La UTA declaró el estado de alerta y acusó a las empresas de bloquear las paritarias con la excusa de los subsidios

El sindicato que conduce Roberto Fernández denunció que las cámaras empresarias se niegan a negociar una recomposición salarial porque el Gobierno no les garantiza los fondos del sistema de transporte. Advirtió que esa conducta constituye una práctica desleal prevista en la Ley 23.551 y exigió que los empresarios se sienten a discutir salarios bajo el principio de buena fe.

Jueves, 15 de octubre de 2026 18:48


La Unión Tranviarios Automotor (UTA) declaró el estado de alerta ante el estancamiento de las negociaciones paritarias y lanzó una dura advertencia contra las empresas de colectivos. En un comunicado difundido este jueves 15 de octubre, el sindicato que conduce Roberto Fernández denunció que las patronales se niegan a negociar una recomposición salarial y utilizan como argumento la falta de garantías sobre el cobro de los subsidios estatales.

“Otra vez la misma excusa”, resumió el gremio en el encabezado del documento, con el que volvió a cuestionar una dinámica que mantiene a los choferes a la espera de una respuesta salarial mientras las empresas y el Gobierno discuten el financiamiento del sistema de transporte.

La posición de la UTA es contundente: los subsidios no pueden convertirse en una condición para abrir la negociación colectiva. Para el sindicato, las diferencias entre las compañías y las autoridades nacionales no justifican que los trabajadores queden relegados en la discusión por sus ingresos.

“Los empresarios del sector se niegan a negociar colectivamente a fin de recomponer salarios, so pretexto de que la Secretaría de Transporte y el Ministerio de Economía no les garantizan la percepción de los famosos ‘subsidios’”, sostuvo la organización en el comunicado firmado por Fernández.

La UTA apuntó contra las patronales y habló de práctica desleal

El gremio rechazó que la recomposición de los haberes quede atada a las transferencias estatales y recordó que los responsables de pagar los salarios son los empleadores, no el Estado.

“Los ‘subsidios’ son ajenos a los trabajadores, ya que el Estado, en sus diversos niveles, no le abona al trabajador sus salarios, sino que los empresarios lo hacen”, remarcó la UTA, en un mensaje que busca separar el reclamo salarial de la disputa por los recursos destinados al transporte público.

La advertencia más fuerte llegó al terreno legal. El sindicato sostuvo que la negativa patronal a sentarse a negociar vulnera las reglas que deben regir las relaciones laborales y encuadró esa conducta en la figura de práctica desleal contemplada en la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551.

“El ‘subsidio’ no puede ser condicionante para la recomposición de salarios, los empresarios deben sentarse a negociar colectivamente en el marco de la buena fe. No sentarse constituye una práctica desleal, de las previstas en la ley 23.551”, afirmó la organización.

El planteo coloca a las cámaras empresarias bajo presión y deja en evidencia el nivel de tensión que atraviesa la discusión paritaria. Para la UTA, no hay margen para seguir postergando una negociación que tiene como objetivo recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Estado de alerta y una advertencia a las empresas

En el cierre del comunicado, la conducción nacional del sindicato aseguró que actuará dentro del marco legal, pero exigió que todos los actores necesarios se sienten a negociar para alcanzar una recomposición salarial.

“La negativa a negociar es inconcebible y las excusas o pretextos, intolerables”, sentenció la UTA, antes de convocar a los trabajadores a mantenerse unidos y en alerta.

La declaración no implica, por sí misma, la convocatoria a un paro de colectivos, pero sí representa una señal de endurecimiento frente a la falta de avances. El gremio dejó claro que no acepta que el debate sobre los subsidios se utilice para paralizar la discusión salarial y que espera una respuesta concreta de las patronales.

El conflicto vuelve a exponer una disputa recurrente en el transporte público: las empresas reclaman garantías sobre los recursos que reciben para sostener la actividad, mientras los trabajadores exigen que esa discusión no se traduzca en una demora indefinida de sus salarios.

Con la paritaria estancada y el sindicato formalmente en estado de alerta, la responsabilidad de destrabar la negociación recae ahora sobre los empresarios y las autoridades involucradas. La UTA ya fijó su posición: los subsidios no pueden ser la excusa para no discutir salarios.

 

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