A pocas horas que el Senado comience el debate del proyecto de reforma laboral, la cámara de Diputados realizó una audiencia internacional para analizar la iniciativa, que si se cumplen las proyecciones pasará a esa instancia a debate, donde se definirá su aprobación o rechazo. Por eso, los legisladores comenzaron a analizar la ley, en este caso con la presentación de organizaciones sindicales, asociaciones de abogados laboralistas, magistrados y expertos juristas de la Argentina y del exterior. Del mismo participó el titular de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores del Estado (CLATE), Julio Fuentes, quien alertó sobre e impacto en los derechos de los trabajadores de estos cambios, que el oficialismo se encamina a aprobar.
El encuentro tuvo lugar en la Sala 7 del Anexo A de la cámara baja, y contó con intervenciones presenciales y virtuales. Además de CLATE, hubo representantes de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), IndustriALL Global Union, así como especialistas provenientes de España, Francia, Alemania, Brasil, Chile y Colombia. También participaron integrantes de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL) y de la Asociación de Magistrados de Trabajo de América Latina.
En su presentación, Fuentes ratificó que este proyecto de ley “busca debilitar al movimiento sindical argentino”. “Tenemos que ser muy firmes en rechazar esta reforma, que no va a ser buena para nadie. No va a ser buena para los trabajadores formales, ni para los que hoy están en la informalidad, y tampoco para la pequeña y mediana empresa”, expresó el titular de CLATE.
Seguridad social
Para Fuentes, “vienen por nuestro sistema de previsión social y vienen por las obras sociales sindicales, que son el sistema autogestionado más importante que tiene el continente”. “Hoy 23 millones de argentinos y argentinas tienen cobertura de salud a través de las obras sociales. Para ellos, eso es un gran negocio y vienen a debilitar el sindicalismo para quedarse con estos derechos que nos han costado años de trabajo y esfuerzo”, advirtió el dirigente.
Por su parte, en representación de la CSA, Marcelo Di Stefano sostuvo que la iniciativa forma parte de un “nuevo consenso regresivo regional” y afirmó que la reforma laboral apunta a un retroceso normativo que afecta el derecho del trabajo. Asimismo, señaló que “la representación sindical es una condición necesaria para la vigencia de la democracia”, y ratificó el llamado a la movilización convocada por las centrales sindicales argentinas afiliadas a la CSA.
Entre quienes se conectaron desde distintos países estuvieron: Camille Lanté, abogada en derecho laboral y parte del colectivo de acción judicial en Francia; Vidal Aragonés, ex Diputado de la CUP – Candidatura Unitària Popular en el Parlament de Catalunya; Wagner Fajardo, de la CTB – Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil; Luiz Carlos Prates, de la Secretaría Nacional de la Central Sindical CSP-Conlutas.
Debate y movilización
La audiencia contó además con la presencia de diputados de extracción sindical, como Sergio Palazzo y Mario Manrique, y legisladores de bloques de izquierda, entre ellos Myriam Bregman, Mercedes Del Plá, Christian Castillo y Nicolás Del Caño, quienes acompañaron el intercambio de posiciones en el ámbito parlamentario. Para el dirigente sindical argentino, la audiencia internacional funcionó como “instancia previa a una jornada de protesta nacional convocada por el bloque sindical, en un contexto de debate legislativo sobre la reforma laboral y sus posibles efectos sobre las protecciones laborales vigentes”.
En su exposición, el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, Matías Cremonte, les reclamó a los diputados que "reflexionen sobre un proyecto que descaradamente fue llamado de ‘modernización laboral’, pero que deroga la ley laboral de teletrabajo, que posiblemente sea una de las leyes más modernas que tiene nuestro país”. “No sólo deroga una ley muy moderna, sino que no modifica la que posiblemente sea una de las leyes más antiguas como es le ley de jornada de trabajo, que establece una jornada laboral semanal de 48 horas, que es la más extensa del mundo, justo cuando el mundo viene discutiendo la reducción de la jornada de trabajo”, lamentó el experto.
“Pero, además, si esta ley de aprueba se va a producir un retroceso en el derecho colectivo del trabajo, se va a prohibir el derecho a huelga, que va en contrario de la legislación internacional y que es defendido por la OIT y el comité de Derechos Humanos de la ONU”, indicó. Por su parte, presidente de la Asociación Latinoamericana de Jueces del Trabajo, Roberto Pompa, advirtió que la propuesta del gobierno tiene “160 disposiciones que contrarían la Constitución nacional y los tratados internacionales”. “Además, no se conoce el texto que se va a discutir en el Senado porque están modificándolo. Lo están haciendo en forma reservada y eso contraría las normas internacionales a las que adhiere nuestro país”, cuestionó.