El Gobierno de Javier Milei decidió desplazar al personal civil que desempeñaba tareas en la Quinta de Olivos y avanzar con una transferencia integral de esas funciones a las Fuerzas Armadas. La medida alcanza a trabajadores que realizaban tareas de cocina, limpieza, mantenimiento y servicio en la residencia presidencial, que pasarán a quedar bajo la órbita de la Casa Militar.
La decisión generó una fuerte reacción de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que se declaró en alerta y anticipó que analiza una medida de fuerza para las próximas horas. Su secretario general, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente la decisión presidencial y reclamó que se reviertan los despidos.
“¿De verdad algunos siguen pensando que no está loco? ¿En serio va a despedir a los trabajadores de la Quinta Presidencial?”, disparó Aguiar en sus redes sociales, al anunciar que el sindicato evalúa medidas de fuerza.
De civiles a militares: cocineros, mozos y personal de mantenimiento
La información se conoció durante la tarde del jueves, aunque los cambios se habrían producido durante las últimas 48 horas. Según trascendió, al menos doce trabajadores habrían sido señalados por una presunta filtración de información. El resto del personal civil desplazado de Olivos sería reubicado en la Casa Rosada.
A partir de la decisión presidencial, las tareas que hasta ahora realizaban trabajadores civiles quedarán progresivamente en manos de integrantes de las Fuerzas Armadas. Mozos, cocineros, personal de limpieza y trabajadores encargados del mantenimiento de la residencia pasarán a depender de la estructura militar.
“El cocinero es un teniente”, señaló una fuente libertaria al portal La Política Online, en una frase que sintetizó el alcance de la transformación dispuesta por el Gobierno.
La medida no se limita a la seguridad de la residencia. El Ejecutivo comunicó que la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral sobre las funciones de la Quinta de Olivos y de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente y su familia.
Las versiones sobre el motivo de los despidos
En paralelo a la decisión oficial comenzaron a circular distintas versiones sobre las razones que llevaron a Milei a desplazar al personal civil.
Una de ellas sostiene que uno de los perros del Presidente habría sufrido una intoxicación. Según esa versión, el episodio habría provocado la reacción del mandatario y su decisión de apartar a los trabajadores de la residencia ante la sospecha de que alguien podría haber intentado envenenar al animal.
Otra versión vincula la decisión con una presunta filtración relacionada con una compra de carne destinada al Presidente y sus funcionarios, que habría alcanzado una cifra cercana a los 500 millones de pesos.
También circuló la hipótesis de que doce trabajadores fueron señalados específicamente por supuestas filtraciones de información.
Ninguna de estas versiones fue confirmada oficialmente. De hecho, ante la difusión de la noticia y las diferentes interpretaciones sobre sus motivos, el Gobierno difundió una explicación vinculada exclusivamente con cuestiones de seguridad.
La explicación oficial: “seguridad” y la visita del Papa
En un comunicado, el Ejecutivo informó que dispuso que “la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia”.
Según la versión oficial, el objetivo es “fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos”. El Gobierno justificó la decisión en la “escalada de la inseguridad a nivel global” y en la visita del papa León XIV a la Argentina.
La transferencia de las funciones a la estructura militar, de acuerdo con el comunicado, se concretará en un plazo máximo de 60 días.
El Ejecutivo también anunció la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y una reorganización de sus funciones. El argumento oficial es que la separación entre las áreas de seguridad, administración y control permitirá “reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece”.
Sin embargo, el comunicado no explica por qué los trabajadores civiles que durante años desempeñaron sus tareas en la residencia presidencial deben ser desplazados de sus puestos ni brinda precisiones sobre las acusaciones de filtraciones que trascendieron junto con la medida.
ATE prepara una respuesta
La reacción sindical llegó de inmediato. Aguiar sostuvo que ATE se encuentra en estado de alerta y que no descarta realizar una medida de fuerza en las próximas horas.
“ATE se declara en alerta y no descarta realizar una medida de fuerza en las próximas horas”, señaló el dirigente, quien además volvió a reclamar un examen médico psicofísico para Milei.
El titular de ATE cuestionó particularmente que se avance con despidos en un ámbito donde, según planteó, debe garantizarse la estabilidad del empleo público.
“Queremos que se cumpla la garantía de estabilidad del empleado público, para evitar que quienes confunden discrecionalidad o poder con arbitrariedad condenen por capricho a trabajadores a quedar desocupados”, sostuvo.
Finalmente, el sindicato exigió que “se retrotraigan inmediatamente todos los despidos” y responsabilizó al Gobierno por el aumento de la conflictividad dentro del Estado.
Mientras el Ejecutivo presenta la reestructuración como una medida destinada a reforzar la seguridad presidencial, ATE prepara una respuesta gremial y pone el foco en la situación de los trabajadores civiles desplazados de la Quinta de Olivos.