La vida de decenas de trabajadores corre serio riesgo a raíz del pésimo estado de rutas nacionales trascendentales para distintos tipos actividades y distintos gremios acusan al gobierno del presidente de la Nación, Javier Milei, de abandonarlas.
El Sindicato de Camioneros compartió a través de sus redes sociales (infocamioneros) el estado de una arteria que recorre parte de la Patagonia Argentina: la Ruta Nacional 151, emplazada precisamente en la provincia de Río Negro.
En su posteo, exhibió un vídeo donde se observa un vehículo de gran porte que circula sobre una calzada llena de baches, por lo que su conductor se ve obligado a reducir la velocidad y a incrementar aún más su atención a la hora de manejar.
Allí, el material audiovisual está acompañado por una leyenda donde describe “pozos, banquinas destruidas y ondulaciones que hacen temblar a cualquier vehículo”. “Así está hoy la Ruta Nacional 151 a su paso por Río Negro, entre Cipolletti y el límite con La Pampa”, precisa la entidad.
Asimismo, cuenta que el gobierno de Río Negro “ya denunció judicialmente al Estado Nacional por el abandono, y el propio Ministerio de Obras Públicas reconoció que es la ruta que peor estado tiene en toda la zona”.
Además, sostiene que la imagen “no es una foto aislada”, dado que “solo en julio, los servicios de emergencia asistieron hasta seis vehículos por día con roturas de neumáticos y dirección”.
El impacto económico
Posteriormente, enfatiza que “mientras la obra sigue esperando, quienes laburan y viajan por esa ruta todos los días son los que pagan las consecuencias”.
Precisamente, el estado del camino impacta directamente en actividades estratégicas como la fruticultura, la minería, el turismo y la industria hidrocarburífera, de la que depende el 72% del petróleo y el 42% del gas del país.
A propósito, el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck expresó: "Estamos viviendo la peor época de abandono de las provincias por parte de la Nación desde la recuperación democrática. Mientras el 85% de los impuestos que pagamos se quedan en Buenos Aires, no hay ni un peso que vuelva en rutas, subsidios al transporte o viviendas".
Por su parte, la Federación del Personal Vialidad Nacional (FEPEVINA) se hizo eco de la denuncia al acusar que “el abandono de la infraestructura vial es una decisión política del actual gobierno nacional”.
“Con los más de mil millones de dólares retenidos se podrían haber realizado el bacheo de más de 20.000 kilómetros y construido 4.000 rutas nuevas”, advirtió.
De mal en peor
La situación vial actual es muy preocupante, ya que siete de cada 10 rutas bajo jurisdicción nacional están en estado “regular o malo”, lo que significa un peligro para la seguridad vial y un costo adicional para la ya golpeada economía argentina.
Esto genera “altos costos de operación vehicular”. Además, en un informe al que tuvo acceso Data Gremial detectó “seccionales altamente congestionadas con bajo Índice de Servicialidad Presente (ISP), deteriorando la capacidad y el nivel de servicio”.
Por el mal estado de las rutas, FEEPEVINA recalcó que “la velocidad media se redujo a 60 kilómetros por hora”. Uno de los problemas que se detectaron más frecuentemente fueron las banquinas sin control de acceso: “Giros anárquicos que aumentan la potencialidad de accidentes”.