El drama de los argentinos endeudados sigue creciendo a un ritmo inusitado, y son cada vez más los sectores que piden alguna salida a la crisis, pese a que el gobierno nacional insiste en desligarse del tema, y hablar de una “cuestión entre privados”. Lo cierto es que hay más de 5 millones de personas con deudas en diversas escalas, tanto en el sistema financiero tradicional como en plataformas de pago y fintechs. Ante esto, la CGT incluyó en su plan de lucha una marcha para pedir al Ministerio de Economía una salida a este drama, y esta semana le puso feche a la protesta: será el próximo 20 de agosto.
La decisión fue adoptada durante una reunión de la mesa de conducción de la central obrera, realizada en la sede de Azopardo 802, donde se analizó en detalle la situación financiera de los hogares y el impacto que tiene el endeudamiento en la vida cotidiana de los asalariados. La marcha de la próxima semana será, según se informó, para “reclamar medidas urgentes frente al creciente sobreendeudamiento que afecta a cientos de miles de trabajadores y familias en todo el país”.
En el encuentro, los dirigentes sindicales revisaron informes elaborados por la Secretaría de Defensa del Consumidor, a cargo de Pablo Flores, referente del gremio de trabajadores de la ex AFIP (AEFIP). De acuerdo con esos estudios, cerca de 5,3 millones de personas enfrentan serias dificultades para afrontar sus compromisos de pago, en muchos casos adquiridos para cubrir gastos básicos como alimentos y servicios esenciales. De la reunión participaron los principales referentes de la central, incluidos sus tres secretarios generales: Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo.
Combinación letal
Desde la CGT advierten que la combinación de inflación, caída del poder adquisitivo y crédito caro “empuja a buena parte de la clase trabajadora a recurrir a financiamiento informal, tarjetas de crédito o planes de pago que se vuelven impagables”, generando una “pandemia de endeudamiento” en los sectores populares. La idea es exigir al Gobierno nacional “herramientas de alivio, como regulación de tasas, revisión de prácticas abusivas y programas específicos para recomponer los ingresos de los trabajadores”.
La marcha al Ministerio de Economía se inscribe en un esquema más amplio de acciones definido por el Consejo Directivo de la CGT acordó con las otras centrales obreras y los movimientos sociales para visibilizar los problemas que enfrentan los trabajadores en el actual contexto económico. En los últimos meses, la CGT acompañó distintas protestas, entre ellas la movilización contra la Ley de Extranjerización de Tierras y la histórica marcha del 7 de agosto en defensa de los ejes “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”, lo que muestra una agenda enfocada en la defensa del empleo, el salario y las condiciones de vida. “Estamos ante una verdadera emergencia de endeudamiento en los hogares trabajadores y necesitamos respuestas del Estado y del sistema financiero”, señalan en la CGT.
Grave problemática
Según el último Monitoreo de Opinión Pública elaborado por la consultora Management & Fit, más del 50 por ciento de las familias argentinas asegura atravesar alguna dificultad en materia de ingresos que en más de la mitad de los casos les impide llegar a fin de mes, y un 71,9 por ciento de esos hogares se ve obligado a tomar alguna clase de endeudamiento, tanto en el sector financiero formal como en el informal. Cuando lanzó su nuevo plan de lucha, el 7 de julio pasado, la CGT concluyó que no había garantías de éxito para una huelga general, por lo cual decidió enfocarse en movilizaciones y desestimó el esquema “a la francesa” de paros sectoriales y rotativos que habían propuesto los gremios del transporte, basado en las protestas realizadas en 2023 contra Emmanuel Macron.
Luego de la acción por los endeudados, la CGT seguirá su plan de lucha con una concentración cuando delibere el Consejo del Salario Mínimo (aún sin fecha), una participación en la Semana Social de la Iglesia, una movilización por el Día de la Industria (el 2 de septiembre) y medidas para acompañar la visita del papa León XIV a la Argentina, en noviembre próximo, oportunidad en la que convocará a sumarse a la misa que se oficiará en Luján y buscará tener una audiencia privada con el sucesor de Jorge Bergoglio.