En septiembre pasado, la coordinación nacional de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) amenazó con medidas de fuerza para reclamar por la seguridad en el sector aerocomercial. Es que el ajuste del gobierno nacional está generando un fuerte impacto en la entidad. Los empelados decidieron medidas de fuerza, que fueron resistidas por la esencialidad de su acta esencialidad de su actividad. Si bien esas medidas se levantaron por la creación de un canal de diálogo, quedó pendiente la discusión sobre la legalidad de las medidas. Esta semana, mediante un comunicado, el gremio ratificó que la retención de tareas tiene “respaldo jurídico”, y se puede realizar para “cuidar la seguridad aerocomercial”.
La coordinación nacional de ATE-ANAC recordó en su documento que en el actual gobierno, el incremento de la tasa aérea –el impuesto que paga cada pasajero al subir a un avión en el país –genera ingresos al tesoro nacional por unos 220 mil millones de pesos anuales. Sin embargo, dijeron desde el gremio, “esos recursos deberían destinarse a fortalecer los servicios de la ANAC”, en especial en el Servicio de Extinción de Incendios.
“Menos del 10 por ciento vuelve a ese fin, dejando a los aeropuertos al límite de su capacidad operativa”, marcó ATE. Frente a esta situación, la dirigencia sindical dice que la retención de tareas “no sólo es una medida legítima, sino que también cuenta con un sólido respaldo jurídico y normativo”. Así lo marcó la coordinación nacional, a cargo de Marcelo Belelli.
Apoyo jurídico
En el documento, ATE-ANAC confirma que el respaldo jurídico de las medidas de fuerza se dan por el artículo 75 de la Ley de Contrato del Trabajo, donde se habla que los trabajadores deben dar “seguridad y responsabilidad”. “Ningún trabajador debería ser ligado a operar equipo o realizar tareas sin contar con la estructura logística que exigen las normas”, explicaron desde el gremio estatal respecto de esta situación.
Si ocurre un accidente, hipotetizaron, “puede quedar expuestos a responsabilidades penales y civiles por negligencia o imprudencia”. Además, dijeron que el Código Civil y Comercial de la Nación establece la obligación de “revenir daños”. En este contexto, abstenerse “de prestar un servicio cuando no están dadas las condiciones necesarias es una forma de prevenir posibles accidentes o daños a los usuarios”.
Paro por turnos
El mes pasado, iban a realizar las medidas de fuerza mencionadas. No obstante, el gremio anticipó que se “garantizará la atención de vuelos en desarrollo, vuelos sanitarios y vuelos oficiales”. Las medidas de fuerza se desarrollarán 09 a 12:00 y de 18 a 21:00 horas, es decir, por turnos para cumplir la esencialidad, pese a lo cual alertaron que las medidas traerán “afectaciones en los servicios”, por lo cual se anuncio una semana antes “para que se hagan los anuncios y se informe a los pasajeros”.
En este sentido, en el actual documento ratificaron esta realidad: “Cuándo la prestación de un servicio, ante la falta de insumos o mantenimiento, representa un riesgo grave e inminente, el trabajador o al representación gremial se encuentra plenamente legitimado para suspender las actividades”. “La seguridad operacional no se negocia. Defender la condiciones de trabajo es también defender la seguridad de todos”, concluyó ATE-ANAC.