Este viernes se cumple un año de uno de los episodios que marcó la represión a la protesta social en la Argentina actual: la detención de Federico Giuliani, secretario general de ATE Córdoba y de la CTA Autónoma provincial, durante un reclamo en la Municipalidad de la ciudad capital por alimentos e insumos para merenderos, comedores comunitarios y sectores populares.
A través de una convocatoria denominada “Memoria activa”, la CTA Autónoma Córdoba llamó a compartir un encuentro en su sede de la ciudad para recordar aquel episodio y reivindicar la organización colectiva.
“A pesar de los intentos por doblegarnos, a un año de la injusta detención de nuestros compañeros y compañeras, seguimos apostando a lo colectivo, lo solidario y lo autónomo”, señalaron desde la organización.
La convocatoria agregó: “En estos tiempos de noticias falsas, de militancias virtuales, nosotros demostramos con hechos lo que decimos con palabras”.
Una protesta por alimentos que terminó con 15 detenidos
El hecho ocurrió el 28 de agosto de 2025, en el marco de una manifestación frente a la sede de la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Córdoba.
Según reconstruyeron entonces las organizaciones sindicales, Giuliani encabezaba un reclamo de la CTA Autónoma ante el organismo para exigir alimentos e insumos destinados a las barriadas populares, en un contexto en el que, de acuerdo con la denuncia gremial, la entrega de asistencia había disminuido de manera significativa.
El dirigente se encontraba dentro del edificio junto a otros trabajadores y militantes cuando se produjo el operativo policial. En total fueron 15 las personas detenidas, entre ellas Giuliani y la secretaria Adjunta de la CTA Autónoma Córdoba y referente de la Federación Nacional Territorial, Silvia Alcoba.
También fueron detenidos otros dirigentes y trabajadores estatales, entre ellos el secretario de Derechos Humanos de ATE Córdoba, César Theaux, y el trabajador de prensa de ATE, Fermín Deniponti.
Durante el procedimiento, Giuliani sufrió una lesión que terminó provocándole la fractura de un brazo, según denunciaron las organizaciones sindicales.
Cuatro días detenido
Tras el operativo, Giuliani fue trasladado y permaneció cuatro días detenido en el penal de Bouwer.
Su liberación se produjo luego de una fuerte presión del movimiento sindical. El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, había advertido que el gremio podía avanzar con un paro nacional si no se concretaba la liberación inmediata del dirigente y del resto de los detenidos.
En aquel momento, ATE y la CTA Autónoma calificaron el episodio como un caso de persecución y criminalización de la protesta y reclamaron la liberación de los trabajadores detenidos.
El propio Giuliani, mientras era trasladado luego de su detención, alcanzó a comunicarse mediante un mensaje en el que denunció el operativo policial y sostuvo que se encontraba reclamando alimentos y ayuda social para los sectores más vulnerables.
“A mí me han quebrado el brazo”, había señalado en ese momento, mientras reclamaba la presencia de organizaciones sociales y sindicales para exigir la liberación de los manifestantes.
“El hambre es un crimen”
Al cumplirse un año, la FeNaT-CTAA Córdoba volvió a poner el eje en el motivo que había originado aquella protesta: el reclamo por alimentos para los barrios populares.
“Hoy hace 1 año que nos llevaron presos a compañeros por pedir para comer; hace 1 año que, luego de una marcha con nuestros compañeros y compañeras en las calles de Córdoba, nos dejaron encarcelados por salir a pedir comida para los merenderos y comedores comunitarios”, expresaron.
La organización sostuvo además que aquel operativo dejó como saldo 15 manifestantes detenidos, y denunció que durante la represión hubo trabajadores y trabajadoras lesionados.
“Hace 1 año que no pudieron quebrar las voluntades de los 15 compañeros y compañeras detenidas ilegalmente”, señalaron.
Desde la FeNaT y la CTA Autónoma Córdoba remarcaron que el reclamo continúa vigente y plantearon que la respuesta frente a la situación social no puede ser la criminalización de quienes reclaman asistencia para los sectores más vulnerables.
“Basta de persecución y abandono. Las trabajadoras y los trabajadores seguimos de pie, reclamando lo más básico: que se garantice el derecho a alimentarse y a vivir con dignidad”, afirmaron.
“La solidaridad no se criminaliza”
A un año del episodio, las organizaciones sindicales volvieron a reivindicar la protesta social y la organización territorial como herramientas para enfrentar la emergencia en los barrios.
“La solidaridad no se criminaliza. La organización no se detiene. La lucha sigue”, remarcaron desde la FeNaT-CTAA Córdoba.
En esa línea, señalaron que continuarán trabajando en los territorios para sostener la asistencia y la organización comunitaria: “Estamos organizando la esperanza de la periferia al centro y de abajo hacia arriba”.
El aniversario de la detención de Giuliani vuelve así a poner en primer plano aquel conflicto y el reclamo que lo originó: trabajadores y organizaciones territoriales exigiendo alimentos e insumos para merenderos y comedores comunitarios, y denunciando que la respuesta recibida fue la represión y la detención de los manifestantes.