo y la conducción electa seguirán sin obtener la certificación de autoridades, el instrumento administrativo mediante el cual el Estado reconoce formalmente a la conducción de un sindicato. Mientras la Corte no se pronuncie o el tribunal laboral no rechace la habilitación del recurso, el Gobierno no entregará esa constancia.
La decisión prolongará una situación de acefalía administrativa que ya transita su décimo mes y que tiene efectos concretos sobre el funcionamiento del gremio.
Del apoyo a Milei a la pelea con el Gobierno
El giro político es difícil de pasar por alto.
Durante la campaña presidencial de 2023, Barrionuevo selló un acuerdo con La Libertad Avanza que contemplaba colaboración económica y estructura de fiscalización. El gastronómico llegó a anunciar que pondría a disposición del candidato libertario fiscales en once provincias y habló de aportar hasta 200.000 personas para controlar las mesas.
También organizó un acto en Parque Norte para impulsar la candidatura de Milei y, según reconstrucciones periodísticas de aquel momento, ofreció colaborar con el financiamiento de la campaña.
La alianza, sin embargo, duró poco. Después del acuerdo entre Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich para el balotaje, Barrionuevo retiró públicamente su respaldo al libertario.
Desde entonces, la relación se deterioró hasta convertir a Barrionuevo en uno de los dirigentes sindicales que cuestionan abiertamente al Gobierno.
La Justicia había ordenado reconocer la elección
El nuevo capítulo judicial comenzó después de las elecciones internas de UTHGRA realizadas el 29 de diciembre pasado.
La lista vinculada a Barrionuevo resultó consagrada, pero la oposición encabezada por su excuñado, Dante Camaño, cuestionó judicialmente la elección.
El conflicto terminó con un fallo de la Justicia laboral que primero invalidó el comicio y posteriormente tuvo un nuevo giro cuando la Cámara del Trabajo ordenó a la Secretaría de Trabajo entregar una certificación provisoria a las autoridades electas. El plazo establecido era de cinco días.
Trabajo no cumplió con ese trámite y ahora decidió recurrir a la Corte Suprema.
La explicación oficial es que los organismos públicos deben recurrir hasta la última instancia posible cuando reciben un fallo contrario a sus decisiones administrativas. Por eso, desde la Secretaría de Trabajo sostienen que no habrá certificación mientras no exista una resolución firme del máximo tribunal o un rechazo del tribunal laboral al recurso extraordinario.
Una pelea que paraliza decisiones del sindicato
La falta de certificación no es solamente una cuestión formal.
Desde UTHGRA reconocieron que la situación comenzó a generar problemas para hacer valer los acuerdos paritarios firmados por Barrionuevo y la conducción nacional. Algunos empresarios gastronómicos se amparan en la falta de reconocimiento para no aplicar los aumentos pactados.
También existen dificultades para operaciones administrativas habituales de la organización, como el manejo de cuentas bancarias y la adquisición de bienes.
Uno de los acuerdos afectados es el firmado el 24 de julio entre UTHGRA y la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA). El entendimiento estableció una suma fija para el trimestre hasta septiembre y luego una actualización salarial del 8,03%.
La falta de validación administrativa abre un nuevo frente de conflicto entre el sindicato y los empleadores.
Barrionuevo contra Camaño, una interna que lleva años
La disputa con el Gobierno se superpone con una interna sindical de larga duración.
Barrionuevo y Dante Camaño, su excuñado y titular de la seccional porteña de UTHGRA, están enfrentados desde hace años por el control de la organización en la Ciudad de Buenos Aires.
Camaño impugnó la lista oficialista que ganó las elecciones nacionales de diciembre y obtuvo en junio un fallo que invalidó aquel comicio.
El conflicto también alcanzó a Sandra Barrionuevo, hija del histórico dirigente gastronómico y responsable de la obra social del sindicato. Un planteo suyo relacionado con el reconocimiento judicial de su cargo tampoco logró extender sus efectos al resto de la conducción nacional.
Así, la disputa tiene varias capas: la interna entre Barrionuevo y Camaño, la pelea por la certificación de autoridades y ahora la decisión del Gobierno de llevar el expediente hasta la Corte.
Un gremio de peso nacional
UTHGRA es uno de los sindicatos con mayor cantidad de afiliados del sector privado y tiene presencia en todo el país. Esa dimensión explica también el peso de la disputa.
El prolongado conflicto administrativo afecta a una estructura sindical con recursos, obra social, paritarias y una extensa red de seccionales.
Y mientras la pelea judicial continúa, la conducción elegida por Barrionuevo permanece sin el reconocimiento administrativo que le permitiría ejercer plenamente sus funciones.
El Gobierno decidió llevar la discusión al máximo tribunal. La Corte tendrá ahora la última palabra sobre el fallo que ordenó reconocer la elección, mientras la UTHGRA encara su décimo mes de acefalía administrativa y Barrionuevo enfrenta desde los tribunales al mismo espacio político al que, apenas tres años atrás, le había ofrecido fiscales y apoyo para llegar a la Presidencia.