Según el último reporte de ADIMRA, en julio la actividad productiva cayó 4,4 por ciento, con una capacidad instalada que ni siquiera llega al 40 por ciento. De esta forma, está en un “piso alarmante”. Además, se retrajeron los puestos de trabajo y los salarios se mantiene a la baja, pese al reciente acuerdo paritario.