La interna de la UOCRA en La Plata sumó un nuevo capítulo de tensión. Juan Pablo “Pata” Medina reapareció públicamente la noche del jueves pasado en Ensenada y lanzó frases de tono amenazante contra la intervención que responde a Gerardo Martínez, en un acto que reunió a unas 600 personas y estuvo acompañado por una caravana de motos que recorrió las calles de la localidad.
“Si no hay respuesta nacional, es hora de salir a pelear y luchar”, afirmó el exdirigente sindical desde el escenario montado en el camping de Punta Lara. La frase fue recibida con aplausos, puños en alto y celulares que registraban la arenga. Afuera del predio, efectivos de la Policía bonaerense formaban un cordón con escudos.
El encuentro se realizó el jueves por la noche y tuvo como protagonistas a Medina y a su hijo, Cristian “Puly” Medina, referentes de la facción que busca recuperar el control de la seccional platense de la UOCRA. En el predio se desplegaron banderas argentinas, bombos y bengalas, mientras una bandera identificaba al sector con la consigna “PABLO PATA MEDINA SECCION”.
La convocatoria había sido anunciada con un mensaje explícito contra la intervención: “PATA y PULY conducción FUERA INTERVENCION. CAMPING UOCRA 29/10 18HS”.
Una escalada que ya tuvo episodios de violencia
La reaparición de Medina se produjo en medio de una serie de enfrentamientos que mantienen en alerta a la región. Apenas unas horas antes del acto, alrededor de las 5.30 del jueves, integrantes de esa misma facción intentaron ingresar junto a operarios a la planta AESA, ubicada dentro de la destilería de YPF, por la Puerta 4.
Según la reconstrucción de los hechos, el grupo intentó mezclarse con los trabajadores y terminó protagonizando un enfrentamiento con efectivos policiales, con insultos y piedrazos. La Policía respondió con balas de goma para dispersar a los manifestantes. El Comando Patrulla de Ensenada no reportó heridos y confirmó que el grupo se retiró hacia Camino Vergara.
El episodio se sumó a otro enfrentamiento ocurrido dos noches antes, durante una olla popular en Ensenada, que terminó con un hombre de 36 años baleado en una pantorrilla y 12 personas detenidas. De acuerdo con el parte policial, en el lugar se enfrentaron dos grupos: uno vinculado a Cristian “Puly” Medina y otro relacionado con la intervención de la UOCRA La Plata, a cargo de Carlos Vergara.
La discusión escaló cuando, según esa reconstrucción, integrantes de uno de los sectores regresaron con más personas “a hacer justicia por mano propia”. La intervención de Infantería permitió controlar la situación.
La disputa por los puestos de trabajo en AESA
Detrás de los cruces aparece la disputa por la representación sindical en la planta de AESA. La facción de los Medina denuncia que hubo 150 despidos y advierte que otros 900 puestos de trabajo estarían en riesgo. Desde la conducción intervenida, en cambio, hablan de 30 desvinculaciones.
El conflicto tiene como escenario una de las instalaciones industriales estratégicas de la región: la refinería de YPF en Ensenada, con trabajadores que quedaron nuevamente expuestos a las consecuencias de la disputa interna.
La causa judicial que volvió a complicar al Pata Medina
La reaparición pública del exsecretario general de la UOCRA La Plata también se produce en un contexto judicial adverso. Hace poco más de un mes, el 11 de septiembre, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó el sobreseimiento que había beneficiado a Medina y dejó sin efecto la resolución que había cerrado la causa en la que está acusado de asociación ilícita, extorsión y lavado de dinero.
El máximo tribunal hizo lugar al planteo de la Procuración General, que había cuestionado por arbitraria y prematura la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal. El expediente deberá regresar a Casación, que tendrá que revisar nuevamente los argumentos de la fiscalía con otra integración. El proceso podría desembocar en un nuevo juicio oral contra Medina, su hijo y los demás acusados.
La causa se remonta a la investigación que derivó en la detención del dirigente en septiembre de 2017. El sobreseimiento había sido dictado por el juez Alejandro Smoris cuando faltaban pocas horas para el inicio del juicio oral. El magistrado había declarado la nulidad de todo el expediente al considerar que la investigación podía estar vinculada con el presunto armado de una “mesa judicial” durante el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal, en el marco de la trama conocida como la “Gestapo judicial”.
La decisión de la Corte no implica una condena ni establece la culpabilidad de Medina: revocó el cierre de la causa y habilitó que las acusaciones vuelvan a ser analizadas judicialmente. Sin embargo, el fallo reabrió un frente judicial de gravedad para el exdirigente, que ahora vuelve a quedar expuesto a la posibilidad de enfrentar un debate oral.
En ese escenario, la arenga en Ensenada contra la intervención de Gerardo Martínez y la sucesión de episodios violentos alrededor de la disputa por AESA agregan un nuevo factor de tensión a una interna que sigue sin encontrar una salida.