Desde el mediodía de este miércoles 11, el movimiento obrero organizado mostrará su poder de movilización, en una ornada donde marcará claramente su rechazo al proyecto de reforma laboral. En momentos que la iniciativa del gobierno llegue al Senado, los gremios de las tres centrales nacionales coparán la Plaza de los dos Congresos, otra vez escenario de la resistencia popular ante una iniciativa que, más allá de las diferentes miradas, está claramente enfrentada con los derechos de los trabajadores. Si bien la CGT no llamó a un paro, se espera que su presencia sea central, junto a las dos fracciones de la CTA, que junto a sectores combativos ya marcharon en el interior, incluyendo la marcha de ayer martes en la localidad de Rosario. En este contexto, desde la Asociación de Empleados de Despachantes de Aduana (AEDA) llamaron a sumarse a la protesta, que será fundamental en el futuro inmediato del país. “Una vez que se apruebe y se firme va a ser muy tarde”, alertó el titular de la entidad, Raúl Vázquez, quien explicó los efectos que el proyecto libertario tendrá en un sector previamente muy castigados por el DNU 70 y la Ley Bases.
Los empleados de despachantes de aduana nucleados en AEDA se movilizarán este miércoles junto al resto de los gremios contra el proyecto libertario, que en este tiempo viene cosechando rechazos y críticas. Desde la entidad cruzaron los principales aspectos de la normativa, que según el gobierno podría ser aprobado en el Senado, aunque la dirigencia sindical confía que una masiva movilización tuerza esa sensación. En este sentido, Vázquez llamó a generar un gran acto de resistencia, antes “que sea demasiado tarde”. “Desde AEDA decimos no rotundamente a la reforma de la ley de trabajo, llamada modernización laboral, que es muy engañosa, ya que no hay un solo artículo que realmente favorezca al trabajador”, dijo el dirigente, ante la consulta de Data Gremial. Para el dirigente, la iniciativa libertaria “no sólo es un ataque a los derechos de los trabajadores, sino que además afecta directamente a la estructura interna de los sindicatos”. Es que entre los artículos más polémicos, hay una serie que afecta el financiamiento de las organizaciones gremiales, y su funcionamiento, lo que termina en un debilitamiento de las acciones ante los avances patronales.
Otro punto que Vázquez cuestionó es los efectos que traerá la iniciativa a la seguridad social, que atienden la salud de los trabajadores y sus familias. “La propuesta afecta a las obras sociales sindicales, con respecto especialmente a los aportes que se hacen, reduciendo los ingresos que se hacen vía aportes”, dijo el referente de AEDA. “A todo esto le decimos que no, insistimos que esto es engañoso, va a retrasar los derechos del trabajador, no importa que bandera política se defienda, porque el proyecto de aprobarse va a golpear a quien votó a este gobierno y a quién no”, insistió. En tanto, Vázquez marcó que la reforma laboral “está relacionada a un plan económico que no está funcionando, todos los días vemos las problemas que tienen las pymes para seguir funcionando, se va perdiendo mano de obra con los despidos masivos”. Por eso, sostuvo que los problemas laborales actuales “no se van a solucionar, al contrario, hay que abrir bien los ojos, tenemos que sumar el apoyo de todos los trabajadores y todas las organizaciones para la movilización del miércoles, decirle que no a la propuesta del gobierno, porque una vez que se apruebe y se firme va a ser muy tarde”.
Crisis sectorial
Los empleados de despachantes de aduana fueron de los primeros en ser castigados por las medidas de la gestión libertaria, que a través de sus medidas que inauguraron su gobierno, como fueron el DNU 70 y la Ley Bases, apuntaron directamente a su actividad. El cambio fundamental fue la creación de la figura del “declarante”, que puede reemplazar el trabajo del despachante, y que cualquier persona puede realizar. Además, la desregulación del comercio exterior afectó especialmente a los puestos de trabajo. Vázquez llevó la palabra del sector a una reciente reunión de las 62 Organizaciones Peronistas, donde se discutió la reforma laboral y se confirmó la adhesión a la marcha de la CGT. “Cómo sindicato vamos a perder mucho, no sólo los aportes de las obras sociales, es muy claro que nos va a afectar como sector y al universo de los empelados”, insistió Vázquez.
Por eso el llamado de la entidad a movilizarse. “El gobierno te habla de modernización, la industria del juicio, y no sé cuántas cosas más, pero acá el problema es político, y tiene que ver con el plan económico”, afirmó Vázquez, que alertó que “si hay consumo interno, porque las personas tiene n plata en el bolsillo, el empleador ni se fija en estos temas, ni en los aportes ni en nada”. Por eso, para el dirigente el tema pasa “por la carga impositiva, los costos fijos que tienen las empresas y los comercios, si no hay venta pierden siempre. La reforma afecta al empleado, al sindicato y a la sociedad en general”.
Expectativas
En cuanto a la posibilidad de la aprobación de la reforma este mismo miércoles, las versiones indican que se está cerca de acordar con os bloques dialoguistas una serie de cambios del proyecto original, para conseguir su apoyo. Así lo confirmó Patricia Bullrich como vocera de La Libertad Avanza. La senadora anunció un “acuerdo” para tratar este miércoles la “primera ley laboral de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”. “Tiene 28 modificaciones consensuadas y es un dictamen que ha llevado a un buen puerto después de meses de trabajo”, dijo sobre el entendimiento con distintos partidos como “la UCR, el PRO y partidos provinciales”. Y agregó que “desde el principio de la democracia que la Argentina viene trabajando en la posibilidad de adecuar sus normas laborales a los distintos cambios que ha tenido el país y el mercado laboral”.
El acuerdo parece responder varias de los puntos más urticantes hacia los gobernadores y también hacia la dirigencia gremial que mantuvo puentes sólidos todo el tiempo con senadores y gobernadores. Incluso este mismo lunes y en medio del debate respecto de las protestas, el propio Gerardo Martínez, representante de la CGT en el Consejo de Mayo, defendió la importancia del diálogo y aseguró que con el Gobierno “no está cortado”. Los sindicatos tienen “la obligación de hablar”, había vaticinado el líder de la UOCRA y había argumentado que “nadie puede resolver en la soledad los problemas estructurales que tiene la Argentina”.