Habilitación de JetSMART Chile: Aeronavegantes denunció que “la apertura indiscriminada del mercado amenaza con profundizar la precarización laboral”

Mediante un comunicado, la entidad encabezada por Juan Pablo Brey consideró que el permiso que obtuvo la compañía para operar en vuelos de cabotaje “es parte de una estrategia deliberada por los funcionarios Federico Sturzenegger y Hernán Gómez”.
 

Sabado, 17 de octubre de 2026 10:00


La Asociación Argentina de Aeronavegantes manifestó su “profunda preocupación” por la reciente autorización del gobierno nacional para la compañía JetSMART Chile pueda realizar vuelos de cabotaje “dentro de nuestro país”.

Mediante un documento, la entidad encabezada por Juan Pablo Brey mencionó que la decisión del Ejecutivo “no es un hecho aislado”, sino que “es parte de una estrategia deliberada por los funcionarios Federico Sturzenegger y Hernán Gómez, que viene modificando profundamente las reglas de la actividad aerocomercial argentina”.

A propósito sostuvo que el ministro de Desregulación y  Transformación del Estado y el subsecretario de Transporte Aéreo favorecen “la participación de operadores extranjeros en nuestro mercado, sin contemplar debidamente las consecuencias para la industria y el empleo nacional”.

En ese contexto, citó que “como ejemplos principales, se destacan  el reemplazo del Decreto 877 por 378, que flexibilizó aspectos cruciales de la regulación de los tiempos de trabajo y descanso de las tripulaciones, y la firma de acuerdos bilaterales que sistemáticamente amplían las oportunidades de los operadores extranjeros sin generar beneficios equivalentes ni para nuestra aerolínea de bandera, ni para aquellas empresa áreas argentinas que generan empleo local”.

Posteriormente, enmarcó que “todo ocurre en un contexto en el que ya existen serios cuestionamientos sobre las condiciones laborales de trabajadores de JetSMART, conflictos judiciales por la aplicación de nuevas normas y denuncias de prácticas que afectan abiertamente la libertad sindical”.

Igualmente, aclaró que “nuestra preocupación no es la competencia, es que se pretenda competir bajando las condiciones laborales de los trabajadores”. “Impulsar que operadores extranjeros compitan con reglas laborales y operativas más flexibles genera, por lógica, una presión directa sobre los derechos y condiciones adquiridos y construidos por los trabajadores aeronáuticos a lo largo de nuestra historia”, agregó.

Las posibles consecuencias

A la vez, consideró que “lo que hoy se presenta como una mayor libertad para empresas se ha convertido, en los hechos, en una herramienta de disciplinamiento laboral y persecución sindical, que busca además enfrentar trabajadores con trabajadores”.

Y continuó: “No se trata solamente de quién opera una ruta. Se trata de qué modelo de industria aerocomercial se está construyendo y qué lugar tendrán en él los trabajadores argentinos”.

En simultáneo, advirtió que “la apertura indiscriminada del mercado, sin condiciones de competencia verdaderamente equilibradas, amenaza con profundizar la precarización laboral, comprometer puestos de trabajo y debilitar capacidades estratégicas que nuestro país construyó durante décadas”.

“Las decisiones políticas pueden tomarse de un día para otro, pero sus consecuencias pueden perdurar durante muchos años”, mencionó.

“Una Aerolíneas fuerte, eficiente y competitiva”

En otro orden, subrayó que “tampoco podemos ignorar el impacto sobre los usuarios” al indicar que “una política aerocomercial que privilegia exclusivamente la reducción de costos, sin garantizar estándares adecuados de servicio, controles y protección de los pasajeros, difícilmente pueda traducirse en un sistema de transporte mejor y más confiable”.

También, aseguró que “desde Aeronavagentes vamos a seguir defendiendo el trabajo argentino, el cumplimiento de las leyes laborales, la libertad sindical y las condiciones de trabajo de nuestros representados” y destacó que “vamos a exigir que las autoridades asuman su responsabilidad por las consecuencias de las decisiones que están tomando”.

A la vez, reafirmó que su deseo de querer “una Aerolíneas Argentinas fuerte, eficiente y competitiva”. “Estamos convencidos de que ese objetivo no requiere resignar los derechos que tanto nos costó conseguir, ni aceptar que el futuro de nuestra actividad  se defina exclusivamente en función de los intereses de los operadores aerocomerciales”, desarrolló.

La organización cerró el documento con la idea de que “el futuro de nuestra actividad no pueda construirse a costa de quienes trabajamos en ella”. “Ni el trabajo argentino pueda convertirse en la variable de ajuste de una política aerocomercial que parece tener cada vez menos en cuenta los intereses de nuestro país”, concluyó.

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