Mirgor, de la familia Caputo, busca aplicar el banco de horas de la reforma laboral mientras suspende a 80 operarios

La empresa fueguina argumentó falta de insumos para frenar parcialmente la producción en una de sus líneas vinculadas a Fiat. La UOM rechazó la implementación del banco de horas y también cuestionó un plan de la firma para reemplazar el servicio alimenticio por una tarjeta de compra.

Martes, 19 de mayo de 2026 16:24

El clima laboral en Tierra del Fuego atraviesa uno de sus momentos más delicados. En medio del cierre de empresas, ajustes de planteles y pérdida de puestos de trabajo, el grupo Mirgor avanzó con la suspensión de 80 trabajadores de sus plantas industriales mientras intenta implementar mecanismos flexibilizadores contemplados en la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.

Las suspensiones alcanzan a operarios de las líneas dedicadas a la fabricación de equipos de audio para la automotriz Fiat y, según explicó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), fueron justificadas por la empresa a partir de la falta de materiales para sostener la producción.

Desde el sindicato confirmaron que finalmente se alcanzó “un acuerdo de suspensión sin pérdidas de salarios” bajo los términos del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.

“Los trabajadores van a terminar percibiendo el 100% del salario. En línea con lo previsto por el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, no se hará el aporte del 11% de jubilación y el 3% de la Ley 19.032”, explicó Marcos Linares, dirigente de la UOM, en declaraciones a Minuto Fueguino.

La pulseada por el banco de horas

Detrás de las suspensiones aparece otro punto de conflicto que encendió las alarmas dentro del gremio metalúrgico: el intento de Mirgor, grupo vinculado a la familia Caputo, de implementar un esquema de banco de horas, una de las herramientas incluidas dentro de la nueva legislación laboral promovida por el oficialismo.

Según revelaron desde la organización sindical, esa fue la primera propuesta presentada por la empresa y recibió un rechazo inmediato por parte de los representantes de los trabajadores.

El banco de horas fue el primer planteo de la empresa y lo rechazamos. La nueva legislación no tiene un punto que beneficie a los trabajadores; pone en serio riesgo la continuidad de los convenios colectivos. Hoy a los trabajadores les cuesta horrores llegar a fin de mes; hay un estancamiento tremendo de la economía”, señalaron desde la UOM.

Por ahora, las suspensiones fueron acordadas por tiempo indeterminado, aunque en el sindicato estiman que podrían extenderse aproximadamente durante una semana, dependiendo de la llegada de los insumos necesarios para retomar la actividad productiva.

Rechazo al reemplazo de las viandas por una tarjeta alimentaria

En paralelo, la empresa abrió otro frente de conflicto al proponer la eliminación del actual esquema de desayuno, merienda, refrigerio y viandas para reemplazarlo por una tarjeta alimentaria con una suma fija de $390.000.

La propuesta contempla una tarjeta intransferible destinada exclusivamente a la compra de alimentos y productos en determinados comercios de la ciudad, sin posibilidad de extracción de efectivo ni transferencias bancarias. Además, el monto podría actualizarse mediante índices inflacionarios, IPC o acuerdos paritarios.

Sin embargo, el cuerpo de delegados de la UOM de las plantas automotrices y electrónicas de Mirgor rechazó cualquier modificación del sistema vigente y advirtió sobre el impacto que tendría sobre las condiciones laborales.

Los representantes gremiales recordaron que históricamente la empresa contó con servicio de comedor y que posteriormente ese esquema fue reemplazado por el sistema actual de viandas y refrigerios.

“El servicio alimenticio garantiza condiciones de alimentación, higiene y organización durante la jornada laboral. El esquema actual favorece aspectos relacionados con el descanso, la recuperación física, el rendimiento laboral y la calidad de vida de los trabajadores”, sostuvieron desde el sindicato.

Además, los delegados señalaron que, incluso tras las modificaciones incorporadas por la denominada Ley de Modernización Laboral, los beneficios sociales vinculados a alimentación y comedor continúan siendo de carácter no remunerativo, no dinerario y no sustituible por dinero, según establece el artículo 103 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.

La situación generó fuerte preocupación entre los trabajadores de las plantas fueguinas de Mirgor, que ya comenzaron una campaña de recolección de firmas para rechazar la propuesta empresaria y defender las condiciones laborales vigentes.