Con un contundente y esperado triunfo, la CTA de los Trabajadores eligió autoridades nacionales y provinciales. La principal novedad es que Hugo Yasky dejará la conducción de la central obrera luego de dos décadas de liderazgo, y asumirá en su lugar Roberto Baradel, referente de SUTEBA. El cambio incluye algunas modificaciones en las principales seccionales y marca el final del año electoral en materia de centrales obreras. A partir de esto, se abre un proceso en el que la propia entidad buscará fortalecer una alternativa sindical y política al gobierno de Javier Milei, según adelantaron sus autoridades. Lo mismo piensan muchos dirigentes de la CGT y la CTA Autónoma, que también fue a elecciones y ratificó su rumbo en ambos frentes. En este contexto, durante los dos meses que quedan del año, muchos esperan forjar una unidad que potencie los reclamos planteados y, además, permita incorporar al movimiento obrero al frente opositor que busque derrotar a La Libertad Avanza y sus aliados en 2027. Pero el camino no es sencillo. Las múltiples miradas dificultan la creación de una agenda común, en especial entre los distintos sectores del mosaico cegetista, que lanzó en estos días una especie de “tregua no anunciada ni formalizada” con el Gobierno, a raíz de la visita del Papa León XIV. Pese a esto, los gremios transportistas y los industriales se lanzaron a protestas que dejan en evidencia las tensiones con esta estrategia dialoguista surgida de Azopardo.
Escrutadas más del 90 por ciento de las mesas, la Lista 10 del oficialismo de la CTA de los Trabajadores se adjudicó el triunfo, tanto a nivel nacional como en todas las provincias y regionales del país, con una cifra que superaba el 95 por ciento de los votos. Como era de esperarse, Baradel se convirtió formalmente en el sucesor de Yasky, y así se cerró el proceso electoral que en agosto inició la CTA Autónoma con la reelección de Hugo “Cachorro” Godoy. Sin lograr la unidad luego de más de 15 años, las centrales tuvieron discursos similares, vinculados a “unir las luchas” en materia sindical y construir una alternativa a la gestión libertaria. “Vamos a aportar a la construcción de un proyecto político que derrote a un gobierno negacionista, ajustador, cruel, autoritario, entreguista y represor, y que gobierne a favor del pueblo”, fueron las primeras definiciones del propio Baradel, que apuntan en esa dirección. En campaña, el ex titular de SUTEBA ya había defendido la necesidad de ampliar los acuerdos sindicales: “Junto a la CGT y a todas las organizaciones comprometidas con el pueblo, tenemos la responsabilidad de construir una alternativa a este gobierno que recorta derechos”.
De buena relación con el gobernador Axel Kicillof, Baradel también tiene vínculos fluidos con la versión Autónoma de la CTA, en especial con Oscar de Isasi, y se espera que se sostenga el proceso de acercamiento. Estos dos datos marcan lo que puede ser la agenda inmediata de la CTA de los Trabajadores, con capacidad de traccionar al conjunto del movimiento obrero. “Más de 700 mil compañeros votaron en todo el país, en lo que entendemos es una etapa completamente distinta al período anterior”, contó Juan Manuel Sueiro, referente de ATE Verde y Blanca, sector que es parte de la central obrera. Ante la consulta de Data Gremial, el dirigente explicó que esta renovación de autoridades “sirve para fortalecer una herramienta muy importante para el movimiento obrero, tanto para los trabajadores registrados como para los integrantes de la economía popular y cooperativas”. Esta articulación, analizó Sueiro, tiene que servir “para reorganizar la fuerza e impulsar planes de lucha contra la última etapa del gobierno de Milei, que viene radicalizando su postura ‘anti sindical’, la transferencia de recursos a los sectores concentrados de la economía y la extranjerización del país”. En este sentido, uno de los puntos que esta renovada unidad apuntará a limitar o anular es el DNU 70 y la Ley de Modernización Laboral, que, según alertan, “aumentaron la precarización laboral, expulsando a miles y miles de trabajadores del empleo registrado”. “Nos ponemos en función de articular con el movimiento popular de la Argentina para la etapa que viene”, cerró Sueiro.
Pax papal
Este renovado aire de lucha que dejó el proceso electoral de las dos CTA se acopló al plan de lucha que a fines de septiembre anunció la CGT, la famosa protesta “a la francesa”, que iba a ir recorriendo distintos sectores sin necesidad de convocar a un paro general. Luego de algunas marchas, el ímpetu parece haberse detenido y, a días de la visita del Papa León XIV, se instaló una especie de “pax”. Las fuentes consultadas por Data Gremial niegan “cualquier tregua con el gobierno”, pero admiten que los días de la gira papal “serán especiales”. La central obrera participará de alguna de las audiencias del Santo Padre en el país y ya elabora un documento que denuncie varias de las situaciones que más preocupan a la dirigencia. En el plano político, la dirigencia espera que se confirmen las versiones sobre una llamada por parte de la mesa política del PJ, que busca una salida a la interna peronista. Ante las declaraciones públicas de varios referentes que expresaron su malestar por la falta de convocatoria, hay un compromiso de incorporar a dirigentes gremiales en la próxima cumbre que realicen las distintas vertientes del partido.
La “tregua no anunciada” de la CGT fue puesta en discusión por dos grandes grupos de gremios que integran la confederación. Por un lado, los transportistas se sumaron ayer miércoles a la marcha de los jubilados, en una clara diferenciación respecto de esta postura. La decisión de la cúpula de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) de salir a la calle sorprendió por el momento en que se produjo. En este contexto, se pudo ver una sugestiva foto entre Juan Carlos Schmid, titular de la entidad, y Pablo Moyano, quien está volviendo a los primeros planos con fuertes declaraciones. Además de este desafío, la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA) convocó esta semana a una jornada nacional para “mostrar la producción argentina y defender el trabajo”. La iniciativa se realizará hoy, jueves 5 de noviembre, a las 12 horas en los lugares de trabajo de todo el país. Trabajadores, emprendedores y empresarios subirán videos de sus productos y actividades con el hashtag #QueremosTrabajar. La propuesta, en conjunto con la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), es parte de una estrategia de unidad con las patronales que se inauguró en el sector del calzado con el “zapatazo solidario” de hace unos días.
Presiones
Lo cierto es que estas muestras de rebeldía forjan un entramado que va ganando terreno y formando nuevos espacios que potencian las acciones. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) se constituyó con este espíritu, con referentes de las tres centrales obreras. Su versión cordobesa es el denominado Movimiento Obrero Unido de Córdoba (MOUC), que nuclea a las dos vertientes de la CTA y las dos regionales de la CGT provincial, con una agenda propia que no coincide, al menos en la metodología, con la estrategia nacional. Pese a que la dirigencia cegetista dice que “la conducción es una sola”, lo que pasa en Córdoba es una muestra de que las voces disidentes buscan canalizarse por distintos espacios. “Fuera Milei, sus socios y la Corte”, fue la consigna con la que el grupo se movilizó esta semana en la capital mediterránea, que ya viene dando señales de rebeldía, como lo hizo la seccional local de la UOM, que desafía la intervención y su paritaria. “Las familias no llegan a fin de mes”, denunciaron los sindicatos y exigieron recomposición salarial y de jubilaciones.
Al MOUC adhieren, entre otros, ATE, que celebró la “gran convocatoria” que generó la movilización, que también incluyó a organizaciones sociales, otro de los sectores que se suman a este entramado. “Frente a la caída del empleo, el cierre de fuentes laborales, la precarización y la pérdida del poder adquisitivo, salimos a defender el trabajo, los salarios y los derechos de toda la clase trabajadora. Exigimos respuestas frente a una realidad que golpea a las familias y profundiza las desigualdades”, manifestaron desde ATE y cerraron: “Ante el ajuste y el avance sobre nuestros derechos, la respuesta es más unidad, organización y lucha”.