Tras el masazo que sufrió la ciudad de Tornquist con el cierre de la Papelera del Sur, la intendenta de esa ciudad, Estefanía Bordoni, e integrantes del ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires mantienen una reunión en Bahía Blanca con autoridades de la firma con el objetivo de poder salvar a la compañía que constituye la principal fuente de ingreso para 160 familias de la ciudad.
El secretario general del gremio de los papeleros, Gustavo Lanaro, se trasladó hacia la ciudad de Bahía Blanca junto a una delegación de la comuna para participar de la audiencia pactada a llevarse a cabo en esta jornada. La misión es que se abra un canal de diálogo, una conciliación y dilucidar una alterativa que ponga a resguardo la empresa: tratará de convencer al grupo empresario de revisar su decisión de cierre para importar cartulinas vía Brasil.
El fin de la fábrica, fundada hace más de 60 años, implicará una terrible catástrofe económica para el pueblo que cuenta con 7.500 habitantes, de 14.000 en el distrito, y en donde casi el 65% votó a Javier Milei para Presidente en la segunda vuelta del balotaje de 2026.
Lanaro recordó: “Nos dijeron que querían hablar personalmente con nosotros. Fuimos con Ricardo y, cuando llegamos, nos atendieron junto a un abogado que no conocíamos. Ahí nos dijeron que iban a cerrar, relató el secretario general del gremio”.
La excusa que recibió fue que el negocio dejó ser rentable y que no podían competir con productos que llegaban desde el exterior.
Pasar a ser importadora
Hasta ahora, la planta realizaba cartulinas recicladas principalmente para la fabricación de envases, aunque, desde hace tres años, sufrió suspensiones, reducción de personal y dificultades con los sueldos.
A propósito, Lanaro confirmó que “nosotros veníamos peleándola hace tres años. Hubo cambios de gerencia, vimos algunos movimientos y parecía que la situación podía cambiar”. “Desayunarnos hoy con esto genera mucha impotencia”, concluyó.
Como se mencionó más atrás, el gremio, el municipio y la cartera laboral bonaerense buscaron convencer a la empresa de resistir, recibir ayuda oficial y evaluar alternativas que le permita conservar la producción local.
Para el cónclave, además de las dos autoridades políticas, sumado a los representantes gremiales, intentan encontrar una salida antes que la decisión quede definitivamente ejecutada, dado que el conflicto excede la situación de las indemnizaciones.
Con esperanza
En ese marco, la compañía trató de evadir el la disputa por las indemnizaciones y comunicó queestaba dispuesto a abonar todo, sumado dos meses de preaviso, las vacaciones y el aguinaldo. Además, ofrece un adicional del 15%. Sin embargo, todos buscan evitar esta instancia.
Por lo que Lanero sostuvo “que te digan que te van a pagar todo no te deja tranquilo, porque el problema sigue siendo que te quedás sin trabajo”.
No obstante, comentó el dolor que provocó la situación en los operarios. “Ahora estoy cayendo. Cuando veo a toda esta gente acá, como que nos damos cuenta de la cagada que nos hicieron”, lamentó.
Con la voz entrecortada, manifestó: “Somos personas que nacimos acá, que queremos seguir viviendo acá y que tenemos nuestras familias acá. No sabemos qué mierda vamos a hacer".
A modo de cierre, aseguró: “Vamos a hacer todo lo posible. No sabemos si vamos a lograr algo, pero vamos a ir hasta donde podamos con el apoyo de todos los trabajadores”.