La industria nacional del calzado vuelve a sufrir con con el cierre de la empresa que producía para Adidas y Nike: despidieron a sus últimos 150 trabajadores

Desde el sector gremial señalaron que los operarios recibirán el pago de las indemnizaciones de acuerdo a la legislación anterior a la reforma laboral libertaria.

 

Miércoles, 08 de julio de 2026 14:27

La empresa misionera fabricante de zapatillas para Nike y Adidas tuvo en su época de oro a 1500 trabajadores, pero en los últimos años se redujo a 150 y , ahora, a partir del 17 julio no tendrá ninguno, ya que decidió cerrar sus puertas por la fuerte caída de la actividad y el ingreso indiscriminado de productores importados.

Se trata de la compañía Dass, instalada en Eldorado, cuyas autoridades comunicaron la decisión a principios de esta semana.

La confirmación 

El delegado de la planta y representante de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) en la provincia y pro secretario del gremio en el interior, Gustavo Melgarejo, confirmó la novedad y aseguró que los operarios recibirán el pago de las indemnizaciones de acuerdo a la legislación anterior a la reforma laboral libertaria.

Entre los factores que llevaron a la compañía al abismo figuran la ástica disminución de la actividad productiva, en un marco atravesado por las dificultades económicas que impacta de lleno al sector.

La desaparición de Dass genera una importante preocupación no solo en los operarios, sino que también en sus familias. 

Muy atrás quedó la época dorada en la empresa, ya los 1.500 empleados activos y la producción de 22.000 pared de zapatilla por día se transformaron en una vieja postal de sepia.

Su historia parece un electrocardiograma porque representó los altibajos de la industria del calzado nacional, dado que desde su llegada a Misiones en 2007, transitó etapas de crecimiento acelerado, expansión productiva, crisis, recuperación y una nueva etapa de incertidumbre que derivó en su cierre definitivo.

En el comienzo, solo tenía ocho trabajadores y, hacia finales de ese mismo año, había logrado incrementar su plantel hasta alcanzar unos 30 operarios.

Con el paso del tiempo, entró en una etapa de consolidación en la región y se convirtió en una de las principales fuentes de empleo industrial del norte misionero. 

Precisamente, su mayor esplendor llegó en 2015, cuando alcanzó niveles récord de producción y ocupación, dado que fabricaba alrededor de 22.000 pares de zapatillas por día, operaba en tres turnos y empleaba a cerca de 1.500 trabajadores.

Cronología de la caída

No obstante, todo cambió entre 2018 y 2019 con la caída de los pedidos, la reducción de la producción y las sucesivas reestructuraciones impactaron de lleno en la actividad. Ante ese panorama, la empresa llevó adelante despidos que afectaron a más de 170 empleados y puso en marcha programas de retiros voluntarios para reducir costos operativos.

La cronología tuvo un punto de crecimiento cuando la situación mostró signos de recuperación en 2021, ya que anunció inversiones destinadas a reactivar líneas de ensamble de reconocidas marcas internacionales, lo que generó expectativas positivas en torno a la recuperación del empleo y la producción.

Lamentablemente, el panorama volvió a arruinarse: redujo significativamente su plantel, hasta quedar con 150 trabajadores, una cifra muy alejada de los niveles alcanzados durante su mejor momento.

Finalmente, la situación terminó de estallar este año, con su anunciado cierre, en medio de la apertura de las importaciones dispuesta por el Gobierno nacional, la caída del consumo interno en el país y la baja del poder adquisitivo, lo que impactó directamente en la demanda de producción nacional de una empresa que durante años fue uno de los motores industriales y laborales de Misiones.