La Unión Tranviarios Automotor (UTA) expresó su preocupación por la situación de más de 800 trabajadores del transporte público de Moreno, quienes, según denunció el gremio, continúan sin tener garantizada su continuidad laboral ante el proceso de licitación que lleva adelante el municipio.
A través de un comunicado firmado por el secretario general del Consejo Directivo Nacional de la UTA, Roberto Fernández, el sindicato reclamó respuestas a las autoridades municipales y cuestionó que, pese a los reiterados planteos realizados, todavía no se hayan producido los cambios necesarios para poner fin a la incertidumbre que afecta a los trabajadores y sus familias.
Reclamo por la continuidad laboral
La organización sindical puso el foco en el proceso de licitación del transporte público y reclamó que se establezca expresamente la estabilidad y continuidad laboral de los trabajadores antes de cualquier adjudicación.
“UTA no puede aceptar que la fuente de trabajo, la antigüedad y los derechos adquiridos de quienes durante años han garantizado la prestación de los servicios queden sujetos al resultado de una licitación o a la decisión de futuros adjudicatarios”, sostuvo el sindicato.
Para la organización, la continuidad de los puestos laborales debe resolverse previamente y no quedar supeditada a las condiciones que establezcan las empresas que eventualmente resulten adjudicatarias del servicio.
En ese sentido, el gremio reclamó una respuesta inmediata por parte del Municipio de Moreno que permita llevar certezas a los más de 800 trabajadores involucrados, que actualmente cumplen funciones en La Perlita, la firma que presta el servicio hasta hoy.
“La continuidad laboral debe estar garantizada”
La UTA señaló que realizó presentaciones ante la intendenta de Moreno, pero cuestionó que hasta el momento no se hayan concretado las modificaciones necesarias para terminar con la situación de incertidumbre.
“La continuidad laboral debe estar garantizada antes de cualquier adjudicación”, remarcó el sindicato en el comunicado.
El planteo adquiere especial relevancia para los trabajadores que cuentan con años de antigüedad y derechos laborales adquiridos en la prestación del servicio de transporte público. Para la UTA, un eventual cambio de empresas no puede significar la pérdida de esos derechos ni poner en riesgo las fuentes laborales.
Advertencia por un posible conflicto
El sindicato también elevó el tono de su reclamo y advirtió que la falta de respuestas por parte de las autoridades municipales podría derivar en un escenario de mayor conflictividad.
“De persistir esta situación, el Municipio estará generando un escenario de creciente conflictividad que pone innecesariamente en riesgo la paz social”, señaló la organización.
La UTA insistió así en que la discusión sobre la licitación no puede limitarse a las condiciones económicas o administrativas de la futura prestación del servicio, sino que debe contemplar como prioridad la situación de quienes actualmente trabajan en el sistema.
Más de 800 familias en vilo
El reclamo del gremio alcanza a más de 800 trabajadores, pero también tiene impacto directo sobre sus familias, que dependen de la continuidad de esos empleos.
Desde la organización sindical remarcaron que quienes durante años garantizaron la prestación del transporte público no pueden quedar sujetos a la incertidumbre generada por un proceso licitatorio.
Por eso, la UTA reclamó que se establezcan garantías concretas sobre la continuidad de los puestos, la preservación de la antigüedad y el respeto de los derechos adquiridos antes de que se concrete cualquier adjudicación.
“UTA reclama una respuesta inmediata que garantice los puestos de trabajo y todos los derechos de los trabajadores involucrados”, concluyó el comunicado firmado por Fernández.
El gremio dejó así planteada una advertencia al Municipio de Moreno: antes de definir el futuro del servicio de transporte, deberá garantizarse el futuro laboral de quienes actualmente lo sostienen.