El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, dejó este miércoles una definición política que sintetizó buena parte de su exposición en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa): los derechos laborales y sociales que fueron perdidos durante la gestión de Javier Milei pueden recuperarse, y esa recuperación deberá construirse a través de la vía democrática.
“En esta Argentina, como en el mundo, pero en esta Argentina en particular que tiene tanta trayectoria, tanta mística respecto de la conquista de derechos sociales, esa pequeña gran derrota, lo digo pequeña porque en el tiempo va a ser recuperable, soy optimista por naturaleza y lo que no ganamos en las calles lo vamos a ganar en las urnas”, afirmó.
La frase fue pronunciada durante una charla sobre los “desafíos del mundo del trabajo”, en la que el dirigente sindical realizó un duro diagnóstico sobre el rumbo económico y productivo del Gobierno nacional, pero también buscó dejar planteada una perspectiva de futuro para el movimiento obrero.
“Esto se cambia de manera democrática”
Sola sostuvo que el escenario actual no debe ser interpretado como una derrota definitiva. Por el contrario, llamó a construir una alternativa política capaz de recuperar los derechos que, según su análisis, fueron afectados por las actuales políticas económicas y laborales.
“Esto se cambia de manera democrática”, remarcó.
En esa línea, el dirigente planteó que la movilización sindical continúa siendo una herramienta fundamental, pero que no alcanza por sí sola para modificar el rumbo del país.
“La calle es nuestro lugar, nos sentimos ahí en el lugar en el que tenemos que reclamar, pero no alcanza”, sostuvo.
Para Sola, el desafío consiste en combinar la organización y la lucha sindical con la construcción de un proyecto político y productivo que pueda expresarse democráticamente.
Un modelo que destruye el tejido productivo
El cosecretario general de la CGT cuestionó con dureza el modelo económico implementado por el Gobierno de Milei y sostuvo que sus consecuencias se observan especialmente en el empleo y en la estructura productiva.
Según las cifras que presentó durante la charla, en los últimos años se destruyeron alrededor de 300.000 puestos de trabajo formales y unas 30.000 pequeñas y medianas empresas en términos netos. También señaló que durante mayo cerraron unas 73 empresas por día.
Para Sola, detrás de esos números existe un cambio profundo en el modelo de país.
“Lo que hay enfrente no está pensando en un país productivo e industrial”, afirmó.
El dirigente cuestionó el avance de un esquema centrado en actividades extractivas y financieras y sostuvo que ese modelo genera menos puestos de trabajo que una estructura industrial diversificada.
La reforma laboral, en la mira
Sola también volvió a cuestionar la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
“Ese mundo del trabajo va hacia otro lado. Es la transferencia de derechos individuales y colectivos y económicos y recursos económicos del sector trabajador al sector empleador”, afirmó.
En ese marco, defendió la negociación colectiva y el papel de los sindicatos como actores centrales para discutir las condiciones de trabajo.
También cuestionó que las reformas laborales sean diseñadas sin participación de los trabajadores y de los sectores productivos.
Los nuevos trabajadores
Otro de los ejes de su exposición fue la transformación de la clase trabajadora. Sola sostuvo que el sindicalismo debe ampliar su capacidad de representación hacia quienes hoy desarrollan actividades informales, monotributistas o trabajan para plataformas digitales.
“No es un trabajador independiente. Lo que ha cambiado es el modo de llevar adelante el trabajo, pero es un trabajo que necesita protección social”, sostuvo sobre los trabajadores de plataformas.
En esa línea, planteó que la CGT debe asumir el desafío de representar a ese nuevo mundo laboral, que muchas veces está compuesto por trabajadores que anteriormente tenían empleos formales.
Tecnología y capacitación
La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías también ocuparon un lugar central en la exposición.
Sola advirtió que estos cambios pueden transformar profundamente la producción y el empleo y reclamó reglas políticas, éticas y técnicas para evitar que el desarrollo tecnológico termine profundizando la desigualdad.
Al mismo tiempo, reclamó una mayor articulación entre sindicatos, universidades y sector productivo para capacitar a los trabajadores frente a las nuevas demandas.
Defendió especialmente las escuelas de oficios de los sindicatos y sostuvo que esa estructura territorial puede convertirse en una herramienta estratégica para formar a quienes necesitan las nuevas actividades productivas.
Una alternativa para recuperar derechos
En el tramo final de su exposición, Sola insistió en la necesidad de construir una convocatoria amplia que exceda las identidades partidarias y permita recuperar un proyecto productivo nacional.
Aunque reivindicó su identidad peronista, llamó a sumar a otros sectores del campo nacional y popular y a construir acuerdos en torno a objetivos comunes.
“Tenemos que tener una gran generosidad para convocar a esa fortaleza que necesitamos”, afirmó.
La idea que atravesó su intervención fue que la defensa de los derechos laborales no puede limitarse a resistir las medidas del Gobierno de Milei. También debe proyectarse hacia la construcción de una alternativa capaz de recuperar lo perdido.
En ese sentido, Sola insistió en que la actual etapa puede ser revertida y que el movimiento obrero debe sostener una perspectiva de futuro.
“Soy optimista por naturaleza”, afirmó.
Y vinculó directamente esa esperanza con la disputa electoral: “Lo que no ganamos en las calles lo vamos a ganar en las urnas”.
Para el dirigente, la recuperación de los derechos conquistados históricamente por los trabajadores no es una utopía ni una tarea imposible. Es una disputa política que, en última instancia, deberá resolverse democráticamente.
“Tenemos que pensar qué futuro prometemos a quienes no nos piden banderas históricas, sino solución para mañana. Y la solución para mañana la tenemos que pensar hoy”, concluyó.