El desplome del consumo empuja nuevos cierres en el sector mayorista: “Es una masacre”

ChangoMás dejó de operar un local en Chaco, mientras que Diarco suma el cierre de cuatro tiendas en menos de dos meses. A esto se le suma Vea, que dejará su operación en la capital de Neuquén. Los gremios mercantiles alertan que la crisis se extiende y pueden darse nuevos cierres.

Martes, 27 de octubre de 2026 10:00


En la localidad de Presidencia Roque Sáenz Peña, en la provincia del Chaco, el local de ChangoMás permanece cerrado desde el sábado pasado. Según se informó en los medios locales, la sucursal de la cadena mayorista que opera el Grupo De Narváez bajó sus persianas después de 13 años de actividad. La decisión se conoce en medio de un proceso de reestructuración que ya provocó cientos de desvinculaciones en distintos puntos del país.

El cierre de la sucursal chaqueña no implicará, en principio, la desaparición del establecimiento. La empresa acordó la venta de sus activos a un empresario supermercadista de la zona, quien asumió el compromiso de incorporar a la totalidad de los más de 40 empleados que actualmente trabajan en el local. Sin embargo, en el sector hay alarma porque este no es el primer cierre. La semana pasada, la firma Diarco cerró su sucursal de Junín de los Andes, el cuarto punto de venta que pierde en menos de dos meses. Y los cierres seguirán, afirman con pesimismo desde los gremios mercantiles. La caída del consumo y de las ventas golpea al sector en momentos en que los economistas hablan de una situación de “recesión técnica”. “Hay mucha preocupación”, asegura la dirigencia, que sigue con atención los movimientos de las grandes empresas del rubro mayorista y minorista.

El cierre de ChangoMás en Chaco se suma a una extensa lista de cierres en el sector mayorista, que viene sufriendo la caída del consumo. Esta situación deriva, entre otras cosas, en despidos y clausuras de locales, como viene ocurriendo en los últimos tiempos. En el caso de la firma del Grupo De Narváez, los movimientos se vienen dando de manera drástica. Según estimaciones difundidas por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), entre 530 y 650 trabajadores habrían sido desvinculados de la compañía entre comienzos de 2025 y octubre de 2026. “El recorte se desarrolló mediante despidos escalonados y en grupos reducidos, una modalidad conocida como despidos por goteo”, afirmaron desde la entidad. Durante ese período, las cesantías alcanzaron a establecimientos de San Juan, Rosario, Paraná, Tucumán, Bahía Blanca y distintas localidades del Gran Buenos Aires, entre ellas La Plata, Avellaneda, San Justo, Moreno y Lomas de Zamora. A comienzos de este año, la reducción de personal se profundizó con nuevas desvinculaciones en más de 20 sucursales del país.

Desde el inicio de la gestión libertaria, las cadenas mayoristas comenzaron un proceso de reestructuración para adaptarse a la nueva realidad económica. Sin embargo, hasta ahora los cierres se multiplican. En el caso de Diarco, los locales de Junín de los Andes, Jáuregui, Zárate y Tres Arroyos son los últimos en cerrar, a los que se suman las clausuras de sucursales en Lanús Oeste, Gualeguaychú y Concordia (ambas en Entre Ríos), Sáenz Peña (Chaco) y la localidad tucumana de Concepción. “Es una masacre”, sintetizó el mismo dirigente mercantil, quien reconoció que en muchos casos esos empleados terminan en el empleo informal o precarizado, especialmente en plataformas. “Están cambiando la matriz del trabajo argentino, vamos a terminar siendo todos repartidores”, ironizó.

Nuevos cierres

El panorama para el futuro inmediato es preocupante: con la recesión como telón de fondo, en el sector mercantil esperan que los cierres continúen. De hecho, la semana que viene Vea cerrará su única sucursal en la capital de Neuquén, como consecuencia de esta situación. Así lo confirmaron desde la Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC), otro de los gremios mercantiles que sigue con preocupación la situación de las cadenas de supermercados e hipermercados. “En este caso en particular sabemos que le triplicaron el alquiler y la empresa no aceptó”, explicó Jesús Riquelme, secretario de Prensa de la entidad. En diálogo con Data Gremial, confirmó que al personal jerárquico “lo van a reubicar, pero al resto del personal se le va a pagar todo, aunque será despedido”.

 

“Todo se hace muy complicado por las bajas ventas. El nivel de consumo es uno de los más bajos en mucho tiempo, por eso los locales funcionan con las dotaciones mínimas”, admitió Riquelme, quien por el momento no tiene novedades de las empresas respecto de posibles nuevos cierres. Sin embargo, todo hace pensar que continuará el proceso de ajuste, en especial en las tiendas instaladas en locales alquilados, como viene sucediendo hasta ahora.

Respecto de los cierres, Riquelme aseguró que la APPyJC sabía desde el año pasado que el local de ChangoMás de Presidencia Roque Sáenz Peña “venía muy mal, sobre todo en los números; incluso, desde principios de este año no tenía gerente”. Esto indica, según el dirigente, que la empresa tenía en vista “una salida de la provincia”. Allí, el personal jerárquico fue acordando su salida, mientras que el personal mercantil se sumará a la firma local que se hará cargo del establecimiento, como se informó.

Datos alarmantes

La situación de los mayoristas se replica en los supermercados y tiene como uno de sus principales factores el desplome del consumo, que volvió a retroceder en septiembre y acumula una caída del 2,7 por ciento durante 2026, con bajas tanto en supermercados como en autoservicios y mayoristas.

Según el último relevamiento de la consultora Scentia, el consumo masivo cayó un 1,2 por ciento interanual en septiembre y un 1 por ciento frente a agosto. En el canal mayorista, el retroceso fue del 3,4 por ciento respecto del mismo mes del año pasado y del 6,7 por ciento frente al mes anterior. Además, acumuló una baja del 3,2 por ciento en lo que va del año. Las diferencias también fueron importantes entre categorías: las bebidas sin alcohol cayeron un 21,1 por ciento interanual, higiene y cosmética retrocedieron un 9 por ciento y los productos perecederos, un 8,6 por ciento, mientras que la categoría de alimentación avanzó un 3 por ciento.

Al respecto, el vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), Armando Eugenio Farina, describió la situación como una “tormenta perfecta”, atravesada por menores volúmenes de venta y una reconversión más profunda en la forma de consumir.

Durante los años de alta inflación, comprar rápido funcionaba como una manera de anticiparse a nuevos aumentos o eventuales faltantes. Esa lógica, según Farina, comenzó a desaparecer con la mayor estabilidad de precios. “La gente tenía que tomar una decisión rápida de consumo, porque lo que no conseguía en la góndola tenía que buscar una alternativa y, si lo conseguía, se lo llevaba de forma inmediata, porque sabía que al día siguiente el producto podía no estar o podía estar con otro precio”, explicó. Pero ahora “los consumidores tienen en sus manos la herramienta del teléfono y se han convertido en profesionales de la compra”, afirmó el directivo de CADAM.

Frente a quienes atribuyen el retroceso al deterioro del poder adquisitivo y a quienes advierten que la comparación se realiza contra un período en el que la inflación incentivaba a adelantar compras, Farina respondió que “los dos tienen razón”. Aun así, desde CADAM no atribuyen todo el cambio a la cantidad de dinero disponible después de pagar los gastos fijos.

Los propios canales comerciales muestran la transformación: en el acumulado de 2026, los supermercados de cadena registraron una caída del 3,8 por ciento, los autoservicios independientes del 3,1 por ciento y los mayoristas del 3,2 por ciento. En septiembre, en cambio, el comercio electrónico creció un 30,5 por ciento interanual.

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