La intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) sigue avanzando en el manejo del gremio, y parece estar dispuesta a tomar decisiones de fondo respecto de las condiciones laborales de los afiliados luego de cerrar paritarias para los sectores metalmecánico y siderúrgico, acaba de anunciar un acuerdo para implementar una de las herramientas que trae la reforma laboral: el banco de horas. Así lo se anunció esta semana, e involucra a una automotriz de origen chino emplazada en la ciudad de Campana, en la provincia de Buenos Aires.
Se trata de la primera acción de alto impacto -y alineada con la reforma laboral de Javier Milei- resuelta por la gestión del abogado Alberto Biglieri, designado por la Cámara laboral con el alegado propósito de reiniciar el proceso electoral de los metalúrgicos. Según informó el portal El Destape, el banco de horas es una herramienta que flexibiliza y permite estirar la jornada laboral más allá de su límite legal y fija mecanismos de compensación diferentes de las horas extra.
Según el mismo portal, la intervención de la UOM dio cuenta de un “acuerdo colectivo con FTN Motors”, la razón social con la que opera en la Argentina la automotriz Foton, en proceso de montar una fábrica en Campana en sociedad con el local Grupo Corven. El entendimiento incluye la inauguración de “un banco de horas por 36 meses, con un máximo de 200 horas, compensación dentro de 12 meses, jornada efectiva no superior a las 10 horas diarias ni 48 semanales, descanso mínimo de doce horas entre jornadas y 35 horas semanales, registro digital individual, control de una comisión mixta, preservación íntegra del salario y exclusión de licencias, vacaciones, enfermedad, accidentes y actividad gremial”.
Detalles del acuerdo
El documento suscripto con las autoridades de Foton prevé que “los saldos a favor del trabajador deben compensarse o abonarse” mientras que “los saldos a favor de la empresa se extinguen al vencer el período o al finalizar el contrato y nunca pueden descontarse de salarios o indemnizaciones”. El acuerdo cuenta con el aval de Biglieri y la firma de su delegado en Campana, el contador Javier Lucchetta, nombrado a cargo de la seccional Campana.
Previo al desplazamiento de la conducción nacional, el sindicato metalúrgico había rechazado varios planteos empresarios para la instauración de bancos de horas. Sólo en la seccional de Furlán habían corrido esa suerte los pedidos de los dueños de Industrias Guidi, en Zárate, y Maro, de Baradero, dos autopartistas que abastecen mayoritariamente a la firma Toyota. El único antecedente reportado hasta ahora de un banco de horas acordado entre una patronal y un gremio desde la sanción de la ley 27.802 es el de Mirgor para sus autopartistas en Garín y Baradero, con la firma del sindicato de mecánicos SMATA.
Rechazo
“Es inaceptable que esto se firme a espaldas de los trabajadores. El interventor debería estar preocupado por hacer lo que le ordena la Justicia, que es llamar a elecciones en Campana, y en lugar de eso toma decisiones sobre el convenio colectivo de trabajo y firma esta aberración. Perjudican a los trabajadores y al futuro de sus derechos”, le dijo al mismo medio Walter Piriz, dirigente local de la UOM y representante gremial en la firma Tenaris. Piriz es uno de los referentes desplazados por Biglieri, que eligió rodearse en la intervención de dirigentes opositores a Furlán con quienes incluso llegó a un acuerdo por una paritaria demorada varios meses y con una pérdida de al menos 11 puntos en el poder adquisitivo de los obreros de la actividad.
De los 180 días que debía tomarse Biglieri para llamar a elecciones pasaron casi 120 sin visos todavía de dar inicio a ese proceso. En lugar de eso el interventor tomó el control integral tanto del sindicato como de su obra social y en ese último espacio repuso a funcionarios que habían reportado antes al Grupo Olmos, a cargo de esa prestadora durante el mandato de Antonio Caló en el gremio metalúrgico.