Una postal típica de los años 90 vuelve a repetirse. Extensas filas para conseguir una fuente de ingresos que perdure en el tiempo, en un contexto donde solo abunda el desempleo y el cierre de empresas. Así está la Argentina del presente y el partido bonaerense de Ezeiza dio un claro ejemplo de esa realidad.
Una multitud realizó una fila de 10 cuadras para conseguir alguna de las 40 vacantes de trabajo que ofrecía la distribuidora de fiambres Cabaña Santa Marta.
En ese contexto, cientos de personas llegaron al establecimiento ubicado en Reconquista 654, donde la compañía se prepara para abrir una nueva sucursal.
La firma comenzó la convocatoria el 7 de octubre a través de su cuenta de Instagram, con un mensaje dirigido a los vecinos de la zona. El mismo decía: "¡Vecinos de Ezeiza! Ya estamos llegando a su zona".
La invitación quedó fijada para este martes a las 8 de la mañana, con dos requisitos para presentarse: ser mayor de 18 años y llevar el currículum en mano.
Sin embargo, desde la distribuidora se mostraron sorprendidos por la repercusión y sostuvieron que superó las expectativas. Para ellos, la viralización de la publicación efectuada vía redes sociales generó la inmensidad de la convocatoria. Además, comentaron que optaron por la modalidad presencial porque buscan conocer cara a cara a cada postulante.
Un gesto que tuvieron los responsables de Cabaña Santa Marta es que desplegaron cuatro puestos de marcas de embutidos. De esa manera, integrantes del personal recorrieron el lugar con bandejas para repartir salamines y empanadas entre quienes esperaban su turno.
Bolsillos flacos
Detrás de la inmensa fila, aparecieron testimonios de hombres y mujeres que buscaban aprovechar una nueva oportunidad que les permita estar más holgados.
Mientras esperaba dejar su CV, un hombre comentó: "Estoy sin laburo, haciendo changuitas por $25.000 por día”. Luego, comentó los problemas económicos que tiene en su hogar: “Por eso estoy acá. Somos cuatro en casa y no nos alcanza. Para comer un guisito gastás $10.000. No le podés dar un gusto para nada, porque no alcanza".
Por otro lado, un joven de 19 años hizo referencia la complejidad que hay a la hora de conseguir un puesto laboral. "Estoy buscando hace mucho trabajo. Está complicada la situación para conseguir trabajo hoy en día. De lo que sea, la posibilidad que haya tiro CV. Está difícil, hace tiempo que vengo intentando encontrar un trabajo. Hace dos años. Hoy en día te toman por seis meses y te liberan directamente, para no tener la antigüedad. Está jodida la situación. Conseguir un trabajo es difícil", lamentó.
Asimismo, arribaron hasta la distribuidora personas que ya tienen empleo. Tal es el caso de Claudia, de 45 años, que vive hace tres décadas en el distrito y se recibió de profesora de Economía el año pasado
Si bien da clases a adultos durante el turno noche, no logra mejorar sus finanzas. "La plata no me alcanza, así que tengo que buscar un laburo de día", expresó y reveló que también elabora panes integrales y productos sin TACC en su casa.
Tras dedicar varios años a la crianza de sus hijos, busca una segunda fuente de ingresos que le permita llegar a fin de mes.
Asimismo, Alison Silva, vecina del barrio 20 de Septiembre, afirmó que estuvo casi cuatro horas esperando para entregar su currículum. Ella, a pesar de trabajar en un cotillón de Monte Grande, donde atiende al público durante jornadas de 12 horas, contó: "Gano menos que el mínimo".
Actualmente, vive sola y manifestó que llega a fin de mes "raspando". "Generalmente todos los trabajos, al menos para gente joven, son más o menos lo mismo: muchas horas de trabajo, sueldo muy bajo", concluyó.