En septiembre pasado, se lanzó formalmente el Foro por la Defensa del Derecho al Trabajo y la Justicia Social, un espacio heterogéneo que se planteó desde un primer momento debatir las cuestiones vinculadas al mundo del trabajo. Cuando la reforma laboral era apenas un rumor, este agrupamiento comenzó a juntarse pensando en realizar aportes desde una mirada “pluralista e independiente”, según explicaron desde su organización. El foro está integrado por gremios, docentes, laboralistas y jueces del foro laboral de todo el país, y transito sus primeros meses de existencia debatiendo lo que esta semana comenzó a definirse en el Congreso: la Ley de Modernización Laboral. En este contexto, sus integrantes se pronunciaron varias veces contra la iniciativa libertaria, por los perjuicios que traerá a los trabajadores y sus organizaciones. Luego de este primer paso en el debate legislativo, insistieron en marcar las consecuencias de esta norma que “precariza las condiciones de trabajo”, y adelantaron que seguirán resistiendo su aprobación. En este sentido, ya se piensa en una “estrategia judicial” para frenar la puesta en vigencia de los artículos considerados anticonstitucionales o que violentan derechos adquiridos.
El Foro por la Defensa del Derecho al Trabajo y la Justicia Social trabajo desde su nacimiento en aquella jornada de de septiembre en la sede de la Unión de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (UTE) en alertar sobre las consecuencias de la reforma laboral. Esto se izo a partir de una plataforma que se fue forjando con el correr de los encuentros. En este sentido, son cuatro ejes centrales los que se plantearon en este espacio: Derecho a un trabajo digno y la progresividad de los derechos sociales; libertad de organizarse y protestar sin criminalización; resistencia contra la vaciatura de leyes laborales, el debilitamiento del fuero laboral y la restricción de la negociación colectiva; y lucha contra la precarización naturalizada y la pérdida de cobertura de seguridad social. “Creemos que el trabajo es un derecho humano fundamental y el principal motor de inclusión y cohesión social”, agregaron. Esta labor cobró vital importancia a partir de la reforma laboral que impulsa el gobierno, y que el foro rechazó desde un comienzo. Ahora, se inicia una nueva etapa en esta lucha, vinculada con la resistencia a la implementación, en especial de los temas más polémicos.
“El foro nuclea a prácticamente todas las cátedras de derecho laboral del país, además de las asociaciones de abogados del sector”, destacó Daniel Ghiraldo, especialista en derecho laboral y miembro de este espacio.
En diálogo con Data Gremial, resaltó que además forman partes de los debates las tres centrales sindicales del país, que junto a los integrantes del foro dieron lugar a una declaración para fijar postura contra la reforma laboral. “Más que una reforma laboral, estamos en presencia de un proyecto de demolición del derecho del trabajo”, criticó Ghiraldo, que agregó que este ataque incluye “derechos individuales y colectivos, además de la destrucción del Fuero del Trabajo”.
Los referentes del foro, entre ellos Natalia Salvo y Carlos Tomada, estuvieron este miércoles frente al Congreso, reclamando a los senadores que no aprueben la iniciativa.
Para Ghiraldo, el gobierno impulsa esto “con falsas promesas, como la de creación de empleo o mayor registración, lo cual es falso y quedó demostrado en las anteriores reformas, como la que se impulsó en los 90”. “El derecho laboral no creo o destruye empleos, solo lleva dignidad a los trabajadores”, insistió.
Diagnóstico
En enero de este año, luego de varios encuentros, los integrantes del foro elaboraron un documento donde expresaron su rechazo a la reforma laboral. Se trata de 10 puntos donde se analiza el proyecto libertario, y se descarta que vaya a generar algún beneficio como anuncia el oficialismo.
“Nada, absolutamente nada de los contenidos de este proyecto de tratamiento legislativo es admisible y compatible con ninguno de los tratados, convenios internacionales de la OIT, la Constitución Nacional, los principios generales y específicos del derecho internacional y nacional del trabajo y de la seguridad social y su inserción en el conjunto de los Derechos Humanos”, expresa este texto en su primer punto, al que tuvo acceso Data Gremial. “Nada tiene de ‘moderno’ su contenido; por el contrario, su aprobación nos retrotraerá al siglo XIX”, agregó.
Para este foro, “a la indefensión individual de los trabajadores y trabajadoras en las relaciones sociales de trabajo se suma la reducción a límites extremos de la presencia y acción sindical y de representación colectiva, limitando el derecho de reunión y restringiendo de modo prácticamente prohibitivo el ejercicio del derecho de huelga”. Ejemplo del verdadero objetivo de esta reforma es “el golpe mortal a la negociación colectiva por actividad a través del fomento de la creación de sindicatos de empresa para que negocien a la baja en ese reducido ámbito”.
Además, se rechazó la idea de “industria del juicio”, ya que afirmaron que “eso no solo es falso en términos cuantitativos, sino que, en todo caso, la litigiosidad existente deriva del alto nivel de ilegalidad del mundo del trabajo y de una verdadera “industria del incumplimiento patronal”.
En el tema indemnizaciones, la eliminación de los sistemas de indemnizaciones y sanciones frente a los incumplimientos de las obligaciones derivadas de las relaciones laborales “no hará más que incrementar los niveles de precarización existentes, favoreciendo la evasión laboral, previsional y la informalidad”.
La implementación del Fondo de Asistencia Laboral disminuye los ingresos del Sistema Previsional (SIPA), mediante la reducción de tres puntos porcentuales en las contribuciones patronales, “desfinanciando de tal manera los ya escasos recursos de la seguridad social en detrimento de trabajadoras y trabajadores”. “Las discusiones que debieran abrirse, necesariamente, han de ser las que conciernen a un fortalecimiento del sistema protectorio del derecho laboral y una política estatal que elimine la clandestinización y privación de derechos y garantías constitucionales para un universo que ya está representando la mitad o más de la totalidad de la fuerza de trabajo activa en la República Argentina”, concluyó el foro.
Acciones
Además, en la previa a la votación en el Senado y su posible aprobación el foro anunció que llevará adelante "acciones de resistencia a lo largo y lo ancho de todo el país” además denunciará en todas las instancias nacionales e internacionales “la gravedad del presente proyecto, y defenderá a quienes viven de su trabajo, manteniéndose en estado de alerta permanente en defensa de la dignidad de quienes trabajan”. “La posición del foro se tiene que desaprobar directo, no hay un solo artículo que se pueda ni siquiera discutir”, recalcó Ghiraldo. Otro de los puntos alarmantes es la cantidad de horas que implicará la nueva jornada, a través del llamado “banco de horas”, que va “en contra de la dirección que toma el mundo, que busca reducir la jornada laboral”.
“Este es un lugar donde se nuclean todas las organizaciones, es un lugar muy amplio donde se nuclea el mundo del trabajo, incluso jueces laborales”, insistió el especialista. En este sentido, la coordinación del foro está a cargo del ex camarista Roberto Pompa, quien preside la Asociación Americana de Jueces del Trabajo. Además, resaltaron que quienes quieran sumarse a este llamado a la defensa de la justicia social y derechos laborales pueden comunicarse a través del correo electrónico forodeltrabajoyjusticiasocial@gmail.com.