Desde que asumió Javier Milei, el plan motosierra es uno de los ejes de su gestión, y todo su peso se centra en el Estado nacional. Los despidos masivos se mantuvieron estos tres años, lo mismo que los bajos salarios, que el propio mandatario admitió que es parte del plan. Para frenar esto nació el Frente de Gremios Estatales, que apenas un mes después de la asunción presidencial se lanzó para intentar frenar el intento de desmantelamiento los despidos masivos de miles de trabajadores y trabajadoras, muchos con años de antigüedad, formación profesional y alta capacitación. Hoy, siguen articulando para denunciar el “blindaje mediático” que tiene esta política, que se sigue aplicando.
Dirigentes de este espacio salieron esta semana a denunciar “el blindaje mediático que existe respecto a las cifras de despidos, el desguace, el vaciamiento de sectores específicos y la paralización de proyectos”. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, la dotación de personal “se redujo en 69.992 puestos de trabajo, lo que implica una caída del 20,4 por ciento”. “Hemos dado a conocer las graves afectaciones de la política neoliberal de este gobierno fascista, sobre todo en lo que tiene que ver con el recorte de derechos, ya que eso involucra prestaciones, servicios y programas. Todas cuestiones que incluso ponen en riesgo la vida”, dijo Matías Fachal, titular de la Federación Judicial Argentina FJA).
En declaraciones periodísticas, Fachal recordó que a lo largo de estos años, “se desguazaron muchas áreas estratégicas. Avizorando lo que iba a suceder, conformamos este Frente para resistir estos embates y articular acciones conjuntas entre las distintas organizaciones sindicales”. “El Gobierno pretendía instalar un discurso en torno a la defensa corporativa del Estado, queriendo instalar una imagen negativa de quienes trabajamos en éste. Pero con distintas acciones públicas dimos la discusión sobre el rol del Estado y nuestro en las diferentes áreas”, explicó.
Historia
Conformado por sindicatos de sectores estratégicos del Estado con presencia en todo el país -como salud, justicia, educación, industria, energía, banca pública y vialidad nacional, entre otros-, el Frente de Gremios Estatales e erigió en un espacio de encuentro, reflexión y acción para visibilizar lo que sucede en cada área y pensar estrategias conjuntas que puedan replicarse a nivel federal. “De esta forma logramos articular más y mejores iniciativas en términos formativos hacia la sociedad y en términos de lucha. Se pudo sobrevivir en el tiempo porque somos la resistencia popular frente a la destrucción del Estado que intenta Javier Milei”, señaló al respecto Mercedes Cabezas, secretaria adjunta de ATE Nacional.
Desde la asunción del gobierno de La Libertad Avanza, el Estado ha sido desfinanciado y desplazado en favor de grandes empresarios. La llamada “desregulación” es, en realidad, un abandono del rol estatal que favorece los intereses del mercado por sobre los derechos de la sociedad. Esto genera la destrucción del mercado interno, las economías regionales y miles de puestos de trabajo.
Articulación
Por su parte, Cabezas habló de la articulación con otros sectores gremiales. “El frente es transversal a las tres centrales sindicales que hoy tenemos en Argentina. Esa transversalidad que logramos articular, es el mayor valor en términos generales: hubo iniciativas concretas y se sigue construyendo en función de generar y acompañar las distintas luchas. Pensamos no solo la resistencia, sino el Estado que viene”, recalcó. Cabe destacar que, desde su conformación, el Frente de Gremios Estatales organizó reuniones y asambleas, movilizaciones y plenarios, radios abiertos, ruidazos y campañas en redes, conversatorios, entrega de volantes y charlas públicas, jornadas de lucha con paros en todo el país.
“Sea cual sea el resultado de la próxima elección, se requiere configurar un Estado distinto y con herramientas para el mundo de trabajo actual. No hay nadie que conozca mejor ese Estado que sus propios trabajadores y trabajadoras. Además, venimos planteando desde hace mucho que se necesita un estudio de accesibilidad en el Estado. Es decir, cuántas personas acceden y para qué, qué uso hace el Estado el ciudadano argentino, etc. Es algo muy fácil de hacer y aún no se hizo porque se temen los resultados. La discusión que viene es qué tipo de Estado y para qué”, concluyó Cabezas.