La defensa del salario y el reconocimiento de las condiciones particulares en las que trabajan los vigiladores volvieron a ocupar el centro de la agenda de la Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA). En los últimos días, el gremio conducido por Ángel Alberto García concretó dos gestiones que impactan directamente sobre los ingresos de trabajadores del sector: un nuevo adicional para quienes prestan servicio en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y la recuperación de más de $11 millones en diferencias salariales para empleados de Hight Security.
En el caso del aeropuerto, UPSRA alcanzó un acuerdo con Group of Private Security para establecer un nuevo “Adicional No Remunerativo por funciones y objetivo”, destinado específicamente a los vigiladores encuadrados en el Convenio Colectivo de Trabajo 507/07 que desarrollan tareas en Ezeiza.
El monto inicial del adicional es de $80.000 y comenzó a abonarse con los haberes correspondientes a agosto. La mejora tendrá un salto significativo a partir de los salarios de octubre, cuando pasará a ser de $160.000.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es que este nuevo concepto se suma al adicional aeropuerto que los trabajadores ya perciben y no lo reemplaza. Además, permanecerá vigente mientras Group of Private Security continúe prestando servicios en el aeropuerto.
De esta manera, la negociación incorpora un reconocimiento económico específico para una actividad que presenta características particulares por el volumen de pasajeros, la extensión del predio y las condiciones propias de un objetivo aeroportuario.
“Fijamos un adicional aeroportuario específico para esta empresa y este objetivo, que se suma al que ya tienen los compañeros en la escala general y queda en el recibo de sueldo mientras dure el contrato”, explicó Diego García, secretario Adjunto de UPSRA.
El dirigente puso el foco precisamente en las condiciones del servicio y señaló que el acuerdo representa “un reconocimiento a las particularidades de la tarea”, entre ellas la cantidad de pasajeros que circulan por el aeropuerto y las dimensiones del predio.
Tras la firma, UPSRA y la empresa elevaron el pedido de homologación ante el Ministerio de Capital Humano. Además, se estableció una nueva instancia de negociación para febrero de 2027, cuando las partes volverán a analizar la evolución del adicional y la posibilidad de establecer un nuevo incremento.
El acuerdo en Ezeiza se suma así a una línea de acción gremial orientada a que las particularidades de cada servicio tengan también un correlato en las condiciones salariales de los trabajadores de seguridad privada.
Hight Security: recuperaron $11.325.000 para 453 vigiladores y vigiladoras
En paralelo, UPSRA intervino ante otra situación que afectaba directamente los salarios de sus afiliados. En agosto, el sindicato detectó que Hight Security PC S.A. había liquidado los haberes de 453 vigiladores y vigiladoras utilizando la escala salarial de junio, cuando correspondía aplicar la escala vigente para ese mes.
La diferencia salarial alcanzaba a todo ese universo de trabajadores y motivó una intervención inmediata del gremio. UPSRA reclamó una audiencia con la empresa y llevó adelante una revisión individual de las liquidaciones para establecer cuánto correspondía cobrar a cada trabajador.
El resultado de la negociación llegó en apenas 15 días: Hight Security acordó pagar $25.000 a cada uno de los 453 trabajadores, dentro de las 48 horas y sin ningún descuento.
En términos globales, la gestión permitió recuperar $11.325.000 que fueron devueltos a los trabajadores y ya quedaron reflejados en los recibos de sueldo de septiembre.
Además, el acuerdo estableció que los honorarios de la representación legal serían afrontados por la empresa, por lo que los trabajadores no tuvieron que asumir ningún costo por la gestión.
Los dos casos exhiben distintas dimensiones de la actividad sindical: por un lado, la negociación para generar nuevos adicionales y mejorar los ingresos de los trabajadores; por otro, el control de las liquidaciones y la intervención frente a diferencias salariales.
Desde UPSRA plantearon que ambos resultados forman parte de una misma lógica de trabajo: la presencia gremial concreta en los lugares donde los vigiladores desarrollan sus tareas y la búsqueda de soluciones que tengan un impacto directo en el bolsillo de los trabajadores.