La industria textil nacional perdió 15.468 puestos de trabajo en el último año y rompe la barrera de los 25.000 desde 2023

La situación se agrava por el cierre de empresas, la pérdida de capacidad instalada, la reducción de volúmenes de la producción y la fuerte baja en la demanda.


 

Lunes, 03 de agosto de 2026 11:07

Un total de 15.468 puestos de trabajo registrados se perdieron en la industria textil entre abril de 2025 y del mismo mes de este año, lo que implica la mayor depresión de toda la serie relevada.

Los principales factores para el crecimiento del desempleo en el mencionado rubro son los niveles históricamente más bajos de la capacidad instalada, menor inversión, cierre de fábricas y una impresionante retracción en la producción.

Así lo reflejó un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en el cual también se detalló que el agregado de los sectores de textil, confección, cuero y calzado empleó en abril a 95.094 trabajadores formales, 1.241 menos que el mes anterior.

Asimismo, explicó que, desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a 25.683 empleos registrados.

Esta situación está fuertemente relacionada con el desplome en la producción, dado que, en mayo, el Índice de Producción Industrial (IPI) de productos textiles retrocedió 25,6% interanual, una baja diez veces superior a la registrada por el promedio de la industria, que fue de 2,5%. En el acumulado de enero a mayo, la producción textil cayó 26,5%, frente a una contracción de 3,1% del total industrial.

Pérdida en la capacidad instalada

El estudio precisó que la pérdida del nivel de empleo también recibió el golpe por la fuerte caída de los hilados de algodón, que retrocedieron 35,3% interanual, mientras que en el acumulado del año el mayor descenso correspondió a tejidos y acabado de productos textiles, con una baja de 38,6%. También mostraron resultados negativos la preparación de fibras (-13,7%) y otros productos textiles (-19,1%).

El nivel de capacidad instalada también actuó como caldo de cultivo para el crecimiento de los porcentajes de desocupación: en mayo, las plantas textiles operaron al 42,2%, 5,2 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año pasado y muy lejos del promedio industrial, que alcanzó el 58,4%. 

Igualmente, la brecha entre ambos niveles fue de 16,2 puntos porcentuales, una de las más elevadas entre las ramas manufactureras.

En paralelo, se multiplicó el cierre de empresas, ya que en abril se constataron 3.626 establecimientos dedicados a la actividad textil, 330 menos que un año antes. 

La situación se torna más preocupante a la hora de señalar que sólo en los primeros cuatro meses de 2026 dejaron de operar 115 establecimientos, mientras que frente a diciembre de 2023 el retroceso llega a 383 empresas.

Las ventas no repuntan 

El declive de la Industria textil también se visibiliza cuando entre enero y junio, las importaciones de maquinaria textil sumaron USD 60,2 millones, un 28% menos que en igual período de 2025. La afectación se observó en telares planos (-75%), maquinaria para tejido de punto y bordadoras (-52%), equipos auxiliares (-50%) y máquinas de acabado (-40%).

Si de precios se habla, en junio, las prendas de vestir tuvieron una inflación de apenas 0,4% respecto del mes anterior y acumuló una suba interanual de 11,9%, muy por debajo de la inflación general, que fue de 33,5% en el mismo período. 

De acuerdo a la investigación, fue el rubro con las menores variaciones tanto mensuales como anuales dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Sin embargo, a partir de datos suministrados por la Cámara de la Indumentaria, la venta de ropa se redujo 6,9% en el tercer bimestre del año. Asimismo, el 55% de las empresas relevadas reportó caídas en sus ventas durante el período, mientras que un 27% logró subas y un 18% no registró cambios

Por otro lado, el informe mencionó que las importaciones textiles totalizaron en junio 26.442 toneladas por USD 116 millones, con bajas interanuales de 13% en volumen y 7% en valor. En el acumulado del primer semestre alcanzaron 192.409 toneladas y USD 811 millones, lo que representa caídas de 18% en cantidades y 5% en dólares frente al mismo período del año anterior.

Si se evalúa solamente los productos textiles, las importaciones también mostraron una marcada retracción: cayeron 22% en volumen y 30% en valor durante junio, mientras que en el semestre acumularon bajas de 29% y 36%, respectivamente. En tanto, la única excepción fueron las prendas terminadas, que registraron aumentos tanto en cantidades como en dólares.

Aunque parezca paradójico, las exportaciones mostraron una recuperación, ya que en junio se vendieron 19.360 toneladas por USD 45 millones, con incrementos interanuales de 74% en volumen y 82% en valor. De acuerdo al portal Infobae, en el acumulado del semestre, las ventas externas crecieron 58% en toneladas y 57% en dólares, empujados principalmente por los envíos de hilados y materias primas.

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