Luego del último dato de inflación, que se conoció la semana pasada, muchos gremios volvieron a criticar los datos oficiales, y desconfiar de su veracidad. El tema apunta a la actualización de las canastas que integran el IPC, que el gobierno debe cambiar pero no lo hace., ante esto, trabajadores del propios INDEC afirmaron que esto se postergó “por una decisión política”, y recordaron que esta nueva metodología debía implementarse el 10 de febrero pasado, y que la decisión de no hacerlo precipitó la salida de Marcos Lavagna como titular del organismo de estadísticas.
La Junta Interna de ATE-INDEC lanzó un duro comunicado en el que cuestiona al gobierno nacional por haber postergado “la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC), con las nuevas ponderaciones elaboradas a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/18)”.
“Esa decisión no respondió a fundamentos metodológicos sino a una definición política expresada públicamente por el ministro de Economía, quien sostuvo que la actualización debía postergarse hasta que concluyera el proceso de desinflación y finalizara el sinceramiento de las tarifas”, denunció el gremio. En febrero de este año, Luis Caputo dijo en declaraciones radiales: “Marco estaba trabajando en la nueva metodología y tenía como fecha implementarlo ahora. Con el presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado”, aseguró entonces.
Blindar al INDEC
El documento del gremio, titulado Blindar al INDEC empieza por respetar su independencia, señala que “durante estos 154 días, la Argentina continuó midiendo la inflación con una estructura de consumo del año 2004, cuando existían las condiciones técnicas para avanzar con la nueva metodología”. Los trabajadores del organismo recordaron que la propia Defensoría del Pueblo de la Nación recomendó fortalecer el marco institucional del INDEC para preservar su independencia técnica y adecuarlo a los estándares internacionales, un camino que el gobierno no estaría respetando en los hechos.
Los trabajadores advirtieron que “ninguna reforma institucional tendrá credibilidad si no garantiza que ningún gobierno pueda volver a interferir en la elaboración, actualización o difusión de las estadísticas públicas”. “No puede hablarse de blindar al INDEC después de haber vulnerado su independencia técnica”, sentenciaron desde ATE, y reclamaron la adopción de protocolos obligatorios que automaticen las actualizaciones metodológicas e impidan cualquier nueva interferencia política sobre decisiones técnicas.
Calidad estadística
La Junta Interna también expresó su preocupación ante la iniciativa de algunos sectores de impulsar “índices propios de inflación” como respuesta a la situación. “Comprendemos las razones que motivan esa iniciativa, pero creemos que la respuesta no puede ser reemplazar al INDEC, sino defenderlo. La fragmentación de las estadísticas oficiales sólo debilita una institución que debe pertenecer a toda la sociedad y no a un gobierno de turno”, enfatizó el documento.
Ante esto, ATE-INDEC reclamó además estabilidad laboral para los trabajadores del INDEC y una política salarial que reconozca su alta calificación profesional. “Ningún trabajador o trabajadora del INDEC debería percibir un salario inferior a la Línea de Pobreza que el propio organismo calcula y publica mensualmente. La independencia técnica también se construye garantizando estabilidad laboral, carrera estadística y remuneraciones que preserven a sus trabajadores de cualquier forma de presión o condicionamiento político”, concluyó el comunicado.