Los delegados paritarios designados por la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) consideraron “ofrecimientos que no cumplieron las expectativas” a las propuestas de los integrantes de las cámaras empresarias tanto del sector siderúrgico como metalmecánico, luego de mantener una primer reunión con el objetivo de fijar nuevas paritarias.
El gremio, que quedó sin secretario general tras el desplazo de Abel Furlan, volvió con las negociaciones salariales con representantes de las compañías de las ramas 21 y 17. Precisamente, mantuvo dos encuentros con autoridades de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).
Tras concluir las reuniones, los referentes del gremio cortaron que “vinieron las cámaras con ofrecimientos que no cumplen nuestras expectativas”, al tiempo anunciaron que “delegados paritarios y empresarios quedaron en seguir charlando a fin de acercar las posiciones”.
Las metas
El objetivo de la UOM es, por un lado, es lograr un incremento que compense el desfase inflacionario de casi 13% para la metalmecánica, y para la rama siderúrgica, en donde están incluidos los operarios de Ternium y Acindar, la misión es casi imposible: conseguir una escala salarial surgida del consenso desde hace más de dos años.
El cónclave se produjo después del encuentro del 7 de julio pasado, cuando se vieron las caras en la sede central del gremio antes de que las paritarias sean convocadas formalmente por la Secretaría de Trabajo dependiente del Ministerio de Capital Humano de la Nación.
Dos años con sumas no remunerativas
El caso de la rama 21 es completamente incierto. Los operarios de los establecimientos de San Nicolás y Villa Constitución no cobran un salario acordado hace más de dos años, precisamente desde junio de 2024.
Después de aquello, a partir de mayo del año pasado y hasta la actualidad los siderúrgicos vienen percibiendo sumas remunerativas “unilateralmente” en concepto de anticipos a cuenta de un eventual nuevo acuerdo.
En tanto, la Cámara Argentina del Acero (entidad empresaria que representa a las compañías en la paritaria de Rama 21) sostuvo que esas medidas extraordinarias acompañaron debidamente la progresión inflacionaria de todos esos meses, por lo que consideran que no es necesaria una revisión hacia atrás. Sin embargo, la UOM no coincide con esa perspectiva.
Con relación al poder adquisitivo perdido en el proceso, ya en enero de este año el gremio estimó que para ese entonces cada trabajador ya había resignado un salario y una décima parte.
En ese entonces, antes de su intervención, la UOM consideró que “desde julio de 2024 la Cámara empresarial viene sosteniendo una postura que no acompaña la evolución de la inflación, proponiendo incrementos por debajo de los aumentos de precios e instrumentando ajustes unilaterales bajo la modalidad de ‘anticipos’, con impactos directos en el poder adquisitivo”.
Además, alertaron que “en diciembre de 2025 los salarios siderúrgicos quedaron 9 puntos por debajo de la inflación acumulada”, así como concluyeron que “de esta forma, a lo largo de los últimos 18 meses, la pérdida salarial promedio equivale a 1,1 sueldos, lo que para un salario promedio del sector representa cerca de $2.000.000”.