Efecto Milei: las nuevas jubilaciones caerán 35% este año por el fin de la moratoria y la pérdida de empleo formal

Si la comparación se hace con relación al 2024, la diferencia crece un diez puntos porcentuales más. ¿Estamos cerca de la extinción del sistema previsional tal como lo conocemos?

 

Lunes, 27 de julio de 2026 11:56

Causadas por las medidas económicas impulsadas por el gobierno nacional, la pérdida sostenida del empleo formal y el cierre de las moratorias ponen en serio riesgo al sistema previsional argentino ya que se calcula que este año registrará una caída del 35% de las nuevas jubilaciones con respecto al 2025 y un 45% con relación a 2024, según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).

En base a datos de la Subsecretaría de Seguridad Social, en 2024 se entregaron 105.000 jubilaciones contributivas —con 30 años de aportes— y 320.000 con moratoria o PUAM. 

Sin embargo, en 2025 esos números bajaron a 113.000 y 248.000, respectivamente. Aunque para el 2026, la situación evidencia una fuerte disminución, dado que se estiman 110.000 jubilaciones contributivas y apenas 123.000 con moratoria y PUAM.

El estudio afirma que “las jubilaciones de personas con aportes se mantienen más o menos constantes, en el entorno de las 110.000 altas por año, pero las personas que se jubilan sin aportes suficientes se reducen significativamente”.

 

En caída libre 

En simultáneo, marca una fuerte baja en quienes no llegan al mínimo de 30 años de aportes y que, tras el vencimiento en marzo de 2025 del plan de compra de aportes de la ley 27.705, solo pueden acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que exige 65 años de edad y cuyo haber equivale al 80% de la jubilación mínima.

Al igual que el fin de las moratorias, la abrupta caída del empleo formal también obedece a las medidas económicas impulsadas por el presidente de la Nación, Javier Milei, dado que según el SIPA, el empleo asalariado del sector privado cayó 2,1% en los últimos 12 meses, con 128.600 trabajadores menos. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada en esa categoría llega a 255.600 puestos.

El impacto del trabajo informal 

Está situación evidencia un fenómeno en el que no se deriva exclusivamente en un salto del desempleo abierto, sino en un desplazamiento hacia la precarización laboral “disfrazado” en trabajo independiente.

En ese marco, en el mismo período interanual, el monotributo general creció 2,3% (49.500 personas más) y es, según el informe oficial, la única categoría con una expansión relevante desde que empezó su gestión el gobierno libertario, con una suba acumulada de 150.200 personas.

Con estos datos, se puede decir que cada vez hay una porción mayor corresponde a categorías con menos aportes y peores condiciones para acceder, en el futuro, a una jubilación contributiva plena.

Finalmente, el estudio remarca que “desde esta perspectiva, un paso muy importante es la ley de modernización laboral”. Sin embargo, IDESA concluye en que “para recoger sus frutos hay que instrumentarla y completarla en puntos que no fueron abordados”. “El mayor desafío es no seguir postergando las reformas tributaria y previsional”, cerró.