En menos de una hora, el primer tramo de la reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil dejó expuesta la distancia entre las posiciones de los representantes sindicales y empresarios.
El encuentro, convocado por la Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, se desarrolló de manera virtual a través de Zoom. Allí, las tres centrales sindicales llegaron con una posición unificada y un reclamo concreto: llevar el Salario Mínimo Vital y Móvil a $993.000 en diciembre de este año.
Del otro lado, la propuesta del sector empresario quedó muy lejos de esa pretensión. Según trascendió durante la reunión, las cámaras empresarias ofrecieron un incremento de apenas 1,8% para septiembre y otro 1,7% en octubre, para luego congelar el valor hasta abril de 2027.
De concretarse, el salario mínimo pasaría de los actuales $372.400 a $379.103 en octubre, para permanecer sin modificaciones durante los meses siguientes y alcanzar recién en abril del año próximo los $468.000.
“Es una vergüenza, así no hay acuerdo posible”, fue una de las expresiones que surgieron desde el sector gremial durante el encuentro.
Los gremios reclamaron casi triplicar el salario mínimo
La propuesta empresaria contrastó de manera contundente con el planteo que habían acordado previamente la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma.
Las tres centrales llegaron al Consejo del Salario con una posición común y reclamaron una recomposición muy superior a la planteada por los empresarios. El objetivo es que el Salario Mínimo Vital y Móvil alcance los $993.000 en diciembre, lo que implicaría prácticamente triplicar el monto vigente.
La unificación de la posición sindical se produjo en el marco de una etapa de mayor confluencia entre las centrales, que vienen articulando reclamos contra las políticas económicas y laborales del Gobierno de Javier Milei.
Desde el sindicalismo cuestionaron además el funcionamiento que viene teniendo el Consejo durante la actual gestión.
“Lo que hace el Gobierno es una parodia. Los empresarios proponen un valor insignificante. Como no pueden hacer desaparecer al Consejo del Salario, lo vacían de contenido, de su funcionamiento y luego termina decidiendo por decreto para que sea un índice de referencia para todas las discusiones salariales”, planteó un dirigente sindical durante la jornada.
La decisión inédita de las tres centrales
La oferta empresaria terminó provocando una reacción conjunta de las organizaciones sindicales. Luego de escuchar la propuesta, la CGT y las dos vertientes de la CTA consensuaron no participar de la reunión plenaria que estaba prevista para el mediodía.
La decisión fue confirmada por Cristian Jerónimo, quien explicó que los representantes gremiales no estaban dispuestos a convalidar el esquema planteado por el sector empresario.
“Nos ofrecieron 468 mil pesos recién en abril del año que viene. No lo vamos a convalidar, no vamos a ir al plenario y no van a tener quórum”, había anticipadoel dirigente.
Desde la CTA Autónoma ratificaron inmediatamente la decisión: “Es verdad. No vamos a ir al mediodía. Lo acordamos las 3 centrales sindicales”.
La convocatoria al plenario estaba prevista para las 12:30, pero la representación gremial resolvió no presentarse.
El hecho constituye un antecedente inédito durante la gestión libertaria: es la primera vez que la representación sindical se retira del Consejo del Salario y decide no participar de la instancia plenaria.
Un Consejo que funciona de manera virtual
La modalidad de la reunión también fue motivo de cuestionamientos por parte del sindicalismo.
La CGT ya había reclamado que el Consejo del Salario volviera a funcionar de manera presencial y recuperara una dinámica regular de sus distintas comisiones. Sin embargo, el pedido fue rechazado y el encuentro de este viernes volvió a realizarse de manera virtual.
Para las organizaciones gremiales, el problema no se limita a la modalidad de las reuniones, sino al funcionamiento integral del organismo.
“Obviamente queremos que deje de funcionar de manera virtual, sino con regularidad con sus distintas comisiones que el Gobierno no hace cumplir”, plantearon desde el sector sindical.
También cuestionaron que el Consejo no haya avanzado en la elaboración de una canasta de referencia, una de las funciones que las organizaciones gremiales consideran centrales para discutir el nivel del salario mínimo.
Sin acuerdo desde la llegada de Milei
El conflicto de este viernes se inscribe en una dinámica que se repite desde diciembre de 2023.
Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el Consejo del Salario no logró alcanzar un acuerdo entre empresarios y representantes de los trabajadores. En las distintas convocatorias realizadas durante la gestión libertaria, la falta de consenso terminó dejando en manos del Poder Ejecutivo la posibilidad de establecer el nuevo valor mediante un laudo.
Desde el sindicalismo cuestionan precisamente ese mecanismo y sostienen que las reuniones terminaron convirtiéndose en una suerte de negociación formal sin capacidad efectiva para alcanzar acuerdos.
En ese sentido, consideran que las propuestas empresarias funcionan como un punto de partida que luego queda reflejado en las decisiones oficiales.
La jornada de este viernes profundizó todavía más esa tensión. La diferencia entre los $993.000 reclamados por las tres centrales para diciembre y los $468.000 que los empresarios plantearon para abril de 2027 dejó prácticamente sin margen la posibilidad de un entendimiento.
El conflicto sigue abierto
Tras la decisión de abandonar la instancia, los dirigentes sindicales anticiparon que mantendrán reuniones con los distintos espacios gremiales para definir los próximos pasos.
Cristian Jerónimo calificó de “irrisoria” la propuesta recibida y señaló que la respuesta sindical no termina con la salida del Consejo del Salario.
En paralelo, las centrales también vienen reclamando la restitución del Salario Social Complementario y del programa Volver al Trabajo, además de sostener un programa de movilizaciones y reclamos contra las políticas del Gobierno nacional.
La concentración que estaba prevista para este viernes frente a la Secretaría de Trabajo finalmente fue desactivada, pero el conflicto gremial quedó abierto.
Así, el Consejo del Salario terminó convirtiéndose nuevamente en el escenario de una fuerte disputa entre empresarios y trabajadores, pero esta vez con un hecho que marca un quiebre: por primera vez desde el inicio de la gestión libertaria, las tres centrales sindicales decidieron no participar del plenario y dejaron al organismo sin representación gremial en esa instancia.
Ahora define el Gobierno
Con el fracaso de la negociación y la ausencia de las tres centrales sindicales en el plenario, el Gobierno deberá definir por decreto el nuevo valor del Salario Mínimo Vital y Móvil. Se trata de un mecanismo que ya se utilizó en anteriores convocatorias durante la gestión de Javier Milei.
El temor en el ámbito sindical es que, aun cuando el monto finalmente fijado no sea exactamente el que propusieron los empresarios, termine siendo una cifra muy similar a los $468.000 planteados para abril de 2027.
La preocupación se sustenta en el antecedente de las anteriores discusiones del Consejo del Salario: ante la falta de acuerdo, el Ejecutivo terminó estableciendo el nuevo piso salarial por decreto, con valores que los gremios denunciaron como cercanos a las propuestas empresarias.
De esta manera, la definición que adopte el Gobierno será seguida de cerca por las centrales sindicales, que ya anticiparon que evaluarán nuevas medidas de acción luego de considerar “irrisoria” la oferta empresaria y abandonar por primera vez el plenario del Consejo.