El paro de 24 horas convocado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y las organizaciones que integran el Frente Sindical de las Universidades Nacionales registra un acatamiento cercano al 100% en las universidades públicas de todo el país, según informó este martes la organización sindical.
La medida profundiza el conflicto que docentes y nodocentes universitarios mantienen con el Gobierno de Javier Milei y se realiza luego del fracaso de la última paritaria del sector, en la que el Ejecutivo ofreció un aumento salarial del 3%, propuesta que fue rechazada por las organizaciones gremiales.
Desde la FEDUN sostienen que el incremento resulta insuficiente frente al deterioro salarial acumulado y estiman que se necesita una recomposición del 32% para recuperar lo perdido desde que está vigente la Ley de Financiamiento Universitario, hace más de 300 días.
“El acatamiento cercano al 100% demuestra que la comunidad universitaria está de pie y que no va a aceptar una nueva provocación del Gobierno”, afirmó el secretario general de la FEDUN, Daniel Ricci.
El dirigente cuestionó que el Ejecutivo haya ofrecido un 3% cuando, según los cálculos sindicales, la recuperación necesaria alcanza al 32%. “Es desconocer la realidad de quienes sostenemos todos los días la universidad pública”, sostuvo.
El reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario
El conflicto no se limita a la discusión salarial. Las organizaciones sindicales reclaman el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario y de la medida cautelar que obliga al Gobierno nacional a recomponer los salarios de los trabajadores universitarios y actualizar las becas estudiantiles.
Para los gremios, el prolongado incumplimiento de la normativa constituye uno de los principales motivos para sostener y profundizar el plan de lucha.
“Hay una ley vigente, hay una cautelar que obliga a recomponer salarios y becas, y hay un Gobierno que sigue sin cumplir”, afirmó Ricci.
En ese marco, la FEDUN anticipó que las medidas continuarán durante la próxima semana. El Frente Sindical de las Universidades Nacionales ya había advertido que, ante la falta de avances en la negociación con el Ejecutivo, podría avanzar con un esquema de nuevas jornadas de paro y acciones de visibilización.
Un conflicto que lleva más de 300 días
La protesta se desarrolla luego de un extenso conflicto entre las organizaciones universitarias y la administración libertaria. El reclamo por la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario se mantiene desde hace más de 300 días, mientras que la discusión salarial se convirtió en uno de los principales puntos de tensión en la paritaria.
Los sindicatos sostienen que el deterioro de los ingresos afecta tanto a docentes como a nodocentes y advierten sobre las consecuencias que la falta de recomposición tiene sobre el funcionamiento de las universidades, la investigación y la comunidad académica.
El Gobierno, por su parte, sostiene que las propuestas salariales realizadas se encuentran por encima del promedio de inflación y cuestiona la estrategia de las organizaciones gremiales. En el oficialismo también acusan a los sindicatos de jugar políticamente en favor de la oposición y de intentar reproducir el escenario de 2025, cuando el Congreso avanzó con la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario.
“La universidad pública no está sola”
Frente a ese escenario, desde la FEDUN buscaron remarcar el respaldo social que mantiene el sistema universitario y plantearon que la disputa excede la discusión salarial.
“El pueblo argentino ya demostró que la universidad pública no está sola”, afirmó Ricci, quien vinculó el reclamo gremial con la defensa de la educación pública, la ciencia y la tecnología.
“Estamos defendiendo la educación, la ciencia, la tecnología y un modelo de país con desarrollo, soberanía y futuro”, sostuvo.
Con un acatamiento cercano al 100%, según el relevamiento informado por la FEDUN, las universidades nacionales vuelven así a convertirse en uno de los principales focos de conflicto sindical con el Gobierno. Mientras los gremios anticipan nuevas medidas para la próxima semana, por ahora no aparecen señales de un acuerdo que permita destrabar la paritaria y poner fin a una disputa que ya lleva más de 300 días.