El secretario general de la Federación Judicial Argentina (FJA), Matías Fachal analizó la desigualdad salarial en el sector y cómo la situación se “profundizó y agudizó” desde que Javier Milei asumió como presidente de la Nación.
En ese marco, el dirigente recordó que “históricamente uno suponía que los trabajadores judiciales tenían muy buenas remuneraciones y que eso podía variar de acuerdo a la región del país”, pero advirtió que, “en los últimos años, se empezó a distorsionar bastante”.
Por lo que indicó “una diferencia de 3,27 veces entre quien mayor salario percibe y el que menos cobra en la categoría inicial”, a la vez aclaró que “no estamos hablando de la desigualdad en los distintos cargos de la carrera, pero si lo comparamos con un juez de corte ahí ya la diferencia trepa entre 15 y 17 veces”.
Con respecto al factor geográfico, afirmó como ejemplo que “la región ya no explica tanto esa desigualdad” y citó que “cruzando el Riachuelo o la General Paz, un judicial bonaerense gana casi tres veces menos que uno de la Justicia de la Ciudad o que uno de la Justicia federal”.
Jueces que se salvan solos
Para Fachal, con el gobierno del presidente Javier Milei, “toda esta situación se ha profundizado y agudizado” y que tiene que ver “con la falta de negociación colectiva en el Poder Judicial”.
“Somos pocas las jurisdicciones que podemos hacerlo y casualmente somos aquellas que por ahí tenemos un salario un poco mejor que el de la jurisdicción de al lado”. También, abordó los casos donde en aquellas regiones los jueces “se salvaron solos”.
“Por ejemplo, en Mendoza, los magistrados están enganchados a los salarios de los magistrados federales de la justicia federal”, contó y añadió que “situaciones similares ocurren en Santa Fe, en Córdoba, pero los trabajadores y trabajadoras tienen los sueldos del resto de la administración pública de Mendoza o de Córdoba”.
“Hay otras provincias donde no tienen porcentualidad, donde los magistrados no están enganchados a los salarios de la Justicia Federal y tienen sueldos realmente bajos que orillan los 4 millones de pesos aproximadamente”, reveló, aunque puso principalmente énfasis en que “hoy por hoy, el ingresante que cobra un salario bajo es el de La Rioja con $789.000”.
Igualmente, proyectó que “son 17 provincias o 17 jurisdicciones de 25 las perciben salarios menores a la línea de la pobreza, que hoy es de $1.605.000”.
En diálogo con Radio Rebelde, apuntó que la desigualdad salarial provocó que, en la provincia de Buenos Aires, “la planta superaba lo más de 25,000 trabajadores y trabajadoras y hoy rondan los 22.000, hubo una merma importante”.
Más tareas, menos salarios
Fachal consideró que, “en los últimos cinco años, sobre todo los últimos tres con Milei, la situación se aceleró en medio de un aumento de la conflictividad social, donde se incrementa el trabajo al haber más causas judiciales”.
Además, afirmó que “no se amplían los juzgados ni las fiscalía, y ni crece la cantidad de trabajador y trabajadoras para absorber esa cantidad de trabajo”.
En otro orden, llamó a que “el Poder Judicial hay que democratizarlo porque es el menos democrático de los tres, está vedado a la mayoría este de los mortales”.
“No le rinde cuentas a nadie, como los jueces de Lago Escondido, que no fueron la excepción a la regla”, ejemplificó y opinó que “urge democratizarlo, porque vos podés incluso hasta llegar al Gobierno, pero te es imposible gobernar con un Poder Judicial, que no solo revierte las políticas más progresistas y transformadoras sino que directamente vas preso solamente por llevarlas a cabo”.
“Son jueces que terminan respondiendo a la embajada de Estados Unidos, a las grandes multinacionales, a los grupos del poder económico”, aportó.
No obstante, compartió que la participación ciudadana en la Justicia también existe en algunos puntos del país. “En Chubut, en Entre Ríos, en Santa Cruz, hay consejos de la magistratura con integración popular, en los que ia ciudadanía participa del proceso de selección y designación de los magistrados”, detalló y evidenció que “hay experiencias bastante satisfactorias más allá de que los estamentos populares quedan en minoría”.
Luego, dio a conocer que "en Chubut hay reválida periódica de los cargos; entonces, cada 4 años los magistrados tienen que de alguna manera ir rindiendo examen”. Finalmente, el titular de la FJA ahondó también en los casos de México y Bolivia, donde la ciudadanía tiene un rol más participativo que en Argentina.