La semana pasada, en el marco del Día de la Industria, hubo fuertes críticas al gobierno y sus políticas que afectan al aparato productivo del país. en la industria del cuero, por ejemplo, desde que asumió Javier Milei se perdieron más de 26 mil puestos de trabajo registrados, y la actividad perdió un cuarto de su capacidad. Estos son datos aportados por el Sindicato de Empleados, Capataces y Encargados de la Industria del Cuero, que apuntó contra el modelo que se impone a nivel nacional y tiene especial impacto en la provincia de Buenos Aires.
El titular del gremio, Marcelo Cappiello dio detalles acerca de la actualidad de la industria del cuero en la Argentina y cómo afecta a los trabajadores del sector, que atraviesan “una marcada contracción” dentro del marco de caída general de la actividad manufacturera nacional. Durante una entrevista, el dirigente dijo que “este modelo económico es un modelo para desindustrializar” y que “quiere la eliminación casi total de la industria nacional”.
Cappiello advirtió que la desindustrialización no se trata de un daño colateral, sino que es parte del diseño del plan económico del gobierno, “(Luis) Caputo trató a todo aquel que piensa en la industria nacional de tarado. Si el presidente justifica la usura, dice que existe la destrucción creativa de los puestos de trabajo, te queda claro que a este gobierno le interesa nada lo que le pasa al pueblo argentino”, dijo.
Impacto feroz
Cabe señalar que la industria textil, confección, cuero y calzado ha sido de los más afectados por la caída del empleo formal, contabilizando una pérdida de 26.851 puestos de trabajo registrados entre diciembre de 2023 y mediados de 2026. Desde que asumió Javier Milei las plantas de procesamiento, curtiembres y confección operan a niveles históricamente bajos, mientras que la actividad del rubro arrastra una caída acumulada superior al 24 por ciento en términos de producción en el primer semestre de 2026 respecto a niveles previos.
En este contexto, Cappiello señaló que el triunfo de Milei 2023 “fue un golpe feroz para toda la sociedad argentina, y el movimiento obrero no es extraño a eso” y cuestionó la falta de apoyo empresario a proyectos industrialistas, “Es parte del antiperonismo visceral que tienen los sectores empresarios; ganan plata con el peronismo y cuando ganan plata votan a quien les destruye la industria” afirmó.
Crisis industrial
Lo que padece el sector del cuero no es una excepción, sino parte de un proceso que golpea de lleno la actividad productiva. Al respecto, se supo que la industria manufacturera atraviesa un momento crítico marcado por una fuerte caída en la capacidad de pago. Según datos recientes, las empresas enfrentan un escenario de endeudamiento creciente y márgenes de rentabilidad cada vez más reducidos ante la falta de demanda y el aumento de costos operativos.
El último relevamiento de Indicadores Industriales y Expectativas, realizado por la Unión Industrial Argentina, reveló que el 47,6 por ciento de las empresas consultadas en julio presentó complicaciones para cumplir con al menos una de sus obligaciones, ya sean salarios, impuestos, proveedores o servicios públicos. Para finalizar, el titular del sindicato del cuero habló de la situación de los trabajadores no formales, como monotributistas, independientes, trabajadores de aplicaciones, y dijo que “el gran desafío es cómo integrar a ese sector que no está sindicalizado”.