A raíz de la fuerte caída en la demanda, las autoridades de la automotriz Ford Argentina decidieron reducir la velocidad de línea en la producción nacional de uno de sus productos insignias: la pickup Ford Ranger.
La determinación disparó una importante incertidumbre, precisamente, en los trabajadores de la planta de General Pacheco, partido bonaerense de Tigre, donde se fabrica el citado modelo, dado que aún no se sabe los alcances concretos de la medida.
Desde la compañía, señalaron que “vamos a adecuar el volumen diario de producción para alinearlo con el nivel de demanda que estamos observando en la región”.
En ese sentido, explicó que “esta medida contempla ajustar la velocidad de la línea, con el objetivo de adecuar la producción a las condiciones actuales del mercado”.
Aunque restan comunicar más detalles de manera oficial, la disminución a proceder estaría cerca del 17% a partir del mes de octubre. Igualmente , ante un escenario tan dinámico como el presente, ambas variables podrían alterarse. Por lo pronto, esas circunstancias se evaluarán durante agosto y septiembre.
¿Cómo impactará en los trabajadores?
Asimismo, la firma tampoco detalló si está decisión de relantizar el volumen en el último trimestre de 2026 contempla suspensiones o pérdidas de puestos de trabajo. Sin embargo, en el establecimiento empezó a rondar el fantasma de un inminente recorte de personal.
En contraposición, el año pasado, la velocidad de producción se incrementó y se generaron 150 nuevos puestos de trabajo en Pacheco.
Al respecto, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) adelantó que en los próximos días se realizarán reuniones entre representantes del gremio y de la patronal para analizar la situación y determinar los pasos a seguir.
Algunos conocedores del rubro mencionaron que existe un nivel de stock de unidades tanto en Argentina como en Brasil que no está alineado con la demanda actual, dado que, según las proyecciones que mensualmente se hacen sobre el mercado a futuro, la velocidad de ambos mercados no es el que se pensó hace seis meses atrás.
Una panorama diferente
Como antes se mencionó, el contexto actual es muy diferente al del año pasado, en el que aceleraron el ritmo de fabricación a inicios y al promediar el mismo. Cada uno fue de un 15%, con el objetivo de producir 80.000 unidades anuales para 2026, en un escenario de crecimiento del mercado automotor que finalmente no ocurrió, al menos en el primer semestre, en el que las ventas cayeron un 9,9 por ciento.
La apertura de las importaciones tiene mucho que ver con la situación, debido a que en Argentina ingresaron rodados provenientes de China, con una oferta que comenzó a extenderse por diferentes segmentos. Si bien este avance todavía tiene una escala distinta de la alcanzada en Brasil, incrementa la presión competitiva en un mercado en el que conviven modelos nacionales e importados.
De esta manera, el cambio de velocidad de la línea aparece como un recurso para evitar que la fabricación avance por encima de las necesidades actuales del mercado. Sin embargo, su impacto en el personal todavía es una incógnita.