Panorama sombrío: pronostican que el año terminará con más de 3000 empresas industriales cerradas y 105.000 puestos de trabajos menos

En medio de la fuerte polémica entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y referentes de instituciones industriales, el entramado productivo nacional se hunde cada vez más. 

 

Sabado, 08 de agosto de 2026 10:00

Los pronósticos de la actividad industrial son realmente sombríos dado que estiman que a fin de año se perderán una cantidad superior de 3000 empresas del rubro y, por consiguiente, la desaparición de 105.000 puestos de trabajo.

En los primeros cuatro meses de este 2026, unas 1070 firmas dejaron de funcionar, a las que podrían sumarse 2009 más.

A propósito, la Superintendencia de Riesgos del de Trabajo (SRT), entre diciembre de 2023 y abril del corriente, se registraron 3759 firmas menos

A partir de esos datos, calcularon que a fin de año, se perderían 105.000 puestos de trabajos industriales, 60.000 directos y 45.000 indirectos. Hasta el presente, ya hay una pérdida de 90.000 puestos directos y 60.000 indirectos.

A la vez, la capacidad ociosa se encuentra actualmente en un 40%, mientras avanza la apertura indiscriminada en las importaciones, permanece el nivel de cambio en ingresos y se lleva a cabo una lentísima recuperación del crédito.

Todo cuando la capacidad ociosa promedio en el sector es de 40% en medio del debate por la apertura comercial, el nivel del tipo de cambio e ingresos y crédito que no se recupera aceleradamente.

Las citadas estadísticas fueron procesadas para diario La Nación por I+D (Industria y Desarrollo), la consultora privada que encabeza Diego Coatz, exdirector ejecutivo y execonomista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA).

A la gravedad de las preocupantes estimaciones, se sumó un frente de conflicto cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a “los tarados que hablan de la industria” en una exposición en la Cámara de Agentes de Bolsa.

La UIA, lejos de tener una postura contestataria como la que tuvo con los gobiernos peronistas, no realizó ningún comunicado oficial, aunque sí su presidente, Martín Rappallini, reconoció que “no son declaraciones felices que ayuden al diálogo”.

El nivel de productividad también se redujo, por lo que Coatz alertó que siete de las doce principales cadenas industriales se encuentran entre 30% y 40% por debajo de sus máximos de los últimos diez años y operan, en promedio, con cerca de 40% de capacidad ociosa.

El execonomista de la UIA consideró que “la industria está atrapada en un efecto sándwich: por un lado, una demanda interna debilitada que limita las ventas y, por el otro, costos en dólares e importaciones desleales, más contrabando, crecientes que comprimen los márgenes”.

Cuando ambas fuerzas actúan al mismo tiempo, muchas empresas apenas logran cubrir sus costos fijos en un contexto donde la inversión en tecnología debiera ser parte central de la agenda empresarial”, manifestó.

En las profundidades 

En el relevamiento de mayo pasado, la industria evidenció una caída acumulada de -3,1%. El último IPI mostró un avance desestacionalizado de 0,4% y una caída interanual de 5,7%. La totalidad de los sectores cayeron ese mes frente al mismo período de 2025.

Un reporte de la consultora Audemus, de Matías Kulfas, sostuvo que “los indicadores adelantados de junio sugieren un nuevo retroceso del sector manufacturero, que se encuentra casi un 9% por debajo de su nivel promedio de 2023″.

Además, calculó que “en comparación con el inicio del gobierno de Milei, la industria se encuentra con un nivel de actividad 8,8% inferior al promedio de 2023″.

Para Audemus, en el promedio de enero-mayo, doce ramas acumularon una baja promedio de su nivel de actividad en relación a enero-mayo de 2025. Las que más sienten el impacto este año son las textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, maquinaria y equipo, otros equipos y aparatos y la industria automotriz-autopartista: el deminador común de todas ellas fue que parecieron contracciones de dos dígitos en el promedio de los primeros cinco meses de 2026.

Sin respuesta oficial

El ministro de Economía parece no asumir la responsabilidad que le compete, sino que utiliza el modelo de los gobiernos kirchneristas como excusa

A propósito, justificó: “La caída fue a pesar de estar subsidiados en tarifas y subsidiados por todos los argentinos. Porque todos los boludos [sic] como nosotros pagamos las cosas dos, tres, cuatro, cinco, 10 veces lo que valía. Una prenda valía 10 veces más, un celular valía tres veces más, si pinchabas una goma, cuatro; si comprabas un auto, eran dos veces”.

Y completó: “A pesar de la gente que pagaba el doble, un cuádruple de lo que valía, a pesar de que se les subsidiaba la energía y todo, la industria cayó 10%. Para todos los tarados que hablan de la industria. El comercio también cayó, la construcción también cayó en estos 12 años y eso que se gastaron 15 puntos de producto en obra pública que ya sabemos a dónde fue”.

Como contrapunto, el actual presidente de la UIA planteó que “defender la industria no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de inflación, el equilibrio fiscal y la normalización de la economía”.

Luego, manifestó que “la Argentina necesita una industria competitiva, integrada al mundo y capaz de exportar”, al tiempo que puntualizó que “venimos planteando los problemas que afectan a esa competitividad: impositivos, laborales, de infraestructura, financiamiento; la competencia desleal, que está impactando fuerte; el bajo consumo que tenemos y la caída de actividad en muchos sectores industriales”.

Rappallini recalcó que “no defendemos privilegios, sino que queremos tener las mismas condiciones para competir”. “Este es el punto”, enfatizó y dijo que “hay que empezar a valorar al empresario industrial que invierte en innovación y en exportaciones”.

Dura réplica a Caputo

Asimismo, la Federación de Industriales de Santa Fe fue más allá y subrayó “que la descalificación y el agravio no constituyen una respuesta a los problemas que atraviesa el aparato productivo”. 

En un comunicado, describieron que “las industrias argentinas enfrentan una realidad compleja, caracterizada por la caída de actividad, la pérdida de competitividad, el aumento de los costos y la incertidumbre para invertir y sostener el empleo”. 

También dijeron que merecen ser escuchados ”con respeto" y agregaron que la “industria no necesita agravios, sino políticas”.

Finalmente, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), Elio del Re, advirtió: “Nosotros tenemos caídas importantes. Hace muchos meses que estamos con caída. Hay sectores que traccionan más positivamente, pero en línea general venimos con caídas sostenidas en los últimos 20 meses ". 

Si usted mira hoy la inflación, verá que la inflación de los productos industriales va muy por debajo de la inflación general, mientras que la de los servicios va muy por encima”, concluyó en diálogo con Radio Mitre.

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