Con bombos, banderas y quema de neumáticos, los colectiveros se presentaron en el lugar como "Choferes Unidos", una línea sindical opositora a la conducción de la UTA, liderada históricamente por el dirigente Roberto Fernández.

A través de un comunicado de prensa, informaron que la manifestación se realiza en reclamo de "un salario básico de 100 mil pesos, servicios de una obra social digna, y la vacunación de los choferes como personal esencial".

Los manifestantes reclamaban además "cabinas blindadas en todas las unidades debido a la inseguridad, suba de póliza en el seguro de vida para las familias de los trabajadores; la renuncia de Roberto Fernández y la intervención del gremio UTA".

En la protesta en el Acceso Oeste y ruta 23 se mantenía un operativo de seguridad desplegado con la presencia de efectivos de Gendarmería Nacional.