La violenta represión que las fuerzas de seguridad desplegaron en la Plaza Congreso la semana pasada, en el marco de la Quinta Marcha Federal Universitaria, dejó como saldo más de 500 heridos por los gases lanzados o las postas de goma. Así lo confirmó el Monitor de Respuestas Represivas del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, que analizó los datos sobre la jornada de reclamo por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y en rechazo al DNU 70/23.
El informe de la central obrera alerta sobre la violencia que se vivió el jueves pasado por parte de agentes de la Policía Federal, Policía Aeroportuaria, Prefectura, Gendarmería y Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Según confirmaron, las personas heridas ascendieron a 550, afectadas principalmente por los gases químicos y postas de goma (CPM). Además, hubo cuatro personas detenidos, dos de ellas adolescentes. Las armas utilizadas fueron gas pimienta, gases lacrimógenos, pistolas Byrna, balas de goma y camiones hidrantes.
Durante la Marcha Federal Universitaria se registró el inicio de la represión desde las 15 horas, “mediante el uso de chorros de agua de camiones hidrantes, gases lacrimógenos y pistolas Byrna”. Estos fueron arrojados por las fuerzas federales que se apostaron detrás de un vallado colocado sobre Avenida Entre Ríos, Callao, Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. El acto de la protesta se realizó “con los sonidos de la represión de fondo”, según recalcó el monitor.
Desarrollo
Momentos más tarde del cierre del acto, relató el informe de la entidad, que se vio forzado a terminar producto de la cantidad de gases que estaban siendo arrojados en las cercanías del escenario, “las fuerzas federales avanzaron por la plaza desalojando a los y las manifestantes con gases y balas de goma hasta llegar a Sáenz Peña”. Allí la represión continuó a cargo de la Policía de la Ciudad. “Los efectivos también utilizaron gases, balas de goma y gas pimienta”, se denunció.
Al llegar a la Avenida 9 de Julio, el despliegue represivo, que incluyó un camión hidrante, continuó varias cuadras en contramano por Avenida de Mayo, generando caos en el tránsito que no había sido cortado en toda la jornada de protesta.
Heridos
Tras la intervención de las fuerzas de seguridad se denunció la intervención de infiltrados que dieron excusa para la represión y el Gobierno justificó su accionar, que dejó numerosos heridos, incluso entre trabajadores de prensa. Al respecto, el Monitor de Respuestas Represivas registró “numerosos casos de uso de gases directo a la cara de manifestantes y de la prensa”. Asimismo, desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) se denunció que “al menos siete trabajadores y trabajadoras de prensa fueron heridos por balas de goma, algunos de ellos a corta distancia, mientras realizaban la cobertura y estaban claramente identificados como prensa, así como la utilización de gases directo al rostro”. En relación a las personas detenidas, hubo dos adolescentes que fueron liberados durante la jornada y cuatro personas adultas que están en proceso de asistencia legal y soltura.
La movilización, que reunió a estudiantes, sindicatos y organizaciones políticas y sociales, con réplicas en distintos puntos del país, reclamaba el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y rechazaba el ajuste del gobierno de Javier Milei. La tensión se desató después de que la oposición no consiguiera el quórum para tratar la derogación del DNU 70/23. Se sentaron 121 diputados, ocho menos de los necesarios, y hubo 136 ausentes, entre ellos legisladores de Provincias Unidas, Argentina Federal e Independencia, con lo que el oficialismo ganó la pulseada sin necesidad de dar el debate.