Tierra del Fuego volvió a ser noticia de un conflicto gremial que tiene como escenario al grupo Mirgor, de la familia del ministro de Economía, Luis Caputo, dado que despidieron a un total de 300 trabajadores y evitó el ingreso a las de 28 delegados gremiales de distintas empresas que integran al holding.
La medida se hizo efectiva este lunes, luego de que los responsables de la firma la comunicaran el viernes pasado. Como respuesta, los operarios comenzaron con una serie de asambleas en las inmediaciones de las plantas instaladas en Río Grande.
En declaración ((La 97)) Radio Fueguina, uno de los delegados gremiales de la compañía, Gustavo Campias consideró al escenario como “una situación horrible”, al tiempo que confirmó que, además de las 300 personas desvinculadas, fueron alcanzados por la determinación de la patronal los representantes sindicales de las cuatro plantes del grupo.
Al respecto, remarcó que “no vimos los telegramas, pero no dejaron pasar a cierta cantidad de compañeros”.
Realizan asambleas
Igualmente, Campias aseguró que ni él ni sus compañeros se quedaron con los brazos cruzados y mencionó que empezaron “con asambleas en las afueras de la planta, luego habrá reuniones con el comité de huelga”.
Posteriormente, puntualizó que, hasta el momento, no saben con exactitud, el argumento formal de la empresa para concretar las desvinculaciones, debido a que aún no recibieron los telegramas.
No obstante, relacionó al conflicto con el reclamo del pago de un premio que data desde marzo y, según explicó, los trabajadores cobran desde hace 15 años y ya consideran parte de sus ingresos habituales. “Es un premio que venimos pidiendo desde marzo por la vía diplomática”, declaró y recordó “hace 15 años, y ya lo tomamos como parte del sueldo”.
Posteriormente, precisó que el concepto representaría alrededor de $2,5 millones para cada operador.
Luego, apuntó que la respuesta de la empresa al reclamo fue plantear una reducción salarial del 30%, avanzar con despidos y rechazar el pedido por el premio.
Sobre esto, entendió que las desvinculaciones obedecen a una decisión de la conducción de la compañía, así como criticó que no haya existido voluntad de abrir una instancia de negociación.
A propósito, reiteró que “nosotros veníamos reclamando desde marzo algo legítimo y, sin embargo, la empresa ni siquiera presentó voluntad para discutirlo”.
Aguardan una respuesta formal
En simultáneo, mientras esperan por el contenido de los telegramas y la explicación formal de los despidos, los empleados permanecerán en las inmediaciones de las plantas.
Sin embargo, el delegado anunció que, luego de las reuniones con el comité de huelga, podrían profundizar las medidas de fuerza.
Finalmente, describió que “estamos en las puertas de la fábrica y, luego de las reuniones, vamos a profundizar las medidas”. Y concluyó en que la permanencia en las afueras de las plantas continuará sin un horario definido.